No es una contradicción. El estado debe ser laico. El cristianismo es laico. El estado debe facilitar su práctica y actividades propias, tanto en público como en privado, pero el cristianismo nunca debe ser un poder del estado, aunque sus valores sí deben inspirar a sus gestores. El concepto laico no es político, sino cristiano, acuñado por el propio Jesús. Fue Él quien separó a su Iglesia del estado. Recuerden: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
Pero en nombre del laicismo cristiano, interpretado bajo la habitual torpeza e ignorancia de los enemigos de sus valores y virtudes, nuestras celebraciones cristianas en general y esta navideña en particular, son obstruidas o ignoradas por el estado, pasando de ser un acto feliz de regocijo y confirmación cristiana, a un gélido observatorio donde premeditadamente se omite o impide, todo atisbo que lo exalte, inspire o recuerde, paralelamente a dar facilidades al fanatismo criminal musulmán, de claro corte medieval, cruel y retorcido hasta morir y sobre todo matar, donde ni cabe ni se admite, el más mínimo signo de verdad, justicia, derecho o libertad que Cristo nos enseñó. Un Islam represivo que no envidia en nada al fascismo de Stalin o de Hitler, escuelas de personajillos como castro o zp, y que como hiciera Hitler, este a toda costa pretende colarlo como una religión, con el fin de ganar efectos de su cuerda ideológica, a la vez de generalizar dando un toque fanático y sanguinario con las que contaminar todas las prácticas religiosas en general. “Todas las religiones son fanáticas”, suelen decir sus voceros fanáticos, olvidando o ignorando que gracias a Cristo, no son degollados o desmembrados sobre cadalsos de las plazas públicas, solo por decir eso.
Nadie arranca un manzano porque descubra un par de manzanas agusanadas en alguna de sus ramas. Al estado criminal de zp, le importa un bledo las posibles implicaciones delictivas de algunos de los elementos de la Iglesia. Todos hemos podido observar como se deja querer por terroristas, corruptos, nazis, renegados, vividores, inútiles y todo desecho humano del ámbito público y asociado, entre algunos de la propia Iglesia, donde se promociona y obtiene sus principales bancos de votos. Las arremetidas contra la Iglesia, no van contra la Iglesia y mucho menos contra sus errores o carencias, de las que pasa olímpicamente, sino contra el cristianismo que esta representa y apodera. En su absoluto odio contra los valores del cristianismo, incurren permanentemente en las flagrantes violaciones al derecho constitucional, incluidos los tres apartados del art. 16, y al derecho fundamental incluido el art. 18, de La Declaración Universal de DD.HH de las NN.UU, ratificada por España.
Saben que la inculcación del estado de derecho, de la justicia, de las libertades y de la igualdad ante la ley, que arma y eleva a la Civilización Occidental, articulando las Constituciones democráticas del mundo, tienen su origen en las doctrinas de Cristo. Saben que el cristianismo ha evolucionado a sus seguidores, mientras sus detractores se han hundido en el estancamiento primitivo cavernario como los prehistóricos del proletariado y los del Islam, hermanados en el odio sanguinario del totalitarismo involucionista, aspirante a eterno dueño de las haciendas y de las vidas ajenas. Saben que destruyendo el cristianismo, volverán abonar el terreno para erigirse en señores de la vida mediante el uso de la muerte, extendiendo su mal sobre la faz de la tierra.
Así son numerosos los delitos contra la legalidad constitucional, el estado de derecho y la nación, con los que la organización corrupta, primitiva y totalitaria de zp, entre una multitud que empieza a poblar el planeta, son violados numerosos derechos y acomete la persecución o exclusión, mediante políticas nazis selectivas, entre las que cabe resaltar el acoso y odio cerval contra la Iglesia Católica, con la única justificación de la laicidad del estado. Justificación solo sostenible por la ignorancia, algo que de todos es sabido, en zp brilla por su abundancia. Pero la ignorancia de zp, además de ser un grave mal en sí misma, es un instrumento muy peligroso cuando se ejerce con poderes de estado. El continuo destrozo y violación de derechos, recursos y bienes patrimoniales, culturales, sociales, democráticos, jurídicos y políticos, son constantemente parcheados con leyes necesariamente criminales, que forzosamente aniquilan la justicia. Ahí estamos. Sometidos a un estado criminal, despojado de toda independencia y posible forma de instrumentación de la justicia, y por ende de toda garantía al derecho.
La clara persecución a la Iglesia, es evidente que nada tiene que ver con su condición institucional y ni siquiera religiosa, sino pastoral como responsable primera de la difusión y promulgación de las doctrinas cristianas que inculcan la verdad para la libertad, la justicia, el espíritu solidario y multitud de valores éticos y morales basados en las virtudes y la responsabilidad, terriblemente temida por los hedonistas nihilistas vividores del relativismo fascista. Esta casta de saqueadores legales, saben perfectamente que el cristianismo además de una teología dogmática es perfectamente aplicable social y políticamente como teología moral, asumible como filosofía social y política, para la paz y la convivencia, incluso por ateos y agnósticos. Saben que esta teología tanto en su componente dogmática como moral, los excluye de la evolución de la vida culta y cívica, donde cada cual es responsable de sus actos ante sus conciudadanos y de su autosuficiencia ante sí mismo.
Clandestino
domingo, diciembre 27, 2009
miércoles, diciembre 23, 2009
domingo, diciembre 13, 2009
Del estado totalitario del Dictador Franco, al uso y abuso criminal del estado democrático de zp.
No hay ninguna duda de las carencias democráticas del estado español, durante los gobiernos del General Franco, como no la hay de la absoluta carencia de la gestión del estado democrático español, desde que tras la muerte del dictador, se aprobara nuestra Constitución, en referéndum popular. La clamorosa desfachatez criminal de zp, desde que ocupara el Gobierno de España, mediante elecciones generales, tras los dramáticos y ‘misteriosos’ acontecimientos del 11 M de 2004, rebasa con mucho la suma de todo lo peor que para el conjunto de los españoles, pudiera haber venido de la mano del dictador, durante sus cuarenta años de dictadura. Nunca jamás nadie podía imaginar que un partido político pudiera organizar e integrar una banda terrorista en el estado, o que alguien con tanto odio, tan inútil y estúpido o subnormal, pudiera entronarse en el Gobierno de España, haciendo un uso criminal y arbitrario del estado y de la ley, con los que se violan derechos fundamentales y constitucionales, privilegiando, discriminando o excluyendo, con el único fin de perpetuarse en él.
Así pasamos de un estado totalitario -cuya gestión a manos del dictador, salvo algún matiz, siempre fue ininterrumpida y absolutamente orientada al interés general de la nación- a un estado democrático cuya gestión empieza a asentarse tímidamente en manos de la corrupción, y acaba de lleno en manos de mafias y bandas, que abarcan todo el espectro delictivo y antisocial, arracimados al chollo facilón del que se decanta como el individuo más nefasto e inútil político de nuestra historia alias zp, que se deja querer por todo vividor, nazi y terrorista, a los que entrega el presente y el futuro de la nación, y que como casta y baja ralea de la peor calaña, fueran acertada, feliz y duramente perseguidas y totalmente erradicadas de cualquier escenario civil y político, durante la dictadura.
España fue regida por una dictadura y sucedida por una concentración de maleantes e inútiles vividores, sin llegar a conocer ni mucho menos disfrutar de una gestión democrática que tan alto precio nos cuesta, además de perder los privilegios que nos permitía una economía franquista sosteniendo una amplia clase media con un poder adquisitivo nunca más soñado, en una España de tan escasos recursos y arrastrando catorce largos años de embargo internacional. Todo gracias a una sólida estabilidad social, política y económica, unidas a un estado austero, pero sobre todo y principalmente a la lejanía entre el cajón del erario de todos y las zarpas de los que hoy se decantan como vividores del saqueo, del crimen de estado, de la mentira y del enfrentamiento nacional, como su única forma posible de vida.
Podemos afirmar sin miedo a errar, que si bien la dictadura gestionó con bastante éxito la economía, infraestructuras, seguridad, derechos y libertades civiles en general, imponiendo respeto nacional e internacional sobre la nación española, fue un lastre para la evolución cultural, social y política, bastante lastrado por una Iglesia penosamente arcaica, engastada como un poder de estado, lo que exigía la necesidad de regirse mediante un estado democrático y aconfesional,(Que no anticristiano) pero en conjunto fue menos perniciosa para la nación, que la subsiguiente impunidad en la continuada gestión criminal de dicho estado democrático, que si bien como tal está constituido, no ha sido ocupado por un solo demócrata, desde su instauración hasta hoy, siendo regido de forma criminal desde la muerte de Franco, y cuyo derrumbe definitivo nos llega de la mano de zp y sus secuaces, con la total entrega de los poderes del estado de la nación, a manos de los más férreos enemigos de la nación, de cualquier forma de justicia, derechos, aptitud política, valores éticos y morales, o decencia, siendo estos el blanco del resentimiento y el bandolerismo oficial y sus múltiples organizaciones bastardas, aliadas o asociadas.
El desastre de muertes y caos en el que la izquierda republicana sumieron a España, hizo inevitable la intervención militar, como mal menor, la cual tras su victoria, se apoltronó sobre una dictadura tan larga como su vida. Cuando esta acabó, nos vino algo que lejos de mejorarlo, lo empeoró en muchas veces, asesorados por una corrupción campante en la UE, en todas sus formas y canteras, bajo una piel democrática, tan falsa como apestosa. Aquella nación española, seguramente ansiaba vivir en la autosuficiencia y la libertad que todo pueblo desea. La nación española de hoy desea con fuerza disfrutar del estado de derecho soportado y vigilado por la democracia que paga y que debe garantizarle las FF.AA y su Jefe Supremo (Art. 8 C.E. 78). Inexplicablemente los criminales, los ladrones, los corruptos y los omisos, siempre terminan llevándonos a la desesperación del desencanto, la estafa y la impotencia de verse presa del crimen de su estado de su propiedad, perpetrado por su personal de servicio y amparados en su seguridad y en su impunidad, por el mismo aparato judicial y por las FSE que pagamos para que nos libren de chusmas como ellos.
Nuevamente la historia se repite. Tras la fiesta democrática del referéndum constitucional del 78, la frustración de la estafa y el tocomocho del fraude criminal de una casta de vividores sin principios ni escrúpulos. Ahora ni siquiera tenemos la esperanza de un ‘Franco’, para que cumpla con su deber de articularse contra el crimen apoltronado en el estado... aunque se perpetúe como dictador contra ladrones, nazis y mafiosos, como hizo Franco. Incluso a riesgo de que la "muy democrática" UE o los EE.UU entre todo órgano "democrático" internacional, lo tache de golpe como a la magistral lección democrática con la que el Estado de Honduras les ha restregado los hocicos a tanto "demócrata" mundial.
Clandestino
Así pasamos de un estado totalitario -cuya gestión a manos del dictador, salvo algún matiz, siempre fue ininterrumpida y absolutamente orientada al interés general de la nación- a un estado democrático cuya gestión empieza a asentarse tímidamente en manos de la corrupción, y acaba de lleno en manos de mafias y bandas, que abarcan todo el espectro delictivo y antisocial, arracimados al chollo facilón del que se decanta como el individuo más nefasto e inútil político de nuestra historia alias zp, que se deja querer por todo vividor, nazi y terrorista, a los que entrega el presente y el futuro de la nación, y que como casta y baja ralea de la peor calaña, fueran acertada, feliz y duramente perseguidas y totalmente erradicadas de cualquier escenario civil y político, durante la dictadura.
España fue regida por una dictadura y sucedida por una concentración de maleantes e inútiles vividores, sin llegar a conocer ni mucho menos disfrutar de una gestión democrática que tan alto precio nos cuesta, además de perder los privilegios que nos permitía una economía franquista sosteniendo una amplia clase media con un poder adquisitivo nunca más soñado, en una España de tan escasos recursos y arrastrando catorce largos años de embargo internacional. Todo gracias a una sólida estabilidad social, política y económica, unidas a un estado austero, pero sobre todo y principalmente a la lejanía entre el cajón del erario de todos y las zarpas de los que hoy se decantan como vividores del saqueo, del crimen de estado, de la mentira y del enfrentamiento nacional, como su única forma posible de vida.
Podemos afirmar sin miedo a errar, que si bien la dictadura gestionó con bastante éxito la economía, infraestructuras, seguridad, derechos y libertades civiles en general, imponiendo respeto nacional e internacional sobre la nación española, fue un lastre para la evolución cultural, social y política, bastante lastrado por una Iglesia penosamente arcaica, engastada como un poder de estado, lo que exigía la necesidad de regirse mediante un estado democrático y aconfesional,(Que no anticristiano) pero en conjunto fue menos perniciosa para la nación, que la subsiguiente impunidad en la continuada gestión criminal de dicho estado democrático, que si bien como tal está constituido, no ha sido ocupado por un solo demócrata, desde su instauración hasta hoy, siendo regido de forma criminal desde la muerte de Franco, y cuyo derrumbe definitivo nos llega de la mano de zp y sus secuaces, con la total entrega de los poderes del estado de la nación, a manos de los más férreos enemigos de la nación, de cualquier forma de justicia, derechos, aptitud política, valores éticos y morales, o decencia, siendo estos el blanco del resentimiento y el bandolerismo oficial y sus múltiples organizaciones bastardas, aliadas o asociadas.
El desastre de muertes y caos en el que la izquierda republicana sumieron a España, hizo inevitable la intervención militar, como mal menor, la cual tras su victoria, se apoltronó sobre una dictadura tan larga como su vida. Cuando esta acabó, nos vino algo que lejos de mejorarlo, lo empeoró en muchas veces, asesorados por una corrupción campante en la UE, en todas sus formas y canteras, bajo una piel democrática, tan falsa como apestosa. Aquella nación española, seguramente ansiaba vivir en la autosuficiencia y la libertad que todo pueblo desea. La nación española de hoy desea con fuerza disfrutar del estado de derecho soportado y vigilado por la democracia que paga y que debe garantizarle las FF.AA y su Jefe Supremo (Art. 8 C.E. 78). Inexplicablemente los criminales, los ladrones, los corruptos y los omisos, siempre terminan llevándonos a la desesperación del desencanto, la estafa y la impotencia de verse presa del crimen de su estado de su propiedad, perpetrado por su personal de servicio y amparados en su seguridad y en su impunidad, por el mismo aparato judicial y por las FSE que pagamos para que nos libren de chusmas como ellos.
Nuevamente la historia se repite. Tras la fiesta democrática del referéndum constitucional del 78, la frustración de la estafa y el tocomocho del fraude criminal de una casta de vividores sin principios ni escrúpulos. Ahora ni siquiera tenemos la esperanza de un ‘Franco’, para que cumpla con su deber de articularse contra el crimen apoltronado en el estado... aunque se perpetúe como dictador contra ladrones, nazis y mafiosos, como hizo Franco. Incluso a riesgo de que la "muy democrática" UE o los EE.UU entre todo órgano "democrático" internacional, lo tache de golpe como a la magistral lección democrática con la que el Estado de Honduras les ha restregado los hocicos a tanto "demócrata" mundial.
Clandestino
miércoles, noviembre 18, 2009
EL TRÁGICO DESAMPARO DEMOCRÁTICO DANDO IMPUNIDAD AL CRIMEN DE ESTADO

Hablan y hablan de democracia y del ‘imperio de la ley’, pero violan impunemente el estado de derecho. ¿Qué clase de democracia y de ley, lejos de defender o garantizar el derecho, lo violan?
La democracia es un control dentro de un sistema de libertades, que protege al estado de derecho. La democracia es un elemento puramente de control. Vigila que se den las garantías del estado de derecho. Democracia no es un régimen ni una forma política de gobierno, sino el mecanismo de seguridad que garantiza a la nación una forma determinada de regirse, en libertad, derecho y justicia como nutrientes fundamentales de su estado de derecho.
Pero realmente los mecanismos democráticos establecidos en la Constitución, basados en la división de poderes y responsables institucionales, NO SE ARTICULAN, indolentes y contemplativas ante las constantes y despiadadas violaciones al derecho, un descarado uso espurio del estado y de la ley, que lleva a la quiebra automática del estado de derecho.
Así se invierten las funciones de manera que es la nación la que sirve al estado y este a la oligarquía endogámica que lo posee y que se sirve de él solo para así misma. En este punto se usa la ley para violar el derecho desinstrumentando a la justicia y convirtiéndola en útil de represión. Cuando la ley viola el derecho, impidiendo la justicia, es porque previamente la democracia como su gran valedora, ha sido reducida a un vulgar decorado de cartón, inútil y vacío de cualquier contenido válido para lo que fue articulado. Decorado rigurosamente cuidado y mantenido a bombo y platillo en claras maniobras de distracción, para encubrir la gusanera que se cocina en sus vacías e insensibles entrañas.

Resulta dramático y patético, ver a agentes de las FSE recibiendo órdenes para colaborar con asesinos terroristas, mientras nuestro supuesto gobierno se arrastraba suplicante mientras era insultado y despreciado. Al cuerpo diplomático encamado con estados dictadores y asesinos, o negociando y financiando a piratas internacionales. O a jueces obligados a impartir justicia para garantizar el derecho, aplicando leyes contra esos derechos. O lo que es lo mismo obligados a prevaricar aplicando leyes contra la justicia para impartir justicia sabiendo lo que son, sometiendo su independencia bajo el CGPJ, como Órgano político de Gobierno. Ese mismo que ‘asesinó’ a Montesquieu, por orden de Alfonso Guerra, sin que nadie se articulara contra la desaparición del único vestigio de esperanza democrática para estrenar estado de derecho en nuestra historia, rigiéndonos en su lugar, desde el tremendo vacío que provocó la destrucción brutal de todas y cada una de las numerosas garantías al derecho y a las libertades civiles, que nos legara la dictadura de Franco. Hueco que se ocupó con la chapuza, el resentimiento, la prepotencia y el crimen de estado, hasta nuestros días.

Esta involución social neofeudal es consecuencia de la evolución inmoral del relativismo, que no afecta solamente a España, sino a casi todas las naciones del mundo, cuyos estados han sido invadidos por un nacionalsocialismo solapado inmoral y sin escrúpulos, que tras desarticularlas y etiquetarlas para su clasificación y calificación por categorías, ideologías, creencias, corruptos y afectos de diferentes precios y pelajes, asegurar así su descohesión, quedando expuestas, vulnerables y despojadas de todas sus garantías y amparo, sin posibilidad de interacción ni representación política, obligadas a mantener a las castas mafiosas en el lujo de la abundancia desmedida, por imposición del ‘imperio de SU ley’, asegurándose de que no haya ni un solo responsable suficientemente limpio como para lanzar la primera piedra, asegurando así el escudo a su impunidad. Nadie moverá un solo mecanismo democrático, sin morir en el intento. Nadie permitirá que otros lo hagan. El estado de Honduras ha autoarticulado sus mecanismos democráticos de forma legítima, legal e impecable, en riguroso procedimiento jurídico y constitucional, encontrándose con la reacción contradictoria, de todas las “democracias”, del mundo que juntas y por separado, se lanzaron a su yugular como alimañas sedientas de su sangre, calificando su magistral lección democrática, como golpe de estado.
Antiguamente los estados solían perseguir el crimen, protegiendo a los ciudadanos de sus tarascadas. Ahora los estados se han cubanizado cobijando castas de poder y lucro, abandonando a los ciudadanos a su suerte como ghetos gigantescos, a merced tanto del crimen callejero como del de estado, quedando totalmente a su merced, al estar tan divididos, enfrentados y acosados, que no pueden articularse para ejercer el derecho a legítima defensa, ni como naciones ni como federaciones internacionales, por tener ese mismo crimen organizado, el control de todos los órganos internacionales, como hemos podido observar recientemente con el ya mencionado, caso de Honduras.
La red como última esperanza para la coordinación mundial de una hipotética defensa global de la multitud de ciudadanías libres en avanzado proceso de acoso y sometimiento, poco a poco y tras caer la privacidad de las comunicaciones y desplazamientos, está cayendo en sus manos ejerciendo su total control, mediante la estimable colaboración del mimado, generosamente untado y autodenominado, mundo “cultural”. El socialismo de Hitler vive. Vuelven los amos. Volveremos a ser esclavos.
El estado español, propiedad de la banda psoeZP, para saber todo lo que escribo, lo que hablo, a quien se lo escribo, cuando y donde, y con quienes hablo y donde estamos cada uno, así como lo que compro o lo que vendo, o los lugares que visito o frecuento, solo necesita querer hacerlo. Me temo que esa misma tecnología para esa misma actividad criminal, puede estar en manos de todos los estados del mundo.
El periodista brasileño, Luis Carlos Prates, parece que tampoco tiene muy buena opinión del gobierno socialista, de su país.
Clandestino
martes, noviembre 10, 2009
domingo, octubre 11, 2009
viernes, septiembre 04, 2009
TOCOMOCHOS DE ESTADO.

Es difícil saber exactamente los miles o millones de siglos que lleva el ser humano poblando la tierra, pero sean los que sean, y tras una evolución indeterminada por ser solo su propia historia el único referente, lo cierto es que su principal sueño aún no solo no lo ha conseguido, sino que su propia evolución y progreso, contradictoriamente cada vez lo aleja más de su gran objetivo de libertad, hasta poder afirmar que los avances y tecnologías obtenidas de esa evolución, son utilizadas contra la libertad y contra la paz, por serlo contra la justicia y por ende, contra el derecho. No puede existir paz ni libertad sin derechos ni justicia.
Es angustiosa la asfixia devenida de la impunidad criminal con la que se oprimen las libertades y se expolian derechos y patrimonios a innumerables naciones, desde la gran mayoría de estados ‘demócratas’ que pagan entre todas las víctimas del mundo. Estados ‘democráticos’ ocupados por mafias políticas organizadas para el crimen, sin contar con un solo demócrata entre sus filas. El hampa mundial se ha consolidado en el dominio sobre numerosas naciones, accediendo a ellas mediante las numerosas facilidades de sus estados institucionalmente democráticos para alzar con el poder soberano, a cualquier pandilla de forajidos, que una vez en ellos destruyen total e impunemente sin la más mínima oposición, todas las garantías, leyes y mecanismos que deberían articular la democracia que debería dar amparo al estado de derecho, que una vez anulado, es utilizado para un uso delictivo hacia intereses bastante ajenos o contrarios, a los que pagan y demandan las naciones ocupadas, convirtiendo la oferta democrática y sus siempre bien vendido ‘estado social’, en un vulgar, continuado y bunkerizado tocomocho.
Parece que para el hampa, no es difícil predisponer a una ciudadanía contra cualquier gobierno cuyos errores o ineptitud, más que numerosos o gravosos, son muy bien manipulados para que trasciendan al conocimiento público, convirtiéndolos en circo mediático, de forma meditadamente machacona y continuada, hasta construir castillos de un solo grano de arena. Serán los actores de estos circos mediáticos, los que tras sumarles sus milagrosos elixires contra todos los males, comprendiendo desde la venta de euros a céntimos, garantizar derechos sin límites y quedando exentos de toda responsabilidad, o relativizando todo delito e inmoralidad, recaban largamente votos y apoyos parlamentarios para convertir al estado en un cubil de forajidos, accediendo al control total del poder de la nación, con el que legitiman sus actividades delictivas, justificadas con la ocupación “legal” del estado. Todo un golpe de estado, mediante el habilidoso embaucamiento del típico, conocido y viejo tocomocho.
A partir de ahí Jauja. Simplemente hacen un uso criminal del estado y de la ley, haciendo fácil el corromper y extorsionar a todos los responsables institucionales y entes civiles asociados, o removiendo fuera del mismo todo atisbo de decencia y responsabilidad jurídica o política. Entonces ya es fácil condicionar las actuaciones de los empleados públicos, y a partir de ahí intervenir y mangonear todos los derechos, libertades y sentimientos de la nación, que previo adoctrinamiento y toda carencia educativa, negación cultural y de acceso al conocimiento o formación, queda totalmente dependiente y a su merced y a la de los caciques y omisos pancistas y vividores. La plena disposición del erario público, sumado al uso del poder para sus expolios y despilfarros ilimitados, les permite comprar suficientes voluntades, medios y corruptos o criminales, como para incriminar y amedrentar a los paganos, arrugar a la oposición convirtiéndola en una vividuría más e inocua, y poder asegurar poltronas ganen o no ganen elecciones, mediante formación de cordones o mafias de cualquier orden aunque sea incluyendo la total fragmentación nacional.Los espacios al derecho, a la justicia y a la libertad, serán totalmente achicados mediante la total aniquilación de la Constitución que articula la legalidad del estado de derecho y del debido control democrático, aniquilando la correspondiente división de poderes y toda posibilidad de articulación ciudadana mediante la división y el enfrentamiento, más la aplicación selectiva de la tiranía mediante el privilegio a sus afines, y la incriminación y discriminación nazi y excluyente, contra los que además serán condenados a ser los paganos de sus untes, mercados de votos, despilfarros y boatos, que junto a su ignominiosa genética corrupta resulta altamente onerosa, ahondando además, en el escarnio cuando montan sus patéticos espectáculos mediáticos con su artificial persecución política directa a los disidentes, evidenciando la total subordinación judicial, ejecutiva, legislativa, institucional y mediática, al aparato que de forma tan zafia como vulgar y paleta, ostenta, controla y hace un uso bastardo de nuestro poder.
El Jefe del Estado y Garante Constitucional, por mandato de la propia Carta Magna, gozará de muy buena salud y mejor vidorra, sin que nadie le eche ni pueda echarle, cuentas sobre sus omisiones irresponsables, inconstitucionales y antinacionales.
ACTUALIZACIÓN 06-09-09
'Vencedores o Vencidos' -Vía Anghara
Clandestino
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