jueves, enero 17, 2008

No queremos guaperas. Queremos 'currantes'




M. Rajoy, sobrio, austero, líder Popular, pero anti-populista, rescata los valores de la política, dignificándola y poniéndola a trabajar para el único fin de servir a la Nación.



El Sr. Rajoy tiene el arte o la virtud, de despertar el miedo, los complejos o el desconcierto, en sus enfurecidos enemigos, que no adversarios. Pocos podrán acusarlo de exaltado o provocador. Sin embargo su mesura, su impecable trato respetuoso y respetable, que da sensatez y fluidez a su discurso inteligente y moderado, solo puntualmente algo irónico o incisivo, genera reacciones iracundas hasta hacer perder la compostura y las debidas formas, hasta olvidar todo tipo de contención y respetabilidad, a todos aquellos que se les presupone la capacidad y obligación de predicar con el ejemplo. Esto de juntarse todos contra uno, estercolando y destrozando a la Nación, para tener los mismos votos asegurados sintiéndose perdedores, debe ser duro, hasta encallecer el pericardio.

Nuevamente ha vuelto a sorprender, desatando el furor, alborotando los gallineros, y esta vez, hasta el suyo propio. No solo se atrevió a diseñar las listas electorales del partido que preside, sino que ha tenido la osadía de no ‘consensuarlas, con la oposición’, dejando fuera de esas listas a grandes esperanzas de los “centristas”, y de sus nazis asociados. Estos no se han ocultado ni recatado a la hora de soltar grandes dosis de adrenalina liberando su habitual tonelaje de bilis, abriéndoles las compuertas a sus ‘camisas pardas’ y arrojando abundantes cargas de profundidad, sobre su discreto y poco ostentoso protagonismo, no estando nunca donde el enemigo cree que está.

Nos sorprende este Rajoy en su inédita faceta de fajador -de apariencia frágil y manipulable- estilista habilidoso y escurridizo, que desgasta y vapulea al ‘púgil’ contrario, más fornido y fiero pero torpe y embrutecido, obligándole a ‘bracear’ dando golpes al aire, humillándolo en su ineficaz ineptitud y en sus infantiles y patéticas pataletas. Nos engañó a todos. Reconozco mi error. No era apatía. No se esconde. Solo hay que saber buscarlo y aprender a verlo, en su concentrado ensimismamiento por su labor. Probablemente se atragantaba con los modos chabacanos habituales en sus oponentes. No se rebajó a aceptar lidiarlos en su ciénaga inmunda. Cuando parecía que ‘no estaba’ y lo reclamábamos, era precisamente cuando más efectiva era su no presencia y más daño hacían sus golpes al contrario, hasta desarbolarlo y bailarlo en el más esperpéntico de los ridículos. Ha quedado claro que sin un Rajoy, sin un Franco, sin unas víctimas o sin una Iglesia a quien machacar, no son nada. Se acabó. Cuando su populismo muere, sus carencias les delatan, haciendo inútil su ridícula sonrisa de plástico. Los hemos podido ver aferrados a Gallardón como las hienas a un cadáver de la sabana. Las ‘académicas’ y ‘políticas’ interpretaciones sobre las habituales e intolerables ingerencias en los asuntos internos del PP, de los ilustrados Pepiño, de la Vega y L. Garrido, les han autoproporcionado un ligero tentempié a su vulgaridad agresiva y barriobajera. Pero cuando fanfarroneaban, cebándose convencidos de la debilidad e insignificancia, del Sr. Rajoy, buscándolo allá por las solitarias y frías estepas de la extrema diestra, no se percataban de que este se limitaba a elevar su adusta superioridad justo por encima de sus cabezas y, distraída, placentera y elegantemente, les dejaba caer sus ‘desperdicios fecales’ sobre ellas. La permanente orgía y vitalicia bacanal festejando sus ‘victorias’ sobre un ‘vencido y desaparecido’ Rajoy, presenta el aspecto de un grotesco aquelarre demoníaco y miserable, carente de dignidad y autoestima, que no les ha permitido observar el pequeño detalle de que su preciado “aroma socialista” no es más que abundante “hedor a orín de Rajoy”.

Ha obligado a aflorar el lavadero público, en su realidad de circense sucedáneo de la política engañabobos y ha rociado de zotal la parte política contenida en su radio de acción reconduciendo a esta, hacia sus cauces naturales, higienizando todos los espacios y rompiendo barreras y 'cordones'. Ha demostrado su inteligente acierto con el sátrapa madrileño, en la propia reacción de ‘las lavanderas’, del ‘mercadillo de verdulerones’ y del mismo falsete caudillito con disfraz de amigo, doliéndose fariséicamente, por no ser aceptada su ‘valiosa colaboración’, conocida desde tiempo como solapada ansiedad en el único deseo de meter la mano en el mangoneo nacional.

Se oculta el líder tras el titánico trabajo por venir y deja el protagonismo populista de las carteleras, exclusivamente a la valoración de los resultados, por sus propios usuarios-beneficiarios, de tal manera que o son buenos o no habrá protagonismo que valide su labor. Arriesgado pero honesto. Los errores cometidos cuando se trabaja en pro del interés general, son criticables pero fáciles de perdonar y de olvidar. Unos resultados pobres son gloria bendita comparándolos con las agresiones, los destrozos y el desprecio actual. Desde luego el Sr. Rajoy apunta nuevos modos. Y me gustan.

Independientemente de lo que ocurra en las elecciones, quiero felicitar al Sr. Rajoy y al PP, por su numantina resistencia al acoso de la peor y más vergonzosa caterva que ha ocupado el Estado de España desde que se escribe su historia, sin perder los papeles ni la compostura. Por haber dado a Gallardón la única respuesta posible a individuos de su calaña. Una pena que un gran número de electores se dejen deslumbrar por los abalorios baratos, menospreciando la opacidad aparente, de los diamantes en bruto.


Clandestino

lunes, enero 14, 2008

La ideología política es el lastre de la libertad democrática

Monseñor Romero

"...Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligación como pastor de un pueblo oprimido y humillado..."

"...El Evangelio me impulsa a hacerlo y en su nombre estoy dispuesto a ir a los tribunales, a la cárcel y a la muerte..."




La coalición de desalmados que ocupa el Gobierno de España, decide quienes tienen derechos democráticos y a quienes se le deben retirar o impedir. Quienes deben cobrar y quienes deben pagar. A quienes se les impone el deber de cumplir las leyes y a quienes se les otorga el privilegio de estar por encima de ellas. Quienes son los ‘buenos’ y ser premiados, o quienes son los ‘malos’ y ser castigados. Los ‘malos’ y castigados no tienen derecho a protestar, solo a pagar y callar. Entienden el Estado como un instrumento para satisfacer servicios, estatus y prebendas para ellos y los suyos, desheredando a los que no soportan su ‘hedor socialista’, aunque los deberes de mantenimiento, son aportados entre todos. O con ellos o en la nada. O su paraíso robado o la condena de Sísifo.

Se le sigue acosando y reprochando a la curia por hacer política, afirmando que la Iglesia no debe hacerla. ¿Por qué la Iglesia no debe hacer política? ¿Como gestiona la Iglesia su Estado Vaticano sin hacer política? Seguramente la actividad política sea incompatible con sus actividades religiosas, pero nadie les puede negar o impedir el derecho a hacerla, ni el deber de defender sus derechos, frente a los desmanes o tropelías de los políticos, como otro colectivo cualquiera, o sumarse solidariamente, a las reivindicaciones de otros. Un Gobierno digno y honesto, no le puede reprochar o impedir a la curia, ni a nadie, que reivindique públicamente, como institución o como personas que tutelan determinados valores asumidos por millones de fieles, que arropan y apoyan a la Iglesia y les dan legitimidad para representarlos, en aquellos aspectos que perturben sus derechos a decidir su forma de vivir, según su conciencia, sin que desde el Gobierno les invadan ese derecho con leyes especialmente diseñadas solo para ello. Ante situaciones que la iglesia considera irregulares por afectar a sus derechos ciudadanos, o al de sus fieles o al de la ciudadanía en general, tiene el deber de protestar, manifestarse y presionar, como lo tiene un sindicato o un partido político. No es hacer política defender derechos, de quien sea, cuando los hurtan los políticos, o sus primos, o sus vecinos.

Si recuerdan a Monseñor Romero, arzobispo de El Salvador asesinado por sicarios de un régimen criminal-fascista, no hizo política ni un solo día de su vida, sin dejar de amparar, en lo que pudo, y reivindicar el derecho de sus conciudadanos, ni una sola hora de aquella época de su vida. Naturalmente cuando hay abuso de poder, cualquier persona u organismo que se le oponga, desde cualquier tribuna, no podrá evitar interferir en la política de ese poder, como algo inevitable para su fin, pero no como objetivo. Es fácil confundir y utilizarlo, pero es necesario separar y distinguir el derecho y deber como ciudadano neto, del ciudadano con interés político. Cuando vemos a una persona correr, podemos suponer que lo hace por varias causas normales e inocuas, y no necesariamente creer o hacer creer, que es un delincuente que huye de la policía y apedrearlo.

Concretamente en el asunto de la familia, ni el Gobierno tenía por qué provocar este sarao, ni los gays tienen ni necesidad, ni derecho a invadir esos espacios. El Gobierno ni está legitimado, ni tiene derecho ni es su labor, el sumar o restar derechos a nadie. El deber del Gobierno es regular y garantizar los derechos de cada uno y eso no es posible cuando se hace a costa de reducir los derechos consolidados de otros. Los derechos no son del gobierno ni de sus electores. Son de cada ciudadano y son intocables. Sin embargo es algo habitual en la línea de un gobierno que ha suplido su total falta de proyecto y carencias políticas, generando enfrentamientos y crispación en el objetivo de dividir a la sociedad en buenos y malos, premiando y castigando, como única forma de rentabilizar la ineptitud y darse continuidad comprometiendo votos, en este galimatías en el que han convertido al Estado y a la Nación. La ley que regula los derechos gays, se ha utilizado, además, para provocar y afrentar a millones de personas, innecesariamente. Al colectivo gay le había importado un bledo que su derecho a contraer nupcias lo hubieran llamado 'matrimonio' o 'Juan Manuel'. Esa denominación, ni es un derecho, ni la habían reivindicado. Ha sido una de tantas bufonadas macarrónicas de este gobierno en descarada provocación para crispar con su habitual falta de respeto por la mitad de la ciudadanía que sabe que no le votará nunca. Bufonada macarrónica que fue miserable y asquerosamente reforzada y extendida a la educación y programaciones infantiles, en algún caso recomendando la lectura de sus porquerías pornográficas, desde el ministerio de educación.

En una sociedad, democrática o no, todos los seres humanos tienen la responsabilidad civil de apoyar y defender los derechos de sus conciudadanos, como única forma posible de garantizar los suyos propios, independientemente de su posición, oficio o condición con respecto al Estado, pero en un Estado constituido democráticamente, si no nos mentalizamos a priorizar la defensa del derecho democrático por encima del ideológico, aunque le sea conculcado a personas u organizaciones no afines, la democracia se hunde irremisiblemente, en la división y el enfrentamiento. Primero todos a una a salvar y mantener la democracia, acudiendo todos a una, allá donde se intente hurtar o corromper. Luego cada uno sea y defienda la ideología y la confesión que le parezca.

Como dijera alguien: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero daría la vida para que puedas seguir diciéndolo"


Clandestino

domingo, enero 13, 2008

Mentiras y traición patroneando el Estado.

Conocen su poder. Han hurtado el derecho democrático a millones de españoles, dedicando toda una legislatura en consolidar ese poder mediante, el chanchullo, la mentira , el sectarismo, la subvención, la crispación, la traición, la discriminación, la corrupción, la división, la omisión, la fanatización o fomentando la ignorancia y el adoctrinamiento mediatizando a la parte más sugestionable de la ciudadanía utilizando gran parte de los poderosos medios afines. Consiguieron su cordón sanitario redeándose y compactándose un gran y denso escudo perimetral, con toda la basura que habita en ‘la piel de toro’, protegiéndose de la honradez y de las tenues reivindicaciones de sus víctimas, abalanzándose sobre ellas como sobre elementos peligrosos.

Ocupas del Gobierno, fiscales, alcaldes, presidentes, funcionarios, vividores, ‘don nadies’ con un par de escaños, un par de concejales o consejeros, chivatos, nazis, radicales, etarras, periodistas y toda clase de la peor morralla, tomaron el Estado haciéndose fuertes en él, comprando todo lo comprable, con leyes contra derecho o anticonstitucionales, con subvenciones o cargos, y expulsando, sancionando y degradando la integridad, los principios éticos y morales o el patriotismo, para asegurar poder a falta de credibilidad al tomar el Estado, saltando de forma macabra e irreverente sobre ciento noventa y dos cadáveres aún calientes y con la mentira y total falta de escrúpulos como único proyecto para simular un gobierno que luego se evidenciaría como en contra de la Nación española.

Todo un plantel de impresentables, asegurándose poder y continuidad a costa de arrinconar en el desamparo, la indefensión y el desprecio a la población trabajadora y a toda la gente honesta y amante de la familia, de la ley y de la convivencia pacífica y solidaria. Arremetiendo contra todos aquellos que saben que jamás les podrán votar y a la vez, contener la repulsa. Contra aquellos que entienden que no hay nada más repulsivo que el amotinamiento rebelde del personal de servicio que se contrata y paga la Nación, como patrona del Estado, para que les sirvan, gestionen sus intereses y les garanticen la legalidad democrática, que con toda desfachatez y desvergüenza han prostituido, infringido y omitido como vulgares barriobajeros alejados de la debida lealtad y dignidad exigible a todo servidor público.

Han renunciado a sus deberes hasta no ejercer su responsabilidad de gobernar para la Nación, ni un solo día de toda la legislatura. Toda ella la han dedicado a quitar derechos a unos para repasarlos a otros. A romper la Nación de forma que unos cachos vivan a costa de todos los otros. A enfrentar a los ciudadanos, de la misma nación, de forma que unos vivan a costa del expolio sobre otros. A romper a la familia afincando en su hábitat exclusivo e inviolable, derechos políticos, artificiales y antinaturales, diametralmente opuestos a la natural y consolidada forma definida por la propia naturaleza, como única posible de darse continuidad, con legislaciones que sobrepasan derechos, conciencias y sentimientos. A agredir y negar derechos a la libre expresión y reivindicativos, a millones de familias cristianas que se apoyan en sus consejeros espirituales y de orientación religiosa, como excluidos del Estado de Derecho. A agredir y negar derechos de amparo y patriotismo a millones de sus víctimas, ciudadanos contrarios a las prácticas inconstitucionales de esa caterva que degrada el Estado y traiciona a la Nación.

A mirar para otro lado mientras se asesinaban a personas, españolas y de diversos puntos del planeta, en el vientre materno.

Z miente cuando niega que él ha roto a España. ¿Por qué entonces gran parte de los españoles tenemos que pagar impuestos a vascos y catalanes, en un gran fraude a las arcas del Estado? ¿Por qué grandes bolsas de españoles no tienen amparo del Estado sometidos a prácticas nazis de los gobiernos radicales de Cataluña y Vascongadas? ¿Por qué en unas comunidades se acata y cumple la ley y en otras se desacata y se incumple la ley? ¿Por qué los españoles hemos sido criminalizados y obligados a pagar canonjías a organizaciones privadas? ¿Por qué una gran parte de españoles tenemos que pagar a Las Cámaras de Comercio por ningún servicio prestado, ni ningún producto demandado, ni servido, ni consumido? ¿ Por qué el Estado no ampara a los ciudadanos frente a los delitos económicos de las mafias corruptas autonómicas y municipales? ¿Por qué millones de jóvenes han sido condenados a pagar la corrupción del Estado durante décadas?

Miente cuando afirma que España es un país libre y más justo. ¿Qué país libre mima a los terroristas? ¿Dónde está la libertad de los que son atracados y cruelmente agredidos en sus propias casas y se les niega el ejercicio al derecho a legítima defensa, mientras las FSE que paga están escoltando a políticos y familia, que les importa un bledo el contribuyente? ¿Quién prohibe el acceso a blog, judicialmente, o pone a gente ante los tribunales, solo por decir la verdad? ¿Quién se abalanza verbalmente, sobre los que se manifiestan contra los desmanes de la coalición ocupa del Gobierno y otras instituciones del Estado?

No miente cuando afirma que hay ciudadanos con más derechos. Omite aclarar que esos ciudadanos reciben derechos invadidos o retirados a otros. Ni este gobierno, ni ningún otro, posee derechos para dar, ni legitimidad para quitarlos. Solo debe regular las garantías de uso y disfrute de los que a cada uno le pertenecen, en el estricto y riguroso respeto a la legalidad e igualdad democrática. Cualquier derecho que dé a unos, es irremisiblemente sustraido a otros. España debe ser uno de los pocos países del mundo que legaliza la discriminación sectaria contra el derecho de determinados colectivos ciudadanos. Algunos con fines de lucro, exclusivamente, como la ley SGAE o el Estatuto nazi.

El personaje político mejor valorado de España, la Vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega, dice que ‘no retrotraerán la democracia a tiempos pretéritos’, refiriéndose a la manifestación de familias cristianas. Hace escasamente dos meses que aprobaron la Ley de la Memoria Histórica, aflorando lo peor de lo peor de aquella cruenta guerra civil, desde una perspectiva de odio y revanchismo enfermiza.


Clandestino

jueves, enero 10, 2008

LIBERADAS CLARA ROJAS Y CONSUELO GONZÁLEZ

Me alegro por ellas, por sus familiares y por sus amigos.

Lo lamento porque fueran secuestradas, porque otros que también lo fueron, continúan y porque otros que aún son libres, serán rehenes y víctimas mortales, en un futuro.

Lo lamento porque, como afirma Fernando Londoño, el pago y modos de esta liberación legitimará y permitirá consolidar y fortalecer a la banda criminal. Podrá financiar más muertes, más horror y más secuestros, de personas en Colombia, por las FARC.

Lo lamento porque cuando se negocia y se cede ante el crimen, este toma pesesión de SU espacio de legitimidad conseguido a cambio del producto de SUS crímenes y extorsiones, en la conciencia de que sus actividades criminales son ‘material comercial’, de alto interés para trepas de distinto pelaje y procedencia, que conforman determinados hábitat en el entramado social, artístico y pseudopolítico, que les reporta suculentos beneficios económicos y alta rentabilidad de márqueting para darle apariencia política a sus desmanes puramente delictivos y terroristas, en un intento de salvar la cara, el prestigio y la honorabilidad a sus clientes de mayor enjundia, como Presidentes, expresidentes y famosos manipuladores del arte de vivir y del arte de explotar el dolor y el drama ajeno.

En fin, a pesar de todo ello me felicito por su vuelta al mundo ‘libre’ y les deseo lo mejor para ellas y los suyos, quedando con la duda de qué puede ser peor, si ser rehén de las FARC o tener una deuda de por vida con un tipo como Chávez, y con la duda de como se negocia, de forma selectiva, la libertad de tres personas, que eran dos, de entre un grupo mayor, excluyendo o discriminando al resto. ¿Acaso el resto no son fotogénicos? ¿Los excluyó el ‘director de fotografía’? ¿O simplemente pujaron remedando las subastas de ganado?

Clandestino

domingo, enero 06, 2008

Viejas y conocidas monas vistiendo viejas y conocidas sedas.




Tras una legislatura en la que el Ejecutivo y la Constitución no han disimulado su mutuo desprecio e inevitable aversión, eludiéndose hasta situarse en sus respectivas antípodas, los unos en las de la otra -de la misma forma que ha sido no menos ostentoso, el desprecio y acoso del ejecutivo hacia las víctimas del terrorismo y hacia las familias o colectivos manifiestamente contrarios a la ostentosa renuncia del ejecutivo a su deber a asumir el gobierno de España, o en su defecto el de dimitir- se me hace difícil asimilar la exagerada y ostentosa lealtad y querencia, actual, del mismo Ejecutivo hacia la misma Constitución.

Una vez demostrada y convencido de la inane y exigua resistencia de la oposición, ha creído descubrir en la Iglesia ‘al Satán’ que dirige y planea las acciones que golpean en su línea de flotación, hasta hundirlos al nivel del inexistente Rajoy, insistiendo en su línea de desprecio e insulto a la inteligencia popular, a la que sigue creyendo fácilmente engañable y manipulable, en su totalidad. En este su pobre razonamiento, creen que si anulan a la Iglesia atajan su problema. En ello centran últimamente el tonelaje de sus carencias como única virtud destacable, y no pasa ni un solo día sin alguna novedad al respecto, simulando lealtad a la Constitución y a la ley, elevándolas sobre cualquier imposición moral o acto de fe religiosas.

Aunque no han hecho méritos para no pensar que siguen mientiendo, como siempre, en un torpe ardid para captar votos, voy a aprovechar para recordarle que tiene razón, en aferrarse a la Constitución y a la ley -pero a la democrática, no a sus leyes políticas contra derecho impuestas extorsionados o complaciendo a sus manipuladores- como elementos por los que se debe regir la Nación. Esto claro giro y amor legal y constitucional, demuestra que antes estaban fuera de la ley, por tanto delinquiendo, los tres años y medio que ha ocupado el Estado de espaldas a esa misma Constitución y a su legalidad a la que ahora adoran, pero que siguen imponiendo sus leyes y sectarismos criminales a una gran parte de la Nación, desde la agresividad connivente, con sus largamente favorecidos y apandillados barriobajeros nazis, lobby gay o diversos gruposfavorecidos, destacando la SGAE.

No es tarde para reflexionar e incorporarse al mundo de la legalidad, empezando por purgar sus delitos entregándose a la justicia. El no hacerlo demuestra que su grotesco y esperpéntico plan engañabobos –que me hace pensar que retomará la senda del delito en cuanto que vuelvan a reocupar el Estado, si conseguen engañar a suficientes ingenuos para sumar a la ‘federación’ de pandillas de beneficiarios y apesebrados- está claro, como lo ha estado siempre. Detener a asesinos, a los que seguramente luego les serán retirados los cargos, o soportar la aversión que les produce la honradez o el Estado de Derecho, no les reportará más votos que los que ya no tengan seguros. Rasgarse las vestiduras con la Iglesia no engañará a nadie. Esta es una Institución de dos mil años. No nos hagan pasar por el trance de hacernos creer que la acaban de descubrir. Todos sabemos lo que es y como es. Sabemos que el Estado debe ser aconfesional pero no anticatólico, ni perseguir a los católicos.

Todos sabemos que los gays, los autores o los políticos tienen derechos, pero también los católicos, los niños, los heteros, los trabajadores, los comerciantes o los desamparados bajo la tiranía nazi del hampa nacionalista, sin necesidad de invadir los de estos para satisfacer intereses, que no derechos, de los grupos de presión y extorsión.

Seguir llamando democracia a una situación de extraño galimatías dentro de un caos autoritario y chapucero, es lo más parecido a una captura obtenida de un mal corto animado, o un vulgar remedo absurdo de Groucho Marx. Todos sabemos que muchos instrumentos para el expolio y la represión, elevadas a rango de ley, son imposiciones contra la Constitución, contra la moral, contra la ética, contra la honestidad y contra la cultura cívica y progresista. Sabemos que, como toda imposición criminal, es agresiva contra la libertad, la paz y la convivencia. Ya que ser unos fuera de la ley, es su única posibilidad de ocupar y prostituir las dependencias del Estado, al menos que no nos obliguen a creerles y a soportar su falsedad.

Clandestino

miércoles, enero 02, 2008

Una Constitución. Un gobierno. Un Estado

Artículo 27, apartado nº 3: Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Han restregado la constitución poniendo “las cosas en su sitio”, a millones de familias cristianas, decentes, honradas, respetuosas con la ley y con sus conciudadanos, arropados por el calor de sus asesores y representantes espirituales que, ante el total abandono político y sin garantías constitucionales, legitima a la iglesia para determinadas reivindicaciones políticas y sociales, a las que el ciudadano indefenso y desarticulado no puede acceder por sus medios.

Ha sorprendido la poco habitual seguridad y firmeza con la que se han dirigido a estos ‘peligrosos’ elementos para la estabilidad de la Nación. Gustándose, se regodean y sacan pecho mientras se mofan de ellos, con sarcasmo y talante hiriente y cobarde, típico de los caudillos, perdonavidas de peana, cuando saben que matan perdices enjauladas, mostrando tanta firmeza y autosuficiencia, con la gente honesta, culta y civilizada, como cobardía rastrera, sumisión y omisión, con el hampa de asesinos nacionalistas. Con los nazis nacionalistas. Ya no hay ninguna duda. Tenemos el gobierno en manos de gente que se muestra miserable y mezquina, capaz de ensañarse con los que respetan la legalidad y temblar como flanes ante los desacatos, desobediencia civil, desafíos, exigencias, imposiciones y agresiones de la morralla que amenaza, exige o asesina.

¿Dónde estaba esa lealtad a la Constitución cuando se aprobó un estatuto anticonstitucional y antinacional? ¿Cuando se aprobaron leyes contra derecho como la de la SGAE o la reforma penal incluyendo el Código de Circulación Vial? ¿O leyes contra el inalienable principio de igualdad, recogidos en nuestra Constitución, como la discriminación ¡positiva! o la de ‘cupos’? ¿Dónde está esa gallardía cuando los ‘fueras de la ley’ del hampa nacionalista, que rigen algunas instituciones -algunos afiliados o asociados al partido de la organización que ocupa el Gobierno de España- incurre en el delito de desobediencia civil? ¿O cuando esos mismos ‘fueras de la ley’ incurren en desacato contra una sentencia del TS? ¿O cuando sienta al Estado en la misma mesa de los asesinos mientras llaman fascistas a sus víctimas? ¿O cuando les niegan a multitud de ciudadanos su derecho a la enseñanza en el idioma oficial de la Nación? ¿O cuando los extorsionan porque desean aprender un idioma internacional en lugar del idioma de su aldea o de su pueblo?

¿Por qué no va con su gallardía y prepotencia a ilustrar a toda esa morralla de los ‘accidentes’ explicándoles sus derechos y deberes constitucionales? ¿Por qué el Gobierno de España se arruga y esconde la Constitución con los acólitos o asociados al partido que lo ocupa, o ante los desmanes y delitos del hampa nacionalista, y adopta una actitud diametralmente opuesta con los que sabe que no los votan y que no pondrán bombas ni quemarán cajeros, ni incumplirán la ley? ¿Cuántas Constituciones hay en España? ¿Cuántos gobiernos rigen el Estado de todos? ¿Cuál es el que arremete cobardemente contra los honrados ciudadanos y cual es el que se arruga sumiso y pacato frente al crimen desafiante con el Estado? ¿Cuál es el que solo tiene redaños con la gente honrada e indefensa? ¿Mantenemos a un Gobierno para la Nación española o solo para su parte del electorado y aliados?

¿A quien pretenden insultar con la simple estupidez de que la tan cacareada ‘voluntad popular’ consiste en votarles cada cuatro años para que expolien, sometan o prevariquen? ¿Cuantas de sus leyes criminales ha aprobado la ‘voluntad popular’? ¿No les dará vergüenza tanta falta de respeto y tanta mofa sobre los contribuyentes?

Cuando un Gobierno democrático elegido para servir a una Nación, mediante su Estado constituido democráticamente, renuncia a sus deberes constitucionales y traiciona a la Nación, permitiendo el delito y acogiendo a los delincuentes bajo amparo del Estado, de todos, acosa a sus víctimas, cuando ejercen legítimamente sus derechos, contraviniendo claramente la Constitución y omitiendo el ineludible deber de cumplir y hacer cumplir la misma, o beneficiando a sectores para perjudicar o perjudicando a otros, de forma sistemática y premeditada, los responsables del Gobierno se salen de la legalidad y quedan deslegitimados para retomar y asumir las labores de gobierno, u otras cualquiera.

El Jefe del Estado, como tal, como garante de La Carta Magna, de la unidad nacional y como Jefe de las FF.AA, está obligado a exigir el cumplimiento de la legalidad o a deponerlos, ponerlos a disposición judicial y nombrar gobierno provisional que imponga el estado de excepción retirando los autogobiernos a las autonomías, hasta quedar clara la lealtad constitucional y rectificando la Constitución para evitar el trasiego de criminales, electos y de cosecha propia, por el Estado. No lo ha hecho, tal vez porque de alguna manera no se le permite ejercer sus deberes constitucionales, generando un enorme agujero constitucional que convierte nuestra democracia en un vulgar albergue de impresentables y malhechores, como podemos observar.

El Jefe del Estado no debe interferir en la gestión del gobierno, pero debe velar porque sea rigurosamente constitucional.

Una vez más hemos podido observar la frustrante y penosa realidad de vernos agredidos en nuestra dignidad y derechos, e insultados en nuestra inteligencia, por nuestros propios servidores, en rebelde omisión de deberes y en claro fraude constitucional o estafa democrática, pasando por encima de ella, al erigirse en amos y verdugos sobre los derechos de los conciudadanos a los que están constitucionalmente, obligados a servir.


Clandestino

martes, enero 01, 2008

La merecida felicidad del esfuerzo, frente a la amarga ira de los vividores.

Cerro de los Ángeles, Madrid

La concentración de cientos de miles de familias cristianas, en Madrid el pasado domingo, ha levantado ampollas y riadas de ronchas y urticarias en las covachas monclovitas donde se cocina 'la legislatura mas brillante de la democracia’. Para aquellos cuyo sentido de la felicidad pasa por el engaño y la estafa, recogiendo sus nueces, entre otras esencias y nutrientes como sestear al cálido sol de las vividurías, a cuenta ajena, no les es posible asimilar que tanta gente pueda llegar a alcanzar cotas aceptables de felicidad desde la natural aceptación del esfuerzo, para conseguirla, como parte necesaria de la misma. No pueden entender que, frente a la felicidad pretendida de no hacer absolutamente nada, viviendo a costa del 'sudor del de enfrente', nadie pueda ser feliz teniendo que trabajarse esa felicidad, como parte ineludible de ella misma, para poder disfrutarla. Automáticamente se revuelven en sus inagotables fuentes de bilis y amarga hiel motorizados por ideas fijas y claras, típicas de la cosecha de sus asesores, que ocupan a rebosar, toda su despoblada cavidad craneal: “ Tiene que haber algún truco ilegal. Tan frescos. Tan educaditos, Delito. Intolerable. Hay que exigirles que rectifiquen. No puede ser legal la felicidad fuera de la legalidad política del caudillo. No pueden tener la osadía de pasar por alto la amargura por el acoso y desprecio del amo y del Estado. Prohibido”.

Inquietos siguen chapoteando y amasando el lodo junto a las añadiduras de sus deposiciones fecales y mentales, humedecidas con sus babas y espumarajos. Suben los niveles de azufre. El hedor hace su ambiente irrespirable. Empiezan a alcanzar el éxtasis que les transporta a sus cotas de nivel máximo de cociente intelectual. La carencia de neuronas limita la conciencia de la ausencia de oxígeno. Se tranquilizan rebajando sus iracundos estertores viscerales, habilitados como sucedáneos de neuronas. Las elecciones están cercanas. Les perdonarán la vida. No pedirán su condena en el complaciente y huero Europarlamento. Solo les azuzarán a sus mesnadas. A sus turbas de aguerridos asesores y trolls de variado pelaje, encabezados y adoctrinados por el ‘bachiller’. Si señores. Tienen un intelectual y dos bachilleres. A todo dos bachilleres entre sus filas. Siempre es bueno tener un ‘intelectual’ en nómina, para pequeñas emergencias. Después de todo lo pagan las víctimas.

Son tolerables los asesinos nacionalistas y todos aquellos privilegiados por la omisión de la legalidad, o los que incumplen la ley, o los que montan saraos en estadios de fútbol contra España, contra la Nación y contra su legalidad, calentándose al calor del fuego alumbrado con la quema de nuestras banderas. Eso no es intolerable, ni rectificable.

Para esta caterva es intolerable salir a la calle a mostrar repulsa por lo repulsivo. Es intolerable y rectificable decirles la verdad a los que les mienten. Es intolerable mantener una compostura de dignidad y corrección impecables con sus estafadores y agresores. Toda la gente decente y honrada de España, solo la decente y honrada –entre curia, organizaciones familiares y decenas de millones de víctimas del sistema 'z' y de eta- se ha manifestado repetidamente contra todos los miserables, miserias y delitos del clan 'z'.Cada vez que alguien se manifiesta contra las políticas -por llamarlo algo- del 'z', se está manifestando:

Contra la represión, contra el esquilmo, contra el mangoneo, contra el libre terrorismo, contra los nazis, contra la idiocia, contra el barbarismo anticonstitucional, contra las mentiras del gobierno, contra los asesinos, contra la libre delincuencia, contra la corrupción, contra los traidores, contra el acoso a la honradez y al trabajo, contra el caudillo y sus caudillitos franquiciados, contra la malversación del poder soberano del pueblo, contra el crimen de Estado, contra los imbéciles de estado, contra el ‘como sea’, contra los delincuentes del estado, contra el fascismo, contra el despilfarro de nuestros impuestos, contra los privilegiados por el estado, contra los pederastas, contra el corporativismo mafioso, contra la extorsión, contra el abuso de poder, contra la usura institucional y bancaria, contra la desculturización y adoctrinamiento escolar, contra la criminalización indiscriminada, contra la chapuza, contra la estafa democrática, contra la explotación laboral, contra la inmigración ilegal, contra el fraude, contra la prevaricación, contra la indefensión y desamparo del Estado sobre víctimas del terror y de las 'naciones' bajo control naZi, contra el control ilegal del gobierno sobre los poderes del estado, Contra el acoso del estado contra las víctimas, la oposición y la familia, contra la compra de votos y la subvención de silencios, contra los mediocres, contra los tontos peligrosos, contra la financiación ilegal de partidos, contra las leyes criminales, contra los pesebreros, contra voceros mercenarios a sueldo, contra los trolls y sus deposiciones fecales por doquier, contra el matrimonio gay, contra la adopción gay, contra el repulsivo hedor de la promiscuidad gay rondando los colegios y programas infantiles, contra la discriminación legal e inconstitucional, contra el asesinato de niños, contra el expolio legal de la SGAE, contra el expolio criminal a familias mediante artículos de primera necesidad y servicios básicos -vivienda primero y alimentos, agua y energías después- contra el atraco del estatuto catalán contra la hacienda pública 'de todos', contra la cobardía taimada revanchista y dañina, contra la persecución política del derecho a la libertad de expresión, contra la rencorosa, vengativa y dañina Ley de 'Memoria Histórica', contra todos los radicales, inútiles y vividores engastados en Instituciones del estado, contra la herrumbre mental con piernas...contra la libre circulación, por territorio nacional, de los enemigos nacionales, como el traidor sus socios nazis y colaboradores-cuota. Contra todos aquellos que nos están dando razones para sentir vergüenza por haber sido antifranquistas recalcitrantes, dando por seguro que nadie podría superar tanto despotismo. Error que nos está amargando durante cuatro años y graves riesgos de ser prolongados otros cuatro, en los que se superará así mismo en su degradación, traición y maldad arrastrando lo que quede de España a la total perdición entre venganzas y odios contra la salud mental y espiritual de la España culta, cívica, honesta y patriótica.

Espero que, si pierden las elecciones, las FSE estén expectantes evitando que huyan a algún país 'amigo' -de ellos- sin posibilidad de extradición. Han de purgar hasta el último de sus delitos, especialmente el de alta traición a la Nación y al Estado. No sería de recibo permitir que esta caterva de indeseables, muera feliz en sus camas.

Si ganan me temo que la desgracia evitará que el gobierno se consolide sin llegar a ver ni el 2009. El Estado quebrará y se desplomará... o algo peor. La única posibilidad de evitar el desastre es que Zapatero con todo el gobierno y directores generales, actuales y anteriores, se entreguen a la Guardia Civil, y sean juzgado por sus graves delitos, siendo derogadas la mayor parte de las leyes de su legislatura y retirado el autogobierno a Vascongadas, Cataluña y alguna otra comunidad autónoma, hasta que quede garantizada su lealtad Constitucional al Estado, una vez este recupere las competencias que garanticen la igualdad institucional, en todo el territorio nacional.

Clandestino