Ninguna ley que no se pueda cumplir o no se ajuste a derecho, es legítima. La aprobación y aplicación de cualquier ley imposible de cumplir o que no se ajuste a derecho, es TIRANÍA.
Es fácil, cobarde, insolidario y rentable generar deficiencias y legislar a favor de ellas, que garantizar servicios y cubrir necesidades de sus contratistas: nosotros los ciudadanos. Que para eso les pagamos.
Se preocupan muy bien de mantener una serie de insuficiencias de servicios que justifiqquen los rentables ingresos y les provea de un canal para someter robando, a la vez que mantiene vivo y permanente el enfrentamiento entre usuarios de esa premeditada escasez de dichos servicios.
Este es el mayor logro de los ocupas de la política española de las últimas décadas. Una enorme montaña de leyes y normas infumables, enterrando todo lo que huela a derechos, ciudadanos, montando un rentable tinglado armado por la tiranía construida en las divisiones, huntes, subvenciones, etc., etc., que facilitan el efecto boomerang de nuestro propio poder que pasa de ser gestionado, a nuestro favor y bajo nuestro control, a ser utilizado como martillo pilón contra nuestros derechos más fundamentales.
Hay leyes que se interponen entre el ciudadano y la justicia. Hay leyes para esquilmar. Hay leyes para recortar derechos. Hay leyes para recortar libertades. Hay leyes para obstruir la supervivencia mediante el trabajo. Hay leyes para inmunizar a los ocupas, a sus legisladores y a sus patrocinadores y promotores. Hay leyes que no se controla su aplicación porque son imposible de cumplir. Hay leyes especiales para extorsionar a “determinados” ciudadanos que tienen la fea costumbre de exigir sus derechos y no reconocer el tradicional “si wuana”. A esos que tachan de rebeldes por no haber aprendido a arrastrarse tras la escoria del amo.
En cuanto adquieras tu primera propiedad, serás un esclavo sometido, extorsionado, esquilmado, vejado y humillado…o un maldito “rebelde” robado, perseguido y acosado.
O sometido o mendigo. Únicas alternativas que ofrece nuestro estado autocrático u oligárquico, bananeramente disfrazado de “derecho”.
Cualquier otra decisión que tome un ciudadano, que impulse una tercera opción, de la índole que ésta sea, en su legítima defensa y por la legalidad democrática, será ilegal y perseguida con saña por los esbirros de los ocupas. Desde los armados hasta los desinformadores de su propiedad.
Legislar contra la justicia para gobernar a la torera.
Ciudadano hacia ocupas: unidad de ingreso. Ocupa hacia ciudadano: señor feudal-fascista con derecho sobre todos nuestros derechos.
He ahí nuestra lamentable realidad, seguramente merecida dada nuestra pasiva sumisión ante el escarnio a nuestra dignidad y descarado arrebato de nuestras mas inalienables propiedades, heredadas desde el acceso a la vida, rendidos frente a la ocupación de nuestro Estado por una gentuza tan baja, tan miserable y de tan poco valor.
UNA NACIÓN QUE SOSTIENE UN ESTADO CRIMINAL, ES UNA NACIÓN CRIMINAL. La estupidez de aquellos que exigen derechos violados a los ajenos, aceptando los privilegios legales de un estado criminal, labran su propio fin como nación y como pueblo libre.
viernes, septiembre 15, 2006
martes, abril 04, 2006
ROSA DIEZ, REFERENTE ÉTICO
Rosa Díez es un referente que merece la pena remedar.
La pena es que últimamente en España, los referentes dignos de remedo, son enviados al triste y solitario desván del olvido, de propios y extraños, a acumular suficiente polvo como para asegurar su total dis-función por "defunción", sin la más mínima muestra de interés por dar continuidad a su necesaria labor, por parte de nadie.
La bragada y honesta lucha de doña Rosa Díez ha tenido el mismo premio que tuvo la de Nicolás Redondo Terreros o el consecuente general Mena. O el "honor" de ser removidos como Eduardo Fungairiño o el alcalde Vazquez. O el desprestigio y ninguneo sobre organizaciones como la AVT, Manos Blancas, Fundación Blanco, Gesto por la Paz, Basta ya, Covite... O el desprecio y total descalificación de más de la mitad de españoles con la única explicación de que sus reivindicaciones puedan coincidir con las del PP o las de la Iglesia Católica.
La pasividad irresponsable, de la sociedad en general, ante estas purgas, facilitará, hasta legitimarlas, su continuidad cada vez más malsana y más imparable.
Algunos que en principio se perfilaron en su estela, optaron finalmente por el calor de la poltrona y la "dignidad" del coche oficial.
Es triste tener un gobierno que reprima, acose y erradique a los que se oponen a su delictiva brutalidad antipolítica. Pero no lo es menos que los que luchan por impedirlo esgrimiendo la justicia y el derecho como única arma, sean tan fáciles de manosear y sobar por la obscenidad que nos rige, hasta su extinción, sin que ni uno solo de sus "beneficiarios" les grite, a los que los defenestran porque les molesta y les da la gana, con total y retorcida impunidad, que aunque los arrojen a las hogueras siguen vivos e inmaculados, elevados muy por encima de ellos.
Las continuas purgas, van permitiendo que poco a poco se consolide la circunstancia de que frente a los cobardes que viven del delito y del terror, privado y/o de estado, solo van quedando cobardes que lo aceptan y lo permiten.
Rosa Díez es una línea más en lo que se puede configurar como una larga lista que a nadie importa. El delito y el terror se posiciona en los estados rellenando códigos penales y civiles con legalizaciones de sus delitos, presentes y futuros, en la correspondiente descubierta, indefensión y desamparo de sus víctimas.
O junto al terror, o bajo él.
Así permitimos que sea. Así será.
Clandestino
La pena es que últimamente en España, los referentes dignos de remedo, son enviados al triste y solitario desván del olvido, de propios y extraños, a acumular suficiente polvo como para asegurar su total dis-función por "defunción", sin la más mínima muestra de interés por dar continuidad a su necesaria labor, por parte de nadie.
La bragada y honesta lucha de doña Rosa Díez ha tenido el mismo premio que tuvo la de Nicolás Redondo Terreros o el consecuente general Mena. O el "honor" de ser removidos como Eduardo Fungairiño o el alcalde Vazquez. O el desprestigio y ninguneo sobre organizaciones como la AVT, Manos Blancas, Fundación Blanco, Gesto por la Paz, Basta ya, Covite... O el desprecio y total descalificación de más de la mitad de españoles con la única explicación de que sus reivindicaciones puedan coincidir con las del PP o las de la Iglesia Católica.
La pasividad irresponsable, de la sociedad en general, ante estas purgas, facilitará, hasta legitimarlas, su continuidad cada vez más malsana y más imparable.
Algunos que en principio se perfilaron en su estela, optaron finalmente por el calor de la poltrona y la "dignidad" del coche oficial.
Es triste tener un gobierno que reprima, acose y erradique a los que se oponen a su delictiva brutalidad antipolítica. Pero no lo es menos que los que luchan por impedirlo esgrimiendo la justicia y el derecho como única arma, sean tan fáciles de manosear y sobar por la obscenidad que nos rige, hasta su extinción, sin que ni uno solo de sus "beneficiarios" les grite, a los que los defenestran porque les molesta y les da la gana, con total y retorcida impunidad, que aunque los arrojen a las hogueras siguen vivos e inmaculados, elevados muy por encima de ellos.
Las continuas purgas, van permitiendo que poco a poco se consolide la circunstancia de que frente a los cobardes que viven del delito y del terror, privado y/o de estado, solo van quedando cobardes que lo aceptan y lo permiten.
Rosa Díez es una línea más en lo que se puede configurar como una larga lista que a nadie importa. El delito y el terror se posiciona en los estados rellenando códigos penales y civiles con legalizaciones de sus delitos, presentes y futuros, en la correspondiente descubierta, indefensión y desamparo de sus víctimas.
O junto al terror, o bajo él.
Así permitimos que sea. Así será.
Clandestino
PRECISIONES SOBRE LA MANIFESTACIÓN DEL PASADO SÁBADO
Los errores, directos o por omisión, de un gobierno, no dejan de serlo porque lo griten mil o diez millones de personas. Si se lo dice una sola persona, ya debe autocriticarse y
analizar lo que oye, tomando medidas impersonales y totalmente neutrales con la única referencia de la ley y de la justicia, entendidas desde el estado de derecho, de todos los ciudadanos.
Particularmente creo que la razón y la ley no aumenta ni disminuye porque las vocee una persona sola o porque se junten un millón. El deber, la obligación ineludible de un gobierno es respetarla y hacerla respetar sin que nadie tenga que emplear su tiempo y salir a sufrir sus inclemencias, para recordarle que lo hace fatal o lo que es peor, promociona y patrocina la ilegalidad liderando el bochornoso espectáculo del linchamiento de los que se oponen a ello desde un cívico e impecable alineamiento con la ley justa, en igualdad para todos.
Civismo y alineamiento, con la ley y la justicia, que no ha merecido la felicitación del jefe del ejecutivo, como se apresurara a hacer con los organizadores de la reciente e impecable manifestación independentista y antiespañola, celebrada en Barcelona y cuyo objetivo era la extorsión y amenaza para favorecer sus abusivas reivindicaciones estatutarias, muy lejos de ser para el bienestar común o en pro de nada justo o legal.
Eludir la responsabilidad mediante el descrédito de los que padecen las consecuencias, es de canallas. Hacerlo con algo tan vano y estúpido como contar a la baja, a los que se lo dicen civilizadamente en las calles de un país donde la mayor parte del 'estado de derecho' está privatizado y personalizado, por el hampa que lo degrada, es de canallas bananeros tercermundistas.
Los que nos mojamos ayer, por el agua y por dar la cara cumpliendo con la responsabilidad de exigir justicia contra los que la escamotean de forma indigna y criminal, no salimos a contarnos los unos a los otros. No salimos a que además de padecer el Estado de ilegalidad, nos descalificaran contándonos como a reses y argumentando que éramos "cuatro gatos insuficientes".
¿Cuantos son necesarios para llamar criminal a los criminales? ¿Cuantos son suficientes para llamar traidor a los que utilizan al Estado contra la Nación?
Cualquiera de nosotros, como individuo, sabíamos que nos sobraba razón para hacerlo. Hacerlo desde aquí, como ahora, o estar allí solo es una anécdota aritmética sin más importancia.
La única reflexión válida de la manifestación de ayer es lamentar que se den las circunstancias que nos obliga a hacerlo, aquí o en la calle. Que se está mancillando el derecho de muchos ciudadanos...o aunque sea el de uno solo, no se puede consentir, independientemente de que la protesta sea mas o menos multitudinaria.
La única solución es cambiar esas circunstancias y realinear al Estado con la legalidad vigente poniéndolo al servicio de la Nación, recuperando el nivel de civismo y convivencia que los españoles deseamos y merecemos. Esto pasa por el indudable hecho de la dimisión o expulsión y sustitución, de Zapatero por el propio partido socialista. No es político, no es inteligente, es frívolo, rencoroso, fantasioso e irresponsable. A su currículum solo cabe añadir que además es el presidente de gobierno de una Nación que odia.
Clandestino
analizar lo que oye, tomando medidas impersonales y totalmente neutrales con la única referencia de la ley y de la justicia, entendidas desde el estado de derecho, de todos los ciudadanos.
Particularmente creo que la razón y la ley no aumenta ni disminuye porque las vocee una persona sola o porque se junten un millón. El deber, la obligación ineludible de un gobierno es respetarla y hacerla respetar sin que nadie tenga que emplear su tiempo y salir a sufrir sus inclemencias, para recordarle que lo hace fatal o lo que es peor, promociona y patrocina la ilegalidad liderando el bochornoso espectáculo del linchamiento de los que se oponen a ello desde un cívico e impecable alineamiento con la ley justa, en igualdad para todos.
Civismo y alineamiento, con la ley y la justicia, que no ha merecido la felicitación del jefe del ejecutivo, como se apresurara a hacer con los organizadores de la reciente e impecable manifestación independentista y antiespañola, celebrada en Barcelona y cuyo objetivo era la extorsión y amenaza para favorecer sus abusivas reivindicaciones estatutarias, muy lejos de ser para el bienestar común o en pro de nada justo o legal.
Eludir la responsabilidad mediante el descrédito de los que padecen las consecuencias, es de canallas. Hacerlo con algo tan vano y estúpido como contar a la baja, a los que se lo dicen civilizadamente en las calles de un país donde la mayor parte del 'estado de derecho' está privatizado y personalizado, por el hampa que lo degrada, es de canallas bananeros tercermundistas.
Los que nos mojamos ayer, por el agua y por dar la cara cumpliendo con la responsabilidad de exigir justicia contra los que la escamotean de forma indigna y criminal, no salimos a contarnos los unos a los otros. No salimos a que además de padecer el Estado de ilegalidad, nos descalificaran contándonos como a reses y argumentando que éramos "cuatro gatos insuficientes".
¿Cuantos son necesarios para llamar criminal a los criminales? ¿Cuantos son suficientes para llamar traidor a los que utilizan al Estado contra la Nación?
Cualquiera de nosotros, como individuo, sabíamos que nos sobraba razón para hacerlo. Hacerlo desde aquí, como ahora, o estar allí solo es una anécdota aritmética sin más importancia.
La única reflexión válida de la manifestación de ayer es lamentar que se den las circunstancias que nos obliga a hacerlo, aquí o en la calle. Que se está mancillando el derecho de muchos ciudadanos...o aunque sea el de uno solo, no se puede consentir, independientemente de que la protesta sea mas o menos multitudinaria.
La única solución es cambiar esas circunstancias y realinear al Estado con la legalidad vigente poniéndolo al servicio de la Nación, recuperando el nivel de civismo y convivencia que los españoles deseamos y merecemos. Esto pasa por el indudable hecho de la dimisión o expulsión y sustitución, de Zapatero por el propio partido socialista. No es político, no es inteligente, es frívolo, rencoroso, fantasioso e irresponsable. A su currículum solo cabe añadir que además es el presidente de gobierno de una Nación que odia.
Clandestino
EL INEXCUSABLE DEBER DEL ESTADO DE DEFENDER Y AMPARAR A LAS VICTIMAS
La situación real es que hay una legalidad vigente y una banda de asesinos que la infringe constantemente, arrogándose el derecho sobre la vida de los demás. El Estado tiene el inexcusable deber de defender y amparar a las víctimas y el de perseguir y acosar, hasta su total erradicación, a los asesinos y a sus cómplices, tanto civiles como políticos, funcionarios e instituciones, en el nivel en que se encuentren.
Si los responsables del Estado omiten sus deberes y responsabilidades, los servicios judiciales deben actuar de oficio, puenteando a las fiscalias y a los políticos. Si los servicios judiciales no gozan de la debida independencia como para hacerlo, sin ser represaliados, esta obligación recae sobre las FSE, especialmente sobre las que ostentan la responsabilidad de las garantias constitucionales y lindes territoriales. El delito no puede quedar impune por miedo a romper la jerarquización en la cadena de mando. Especialmente cuando se urde, fragua y promueve desde dentro del Estado.
Si el Estado no tiene o no puede articular y activar mecanismos para poder defenderse incluso de sí mismo, que dejen de mentir y se anuncie públicamente que abandonamos el sistema que ampara el estado de derecho y nos sometemos al régimen radical y personal del Sr. Zapatero. Las dos cosas son totalmente incompatibles, como se puede apreciar con total claridad. Al menos que sepamos todos a que atenernos.
No hay absolutamente nada que justifique una sola reivindicación del terror. No hay paz que negociar con los que la perturban mediante el peor de los delitos. No tienen ningún derecho sobre la paz, ni para negociarla ni para disfrutarla.
Esa es la realidad que se combate. El que en la manifestación hubiera mil, cinco mil o tres millones, no va a mejorar o empeorar la triste y bochornosa actuación de los gestores del Estado que utilizan a éste para golpear a la Nación y omiten sus debebres y responsabilidades sobre el cumplimiento de la legalidad y el respeto al estado de derecho y contra los que no la cumplen. Acabar con el terrorismo y el radicalismo fascista del nacionalismo, sí. Venderse a él poniendo a España a su merced, en absoluto.
Clandestino
Si los responsables del Estado omiten sus deberes y responsabilidades, los servicios judiciales deben actuar de oficio, puenteando a las fiscalias y a los políticos. Si los servicios judiciales no gozan de la debida independencia como para hacerlo, sin ser represaliados, esta obligación recae sobre las FSE, especialmente sobre las que ostentan la responsabilidad de las garantias constitucionales y lindes territoriales. El delito no puede quedar impune por miedo a romper la jerarquización en la cadena de mando. Especialmente cuando se urde, fragua y promueve desde dentro del Estado.
Si el Estado no tiene o no puede articular y activar mecanismos para poder defenderse incluso de sí mismo, que dejen de mentir y se anuncie públicamente que abandonamos el sistema que ampara el estado de derecho y nos sometemos al régimen radical y personal del Sr. Zapatero. Las dos cosas son totalmente incompatibles, como se puede apreciar con total claridad. Al menos que sepamos todos a que atenernos.
No hay absolutamente nada que justifique una sola reivindicación del terror. No hay paz que negociar con los que la perturban mediante el peor de los delitos. No tienen ningún derecho sobre la paz, ni para negociarla ni para disfrutarla.
Esa es la realidad que se combate. El que en la manifestación hubiera mil, cinco mil o tres millones, no va a mejorar o empeorar la triste y bochornosa actuación de los gestores del Estado que utilizan a éste para golpear a la Nación y omiten sus debebres y responsabilidades sobre el cumplimiento de la legalidad y el respeto al estado de derecho y contra los que no la cumplen. Acabar con el terrorismo y el radicalismo fascista del nacionalismo, sí. Venderse a él poniendo a España a su merced, en absoluto.
Clandestino
martes, diciembre 27, 2005
LA GENTE QUE OCUPA EL ESTADO
Viven en una nación, comparten y mantienen un Estado, son ciudadanos de pleno derecho, tal vez, al menos algunos, con derechos especiales. A sus familiares mas queridos les segaron la vida cobardemente o murieron sirviendo a la Nación de diversas formas. Fueron miles los asesinados y decenas o cientos de miles los heridos. En el cuerpo y en los mas hondo de su alma. Fueron manos asesinas e inhumanas los que apretaron los gatillos o activaron artilugios que provocaron el horror y el sufrimiento.
La gente que ocupa el Estado no le reconoce parte de sus derechos, algunos prometidos, los desampara en otros y no considera, ni remotamente, cumplir con la obligación de mantener el recuerdo, limpio y honorable, de las víctimas que cayeron bajo balas asesinas, en diversas misiones militares en el extranjero o en catástrofes. La gente que ocupa el Estado temen "herir la sensibilidad" de los asesinos y de los que amenazan con la confrontación, si no les entregan el "botín" exigido.
La gente que ocupa el Estado invita a los asesinos al diálogo. La gente que ocupa el Estado permite los homenajes públicos, donde se laurean a los asesinos, patrocinados y promovidos por cargos y fondos públicos. Invita a los nacionalistas nazis, que nos amenazan a todos y practican sistemáticamente la desobediencia civil, a que “pidan que se les concederá”. Algunos de estos rufianes comparten mesa con los que ocupan el Estado. Otros muchos son sus socios. Esa gente que ocupa el Estado hace apología del terror y patrocina el desmembramiento de España, desde el mas miserable desprecio a los que dieron la vida por ella. Hacen apología del terror al dejar claro que en España se atienden reivindicaciones imposibles, previamente "planteadas" a golpe de amenazas, de bombas, de tiros en la nuca, de extorsiones...sobre miles de cadáveres nuestros.
Todos los demás ciudadanos, de a pié, solo son un montón de infelices desgraciados anclados en el ancestral e inútil lastre de la decencia y la dignidad, incapaces de asesinar, “democráticamente”, a un solo ciudadano inocente, en defensa de sus derechos u oportunidades"...Al menos eso es lo que deja claro, el señor de los talantes, cuando los negocia con los forajidos del terror o con los rufianes del nacionalismo mas radical y excluyente, cuyo idioma es el chantaje hampón y constante amenaza, al Estado, de "guerra civil" y otras formas de agredir, desmontar o desestabilizar España. Mientras, a la vez, se orina en sus víctimas, de los unos y de los otros.
Según esta "democracia", como ellos son los que mandan, pueden hacer lo que les sale de sus neuronas y nadie puede evitarlo. Lo que evidencia, claramente, que esta “democracia” ES el poder, PARA el poder y POR el poder. Sienta las bases de que la ciudadanía no tiene acceso a ella ni en momentos tan claves donde se juega el futuro de su país. Que solo tiene la parte de obligaciones y deberes que la sustenta y mantiene, pero está dramática y vilmente a merced del crimen, de la avaricia del mercader y del abandono y menosprecio de la bajeza e ineptitud política, venida a más. Sometida al angustioso y eterno sometimiento y explotación, desposeída de cualquier forma de privilegio derivada de ella.
Esa enorme ciudadanía, sumida en la indefensión e impotencia, ante la represión y trato vejatorio y humillante, es la Nación española. Nación, antaño altiva y gloriosa, hoy humillada y cautiva, por lo peor de lo peor con disfraz de democracia.
Pobre España. Tanto que dio y tanto que la esquilmaron, y ya al borde de su agonía, no hay ningún demócrata ni ningún “grande”, que haga nada por ella.
Ni siquiera un gobierno que la respete y represente.
Habremos de aceptar que viviremos en un gran mercado de ferias, donde mercancías, compradores y vendedores, serán todos ganado. Ganado que tal vez nunca sepa quién es, en realidad, el gran ganadero.
La gente que ocupa el Estado no le reconoce parte de sus derechos, algunos prometidos, los desampara en otros y no considera, ni remotamente, cumplir con la obligación de mantener el recuerdo, limpio y honorable, de las víctimas que cayeron bajo balas asesinas, en diversas misiones militares en el extranjero o en catástrofes. La gente que ocupa el Estado temen "herir la sensibilidad" de los asesinos y de los que amenazan con la confrontación, si no les entregan el "botín" exigido.
La gente que ocupa el Estado invita a los asesinos al diálogo. La gente que ocupa el Estado permite los homenajes públicos, donde se laurean a los asesinos, patrocinados y promovidos por cargos y fondos públicos. Invita a los nacionalistas nazis, que nos amenazan a todos y practican sistemáticamente la desobediencia civil, a que “pidan que se les concederá”. Algunos de estos rufianes comparten mesa con los que ocupan el Estado. Otros muchos son sus socios. Esa gente que ocupa el Estado hace apología del terror y patrocina el desmembramiento de España, desde el mas miserable desprecio a los que dieron la vida por ella. Hacen apología del terror al dejar claro que en España se atienden reivindicaciones imposibles, previamente "planteadas" a golpe de amenazas, de bombas, de tiros en la nuca, de extorsiones...sobre miles de cadáveres nuestros.
Todos los demás ciudadanos, de a pié, solo son un montón de infelices desgraciados anclados en el ancestral e inútil lastre de la decencia y la dignidad, incapaces de asesinar, “democráticamente”, a un solo ciudadano inocente, en defensa de sus derechos u oportunidades"...Al menos eso es lo que deja claro, el señor de los talantes, cuando los negocia con los forajidos del terror o con los rufianes del nacionalismo mas radical y excluyente, cuyo idioma es el chantaje hampón y constante amenaza, al Estado, de "guerra civil" y otras formas de agredir, desmontar o desestabilizar España. Mientras, a la vez, se orina en sus víctimas, de los unos y de los otros.
Según esta "democracia", como ellos son los que mandan, pueden hacer lo que les sale de sus neuronas y nadie puede evitarlo. Lo que evidencia, claramente, que esta “democracia” ES el poder, PARA el poder y POR el poder. Sienta las bases de que la ciudadanía no tiene acceso a ella ni en momentos tan claves donde se juega el futuro de su país. Que solo tiene la parte de obligaciones y deberes que la sustenta y mantiene, pero está dramática y vilmente a merced del crimen, de la avaricia del mercader y del abandono y menosprecio de la bajeza e ineptitud política, venida a más. Sometida al angustioso y eterno sometimiento y explotación, desposeída de cualquier forma de privilegio derivada de ella.
Esa enorme ciudadanía, sumida en la indefensión e impotencia, ante la represión y trato vejatorio y humillante, es la Nación española. Nación, antaño altiva y gloriosa, hoy humillada y cautiva, por lo peor de lo peor con disfraz de democracia.
Pobre España. Tanto que dio y tanto que la esquilmaron, y ya al borde de su agonía, no hay ningún demócrata ni ningún “grande”, que haga nada por ella.
Ni siquiera un gobierno que la respete y represente.
Habremos de aceptar que viviremos en un gran mercado de ferias, donde mercancías, compradores y vendedores, serán todos ganado. Ganado que tal vez nunca sepa quién es, en realidad, el gran ganadero.
sábado, diciembre 10, 2005
EL EFECTO TALANTE DEJA A ESPAÑA A MERCED DE LA AMBICIÓN NACIONALISTA
Primero fue el lunático plan Ibarreche. Luego el disparatado estatuto catalán, promoción especial de ZP. El bipartito PSOE-BNG no podía ser menos y, como los anteriores, presenta su botín, dando la guerra por ganada, antes de hacerla.
Los tres son idénticos en cuanto a aspiraciones expansionistas e independentistas. Los tres tienen idénticos apoyos y patrocinio de sus gobiernos locales en asociación o complot con su gobierno monclovita. Los tres son agresivos y perturbadores de la convivencia pacífica, nacional en general y de su entorno en particular.
Al menos en dos de estas autonomías, se incumple sistemáticamente la constitución, ante la omisión, o colaboración, de los distintos gobiernos de la Nación, del tribunal constitucional, representantes de la ley y del propio Jefe del Estado.
El propio Estado la incumple frecuentemente, a través de sus servidores públicos que suele haber quien hace un uso fraudulento del desempeño de su cargo y no pasa nada. Muchas de las leyes aprobadas y vigentes son de dudosa constitucionalidad o injustas por anti-ciudadanas o por represivas, afán recaudatorio o blindaje político.
El ciudadano de a pie observa atónito como el Estado considera interlocutores válidos a individuos procedentes del mundo del crimen y la represión e ignora a millones de ciudadanos y a sus representantes. Sorprende ver como el Estado cede en principios básicos para la convivencia, reflejados en la constitución, ante exigencias de individuos que representan a minorías, a veces fanatizadas por ellos mismos, despreciando hasta con rencor y total desprecio a organizaciones y tradiciones arraigadas en nuestra cultura y soporte de nuestros valores.
Asombra el desamparo del Estado con los que padecen, desde el silencio impuesto, la dureza y el escarnio de las humillaciónes que sufrieron al ser recibidos y de las presiones, burlas, discriminación y vejaciones que les obligan a retornar o a vivir en la indignidad del acoso, el miedo y la indefensión.
Asombra ver como se multiplican las Españas de forma unilateral desde la desobediencia civil y las purgas de “insurgentes” , mientras el gobierno deslegitima y agrede todo aquello que representa a la Nación y los mejores sentimientos de su gente.
Produce vergüenza e indignación ver la generosidad y comprensión, del gobierno, con las ilegítimas y abusivas demandas de los fuera de la ley tristemente mantenidos en los poderes públicos, cuyos deberes inherentes a sus cargos desprecian y que los utilizan para el delito continuado e impune de reprimir a los que no se doblegan a sus voluntades.
Es tremendo ver a la Nación sin gobierno y sin nadie que lo remedie.
¿Para qué o para quién se hacen las leyes? ¿Cuantas categorías se reconocen en la ciudadanía española, por los responsables del Estado? ¿Porqué no se retiran competencias a esas autonomías que son manifiestamente incompetentes, anticonstitucionales o antidemocráticas en el ejercicio de las mismas?
¿Porqué se permite la nefasta dejación de deberes del gobierno, en defensa de la convivencia y de los intereses de la Nación? ¿Porqué no se depone a este gobierno inepto o traidor?
¿Hasta cuando se mantendrá sumiso el conjunto ciudadano que soporta una tras otra las discriminaciones e imposiciones derivadas del devaneo frívolo e irresponsable del gobierno con minorías radicales y excluyentes que les roba SU Estado y SUS derechos?
Sinceramente creo que el Jefe del Estado debe parar esta burla, que no conduce a buen puerto. Tony Blair lo hizo en Irlanda y no pasó nada.
Si nos hicimos una ley para todos que la cumplan todos. Gobiernos incluidos. De no ser así su lugar podrá ser ocupado por la anarquía. Lo que le seguiría no necesita comentarios.
Los tres son idénticos en cuanto a aspiraciones expansionistas e independentistas. Los tres tienen idénticos apoyos y patrocinio de sus gobiernos locales en asociación o complot con su gobierno monclovita. Los tres son agresivos y perturbadores de la convivencia pacífica, nacional en general y de su entorno en particular.
Al menos en dos de estas autonomías, se incumple sistemáticamente la constitución, ante la omisión, o colaboración, de los distintos gobiernos de la Nación, del tribunal constitucional, representantes de la ley y del propio Jefe del Estado.
El propio Estado la incumple frecuentemente, a través de sus servidores públicos que suele haber quien hace un uso fraudulento del desempeño de su cargo y no pasa nada. Muchas de las leyes aprobadas y vigentes son de dudosa constitucionalidad o injustas por anti-ciudadanas o por represivas, afán recaudatorio o blindaje político.
El ciudadano de a pie observa atónito como el Estado considera interlocutores válidos a individuos procedentes del mundo del crimen y la represión e ignora a millones de ciudadanos y a sus representantes. Sorprende ver como el Estado cede en principios básicos para la convivencia, reflejados en la constitución, ante exigencias de individuos que representan a minorías, a veces fanatizadas por ellos mismos, despreciando hasta con rencor y total desprecio a organizaciones y tradiciones arraigadas en nuestra cultura y soporte de nuestros valores.
Asombra el desamparo del Estado con los que padecen, desde el silencio impuesto, la dureza y el escarnio de las humillaciónes que sufrieron al ser recibidos y de las presiones, burlas, discriminación y vejaciones que les obligan a retornar o a vivir en la indignidad del acoso, el miedo y la indefensión.
Asombra ver como se multiplican las Españas de forma unilateral desde la desobediencia civil y las purgas de “insurgentes” , mientras el gobierno deslegitima y agrede todo aquello que representa a la Nación y los mejores sentimientos de su gente.
Produce vergüenza e indignación ver la generosidad y comprensión, del gobierno, con las ilegítimas y abusivas demandas de los fuera de la ley tristemente mantenidos en los poderes públicos, cuyos deberes inherentes a sus cargos desprecian y que los utilizan para el delito continuado e impune de reprimir a los que no se doblegan a sus voluntades.
Es tremendo ver a la Nación sin gobierno y sin nadie que lo remedie.
¿Para qué o para quién se hacen las leyes? ¿Cuantas categorías se reconocen en la ciudadanía española, por los responsables del Estado? ¿Porqué no se retiran competencias a esas autonomías que son manifiestamente incompetentes, anticonstitucionales o antidemocráticas en el ejercicio de las mismas?
¿Porqué se permite la nefasta dejación de deberes del gobierno, en defensa de la convivencia y de los intereses de la Nación? ¿Porqué no se depone a este gobierno inepto o traidor?
¿Hasta cuando se mantendrá sumiso el conjunto ciudadano que soporta una tras otra las discriminaciones e imposiciones derivadas del devaneo frívolo e irresponsable del gobierno con minorías radicales y excluyentes que les roba SU Estado y SUS derechos?
Sinceramente creo que el Jefe del Estado debe parar esta burla, que no conduce a buen puerto. Tony Blair lo hizo en Irlanda y no pasó nada.
Si nos hicimos una ley para todos que la cumplan todos. Gobiernos incluidos. De no ser así su lugar podrá ser ocupado por la anarquía. Lo que le seguiría no necesita comentarios.
domingo, noviembre 27, 2005
La razón de la sinrazón que nos priva de la razón.
“El Mundo 27 Noviembre 2005
"La definición de terrorismo atasca la cumbre Euromediterránea."
"...por culpa de la oposición de algunos países árabes..."”
)()()(
La definición de terror, terrorismo o terrorista, plantea un gran problema dada las diferencias, no solo de concepto sino de puro interés. Desgraciadamente hay que cambiar el sentido de la verdad, de la razón, del derecho, de la legitimidad y hasta de la gramática, para salvar de la horca a los cuatreros.
Naturalmente todo esto pasa por la correspondiente tomadura de pelo al personal, tanto al directamente implicado y afectado, como al atónito ciudadano mundial que contempla estas maniobras surrealistas que dejan claro el concepto de idiotas que los idiotas de la política tienen de los demás.
Como empieza a ser podrida y apestosamente habitual, la culpa es de las víctimas. No es terrorismo invadir, destruir, robar, torturar, gasear, violar todos los derechos habidos y por haber, sin ninguna causa que lo justifique, por parte de los unos; pero sí lo es ejercer el inalienable derecho a legítima defensa, por cualquier medio ante una fuerza desmesurada y criminal, para recuperar la soberanía, proteger las vidas, la dignidad y los recursos, por parte de los otros.
Como es podrida y apestosamente habitual, los voceros pro-cuatreros también aportan su granito en esto de consolidar el mundo al revés. También para ellos la culpa es de las víctimas. Esos "terroristas cerdos y canallas" que tienen la osadía de defenderse despreciando el alto honor de ser invadidos, humillados, robados, vejados y torturados hasta morir, a manos del amo y señor de lo supremo.
Como es podrida y apestosamente habitual, los miles de personas que en todo el mundo apoyan y defienden la justicia desde el derecho y las libertades y están radicalmente contra sus violadores, sean quienes sean y de donde sean, no son representativos ni son legítimas sus opiniones o reivindicaciones, "porque solo son unos progres de mierda movidos por nuestra condición de fanáticos anti-americanos, anti-semitas, anti-etc.".
Las leyes y la justicia quedan deslegitimadas bajo el muy bien implantado y manipulado concepto de que estos derechos son inherentes a individuos que se descalifican por su condición de "anti-..." Calificando a alguien como anti-americano, se deslegitima, por tendenciosa, su reivindicación quedando impune el objeto de la misma, bajo una, extrañamente aceptada, asociación inseparable entre la justicia y el individuo que la solicita.
No tienes derecho a pedir justicia por los crímenes de Bush porque el hecho de pedirla te convierte “anti-americano”. Se hace creer que agredes a EE.UU y no a un vulgar criminal de esa nacionalidad impidiendo el debate o el juicio riguroso y objetivo sobre el delito desviándolo hacia el totalmente subjetivo y herido orgullo patrio. Eso permitió el engaño a todo un gran pueblo que arropó a un criminal por segunda legislatura.
Si arremetes contra un genocida te conviertes en anti-semita, si este es judío. Automáticamente será arropado y protegido por millones de personas, que habitualmente son respetuosos con las leyes, pero que se sienten aludidos y señalados por su condición de semitas o prosemitas, forzando la impunidad de delitos para los que ellos mismos exigieron leyes para su erradicación. La manipulación y el hábil manejo mediático del tribalismo, permite eludir la justicia por la misma gran mayoría que la quiere y la necesita.
Obsérvese, en España, el caso catalán, el vasco o el del propio gobierno. Obsérvese como el gobierno no solo desampara a miles o millones de españoles sometidos al nazismo vasco y catalán sino que además lo promueve y patrocina para “compensar” la reacción “anti-vasca” o “anti-catalana” de los que denuncian los desmanes y corruptelas de sus socios y de ellos mismos.
El poder de la fuerza decide lo que es justo y lo que no. El poder de la razón es diluido y ahogado, con sus portadores, bajo manipulación mediática, con la única excusa de que pretende derrocar al causante de la sin razón, pero no desde una óptica criminal sino por su condición tribal por ideología, etnia, religión, nacionalidad, condición social, etc. Se hace ver que no se persigue justicia por sus crímenes sino que se persigue al judío, al americano, al musulmán, al cristiano, al británico, al vasco, al catalán, al socialista, a la derecha...
Se arremete contra la justicia, deslegitimándola y descalificándola, porque esta arremete contra los injustos que convierten sus crímenes en algo racial, étnico, religioso o ideológico. Incluso, rizando el rizo, justificando los crímenes porque otros hicieron lo mismo.
Se impone la necesidad de que la gente aprenda a pensar, por sí mismos, y no caer tan fácilmente en las trampas y tretas de sus enemigos. Ese es el desafío de la sociedad ante los que niegan el derecho al conocimiento y al libre albedrío extorsionando la enseñanza de nivel que permita pensar y saber defenderse de la peste que somete y desgobierna. Que invade, roba y veja. Que utiliza los Estados para ejercer el terror sobre pueblos y/o sobre sus propios pueblos. La decencia y la inteligencia debe desbancarla ocupando los gobiernos y enviándola a la mazmorra de donde nunca se les debió permitir su salida.
Es necesario retomar la senda de la cordura y la razón si no queremos seguir pagando y patrocinando nuestra autodestrucción.
"La definición de terrorismo atasca la cumbre Euromediterránea."
"...por culpa de la oposición de algunos países árabes..."”
)()()(
La definición de terror, terrorismo o terrorista, plantea un gran problema dada las diferencias, no solo de concepto sino de puro interés. Desgraciadamente hay que cambiar el sentido de la verdad, de la razón, del derecho, de la legitimidad y hasta de la gramática, para salvar de la horca a los cuatreros.
Naturalmente todo esto pasa por la correspondiente tomadura de pelo al personal, tanto al directamente implicado y afectado, como al atónito ciudadano mundial que contempla estas maniobras surrealistas que dejan claro el concepto de idiotas que los idiotas de la política tienen de los demás.
Como empieza a ser podrida y apestosamente habitual, la culpa es de las víctimas. No es terrorismo invadir, destruir, robar, torturar, gasear, violar todos los derechos habidos y por haber, sin ninguna causa que lo justifique, por parte de los unos; pero sí lo es ejercer el inalienable derecho a legítima defensa, por cualquier medio ante una fuerza desmesurada y criminal, para recuperar la soberanía, proteger las vidas, la dignidad y los recursos, por parte de los otros.
Como es podrida y apestosamente habitual, los voceros pro-cuatreros también aportan su granito en esto de consolidar el mundo al revés. También para ellos la culpa es de las víctimas. Esos "terroristas cerdos y canallas" que tienen la osadía de defenderse despreciando el alto honor de ser invadidos, humillados, robados, vejados y torturados hasta morir, a manos del amo y señor de lo supremo.
Como es podrida y apestosamente habitual, los miles de personas que en todo el mundo apoyan y defienden la justicia desde el derecho y las libertades y están radicalmente contra sus violadores, sean quienes sean y de donde sean, no son representativos ni son legítimas sus opiniones o reivindicaciones, "porque solo son unos progres de mierda movidos por nuestra condición de fanáticos anti-americanos, anti-semitas, anti-etc.".
Las leyes y la justicia quedan deslegitimadas bajo el muy bien implantado y manipulado concepto de que estos derechos son inherentes a individuos que se descalifican por su condición de "anti-..." Calificando a alguien como anti-americano, se deslegitima, por tendenciosa, su reivindicación quedando impune el objeto de la misma, bajo una, extrañamente aceptada, asociación inseparable entre la justicia y el individuo que la solicita.
No tienes derecho a pedir justicia por los crímenes de Bush porque el hecho de pedirla te convierte “anti-americano”. Se hace creer que agredes a EE.UU y no a un vulgar criminal de esa nacionalidad impidiendo el debate o el juicio riguroso y objetivo sobre el delito desviándolo hacia el totalmente subjetivo y herido orgullo patrio. Eso permitió el engaño a todo un gran pueblo que arropó a un criminal por segunda legislatura.
Si arremetes contra un genocida te conviertes en anti-semita, si este es judío. Automáticamente será arropado y protegido por millones de personas, que habitualmente son respetuosos con las leyes, pero que se sienten aludidos y señalados por su condición de semitas o prosemitas, forzando la impunidad de delitos para los que ellos mismos exigieron leyes para su erradicación. La manipulación y el hábil manejo mediático del tribalismo, permite eludir la justicia por la misma gran mayoría que la quiere y la necesita.
Obsérvese, en España, el caso catalán, el vasco o el del propio gobierno. Obsérvese como el gobierno no solo desampara a miles o millones de españoles sometidos al nazismo vasco y catalán sino que además lo promueve y patrocina para “compensar” la reacción “anti-vasca” o “anti-catalana” de los que denuncian los desmanes y corruptelas de sus socios y de ellos mismos.
El poder de la fuerza decide lo que es justo y lo que no. El poder de la razón es diluido y ahogado, con sus portadores, bajo manipulación mediática, con la única excusa de que pretende derrocar al causante de la sin razón, pero no desde una óptica criminal sino por su condición tribal por ideología, etnia, religión, nacionalidad, condición social, etc. Se hace ver que no se persigue justicia por sus crímenes sino que se persigue al judío, al americano, al musulmán, al cristiano, al británico, al vasco, al catalán, al socialista, a la derecha...
Se arremete contra la justicia, deslegitimándola y descalificándola, porque esta arremete contra los injustos que convierten sus crímenes en algo racial, étnico, religioso o ideológico. Incluso, rizando el rizo, justificando los crímenes porque otros hicieron lo mismo.
Se impone la necesidad de que la gente aprenda a pensar, por sí mismos, y no caer tan fácilmente en las trampas y tretas de sus enemigos. Ese es el desafío de la sociedad ante los que niegan el derecho al conocimiento y al libre albedrío extorsionando la enseñanza de nivel que permita pensar y saber defenderse de la peste que somete y desgobierna. Que invade, roba y veja. Que utiliza los Estados para ejercer el terror sobre pueblos y/o sobre sus propios pueblos. La decencia y la inteligencia debe desbancarla ocupando los gobiernos y enviándola a la mazmorra de donde nunca se les debió permitir su salida.
Es necesario retomar la senda de la cordura y la razón si no queremos seguir pagando y patrocinando nuestra autodestrucción.
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