viernes, junio 19, 2009

Aceptan entregar la vida por su patria y esta les desampara acogiendo y legitimando a sus asesinos




Nuevo "accidente" de los hombres de paz, pupilos del régimen ZP.

Muere asesinado un ciudadano, en Las Provincias Vascongadas. Era inspector de la policía nacional. Seguiremos arrastrándonos como gusanos cobardes e indifierentes al drama ajeno de la impunidad de poder ser sacrificados sin el derecho a la vida. Seguiremos suplicando piedad a sus asesinos y a sus cómplices y promoteores políticos, aceptando de ellos la calificación de fascistas, mientras que criminal y sistemáticamente omiten el deber de procurar justicia. Incluso algunos actuando frontalmente contra ella, legitimando, negociando y elevando el macabro horror del hampa terrorista a nivel y reconocimento de estado.

Aunque aún se desconoce la autoría, el modo en que se ejecuta el acto de terror, escenifica la habitual cobardía de la banda de asesinos nacionalistas vascos, conocida como ETA, al servicio de la banda nacionalista de 'liberación nacional', legitimados de facto, por el estado bajo el rodillo criminal del régimen de Rodríguez Zapatero, y por el Europarlamento, en su proceder terrorista como medio de búsqueda y obtención de objetivos y privilegios sociales, económicos y políticos.

Que la justicia además de sobre sus pistoleros a sueldo, caiga sobre todos ellos con todo el rigor, sin piedad ni contemplaciones, incluido el traidor. Que la justicia abra paso al ansiado y pagado estado de derecho y destruya toda opción y posibilidad de acceso al mismo, a individuos como el ZP y sus camarillas, o a bandas nacionalistas trasnochadas cuyos objetivos criminales sean obtenidos a su sombra desde la impunidad contra el derecho a la vida, mediante el macabro horror del ejercicio del terror.

No se puede optar a las garantías de vida, justicia y derecho, sin estado, sin gobierno, sin oposición y sin nación, sometidos a una gente que ignora, discrimina y odia a la nación que le contrata y la paga. Nos hemos dejado llevar a la selva, nos hemos dejado abandonar en ella desarmados y nos dejamos devorar por las alimañas que enternecen a los traidores y renegados.

¿Seguiremos permitiendo que nos vayan asesinando como conejos enjaulados o aceptaremos el hecho de morir defendiendo la vida? ¿Responderemos alguna vez con la debida contundencia que exige el deber de sobrevivir con dignidad desde el derecho que nos legitima, o nos autoconsolidaremos en la pasividad inerte, como víctimas propiciatorias del crimen organizado, para siempre? ¿Seguiremos sometidos a la voluntad bananera de un régimen de mafias y amiguetes, antidemocrático, antiespañol que usan el estado y la ley para impedir la justicia?


Mi más sentido pésame a los familiares, amigos y compañeros de la víctima.




Clandestino

martes, junio 16, 2009

El camelo fáctico de ‘Los Pactos de la Moncloa’

Cuarenta años relamiéndose y acechando a sus presas tras el vallado infranqueable interpuesto por el dictador, garantizando seguridad e independencia en la dignidad de la autosuficiencia, a todo un conglomerado empresarial y obrero bajo la equidad de una misma norma compartida en el rigor de los deberes y en el pleno disfrute de sus derechos de cada cual.


Finalmente fue el 25 de octubre de 1977, cuando llega el momento tan esperado. La zarpa en forma de pinza formada por los embaucadores y vividores trileros expertos en el viejo timo del tocomocho, ofreciendo sus paquetes de feliz dependencia en una socialdemocracia hedonista-nihilista, en la que no hay que pensar, ni aprender, ni sufrir, ni asumir responsabilidades profesionales, familiares o sociales, porque el estado se encarga del ciudadano y de su adoctrinamiento, sin necesidad de ganarse la vida con el sudor de su propia frente, como bajo la crueldad de un dictador. El mismo producto que llevara a España al caos y a la miseria, y que concluyera tras el dramático y sangriento conflicto civil, se vuelve a inocular en el estado, destruyendo la dictadura que los mantuvo alejados de su victimario, para volver a sus andadas. El anarcocapitalismo salvaje, bajo falsa piel de liberales, le es allanado el camino por sus viejos socios y vasallos de la política social-engañabobos, bajo falsa piel democrática.

Los Pactos de la Moncloa se pueden definir como una caza facilona de perdices enjauladas, perpetrada a placer y en la más absoluta amoralidad, entonces totalmente desconocida en la mayor parte de la ciudadanía, en la que las víctimas fueron la gran clase media que forjó Franco a base de achicarle los espacios a estos buitres que además de no ser nunca invitados, siempre fueron duramente perseguidos y alejados de la honestidad y de la decencia. Todo un filón de diamantes en bruto, ya extraídos, a los que solo había que echar el guante, pulirlos y pulírselos.

De nada sirvieron la sucesión de huelgas de todos los sectores durante varios años, con la participación de más de 7 millones y medio de trabajadores, empeñados en mantener las garantías salariales y laborales que heredaron del dictador. Pero todo fue inútil. Su gran valedor yacía cadáver y los buitres sobrevolaban su cosecha, sobre los vivos que nutrirían abundantemente sus despensas, celebrando entre macabros graznidos, que aunque conservaban la vida, ya nunca más les pertenecería. Ellos, los buitres, serían sus dueños integrales, tanto de sus vidas como del producto de su carne. Serían arrancados de raíz del aquel feliz sueño de paz y convivencia, solo posible entre los justos. Al principio apoyados y coordinados con entusiasmo por los sindicatos de clase, poco a poco fueron templados, parados, engañados, y canalizados y conducidos a los respectivos rediles asignados por sus amos y coautores de aquella traición y primera gran estafa “democrática”, tras quedar fuera del amparo del sindicato vertical del dictador.


CC.OO se declaró un vulgar útil del PC de Carrillo, y la UGT del PSOE de Felipe, haciendo de perfectos perros pastores de sus amos y arrastrando tras ellos a otras centrales sindicales de menor enjundia. Todos ellos, junto a los especuladores de cortos, por la gran cosecha virgen a su plena disposición, cuyos ingentes y suculentos beneficios serían incalculables mediante la explotación y el saqueo impune y legal sobre una masa ingenua y bonachona educada en la moral y valores cristianos, pero de una ignorancia política que los convertía en víctimas propiciatorias, ya que el dictador los amparó y privilegió pero no los preparó para eludir a la morralla que los acechaba para hincarles el diente, por sus medios.

La falsa, ensalzada y exageradamente ponderada Carta Magna, puso la guinda a la gran estafa democrática vitalicia, en la que ni más ni menos que el propio Jefe del Estado, Jefe Supremo de las FF.AA, Garante de la Carta Magna y de la Unidad Nacional, se inhibe públicamente de cumplir los propios mandatos constitucionales, aceptando ejercer solo en su condición de monarca, renunciando u omitiendo a los otros deberes igualmente constitucionales, de ejercer el control democrático sobre los respectivos poderes, que garanticen el estado de derecho, dejando así a la nación a merced de las mafias registradas como partidos políticos y de sus intereses espurios, que solo se sirven así mismas y a los poderes fácticos de cuyos apoyos dependen sus poltronas. Todo mediante la manipulación de un articulado constitucional de aspecto democrático, pero que todo él se reduce al “imperio de la ley”, que a su vez queda en manos y voluntad de un solo individuo, tras una concentración de poderes que facilita la propia Constitución.

Pasamos del rigor del orden, la estabilidad y la seguridad que además de la convivencia cívica, garantizaba numerosos derechos y libertades civiles e individuales, que permitían la dignidad en la total independencia entre ciudadano y estado, bajo la única dictadura de Franco, a la degradación criminal de la explotación semiesclava a manos de cientos de miles o millones de negreros sin escrúpulos, bajo el amparo legal del estado y de la ley, donde las víctimas son maltratadas y expoliadas, recibiendo peor trato y consideración que al ganado, en dos pasos: Reimplantación de las vividurías legalmente reguladas desde el estado, mediante Los Pactos de La Moncloa, con la reintroducción de sus valedores residuales republicanos, recuperados del exilio; y la gran tomadura de pelo haciéndonos creer que el poder de la soberanía nacional, quedaba debidamente regulado en una “Constitución Democrática”, cuyo valor contractual, a día de hoy ya es de domino público que no supera al de un cómic del ‘Capitán Trueno’, al permitir la omisión de múltiples mandatos de la misma, la concentración de poderes, el uso criminal del estado y de la ley, y la agresión a la unidad nacional, que impide la igualdad ante la justicia, que a su vez lleva a la abolición automática del estado de derecho.

Pero todos lo califican de democracia. Miles de voceros y tertulianos a sueldo de nuestro tributos, lo machacan y repiten a diario, en un persistente insulto a la inteligencia colectiva. Todos simulan que actúan en una democracia. Incluso multitudes de entre sus víctimas acosadas y despreciadas como fascistas, creen que eso es la democracia. Solo un buen puñado de esas víctimas, sufren la angustia desde el conocimiento y la humillación de saberse sodomizados en sus derechos, desde el escarnio de las mofas y regodeos sarcásticos, de los inútiles políticos vendidos al poder de mafias y especuladores, que roban o expolian con la única razón de la fuerza que le pagamos, hasta conformar colectivos infinitamente más numerosos y decantarse sin cortedad ni rubor, como mucho más degenerados y abyectos que cualquier maldito dictador.

Lo que realmente se afanan en denominar democracia, es una clamorosa violación del derecho, sobre millones de ciudadanos que los nutren en el lujo y el despilfarro a esos pocos millones a los que voluntariamente le entregamos el poder de nuestra soberanía haciéndoles bueno su negocio de cobrar democracia y aplicar tiranía y saqueo. Pero eso será otro día.

Clandestino

sábado, mayo 09, 2009

El estado social incompatible con el estado de derecho.


Algunos de los "pobres" beneficiarios del estado social.




Un estado de derecho, dando riguroso amparo a la justicia social, nunca necesitará de las políticas sociales, por ser estas la consecuencia de su carencia. El estado de bienestar solo puede ser consolidado en la autosuficiencia del conjunto social proporcionada por las garantías del estado de derecho. Y en él nunca tendrá cabida ninguna ideología que obstruya la libertad de mercado, vendiendo los ‘valores’ de la pobreza sobre la que se asienta.

Cualquier ideología es un camelo para eludir la inviolabilidad del derecho. Ninguna ideología puede mejorar el ideal de convivencia en paz y justicia, sobre el respeto al derecho ajeno. Para implantar el estado social, es condición sinecuanum, generar las carencias que lo demande. Eso supone defenestrar el estado de justicia social, mediante el uso criminal del estado y de la ley, que de facto, aniquila el estado de derecho.

La política social como base del estado de bienestar, es discriminatoria, gravosa y perniciosa, que mina social y políticamente, mimetiza y justifica la corrupción política y la malversación del erario público, siendo siempre un lastre que acabará frenando o hundiendo cualquier economía, por boyante y fuerte que esta sea.

Es pues comprensible que los idealistas en general y los socialistas en particular, critiquen permanentemente y todos a coro, el rigor de la justicia, como fascismo o autoritarismo, permitiéndose vender sus violaciones al derecho bajo manidas consignas etiquetadas como sociales, y como bálsamos milagrosos para garantizar la vida a base de cargar al estado, las facturas del mercado de votos que los apoltrona.

Las políticas sociales destruyen el estado de derecho. Para mantenerse en el poder necesitan criminalizar el rigor de la justicia social, como elemento fundamental que lo nutre, y no dudan en hacerlo violando derechos mediante la ley, para vender sus humos entre hermosas notas de violines y ricos sabores y variedades de sus chucherías, como techo máximo al que podrán aspirar una vez cedidas las llaves de sus derechos.

No le deseo a ningún pueblo del mundo vivir bajo una dictadura. Pero mil veces peor que una dictadura, es ser domeñados por unas bandas o mafias de políticos profesionales, ocupando el estado y haciendo un uso espurio del mismo, con una humillante malversación de las instituciones, del erario público y de la legalidad Constitucional.



Un gobierno que se sirve de la ley para hacer una interpretación interesada de la historia según su interés político, además de insultar y burlarse de la inteligencia ajena y tener muy poco sentido del ridículo, demuestra y deja patente que su especial interés en destruir la memoria del franquismo, no tiene nada que ver con la dictadura propiamente.

Entiendo que la brutal campaña de ZP arremetiendo contra el franquismo, no van contra la dictadura sino contra su exclusión de ella. No tiene absolutamente nada contra las dictaduras. De hecho el Partido Socialista Obrero Español, apoyó el golpe militar contra el gobierno, perpetrado por Miguel Primo de Rivera, y fue arte y parte de la dictadura militar acaudillada por él. No sería coherente formar en una dictadura y repudiar otra que se establece solo unos años después. Esto indica que aunque el sistema o el régimen sea democrático o totalitario, no es hándicap o condicionante, siempre y cuando obtengan sus cuotas de poder y lucro.



Saben que en un estado de bienestar propiciado por la justicia social, no compran votos ni para conseguir un bedel del Congreso, que es lo que les ocurre a países tradicionalmente estables como EE.UU, Alemania, Inglaterra, Canadá, Japón y poco más, donde las izquierdas prácticamente no existen. Franco era un dictador, pero no solo era eso. Además era un excelente estadista, un fanático del orden y un enemigo frontal de los corruptos y vividores. Y es en estos donde su dictadura, ajena a las consideraciones democráticas, dio su mayor y más feroz dentellada. Y son estos los que nunca lo perdonarán, exigiéndole odio cerval, contra su memoria, a todo el mundo. Viendo y padeciendo lo que tenemos a día de hoy ocupando nuestro estado, no puedo compartir ni justificar los medios, pero si aplaudir el fin.

La manera que encontró Franco para blindar el estado contra corruptos y vividores fue el autoritarismo. Represión radical contra la delincuencia, y políticas basadas en la justicia social, como repelente de intrusos con sus ‘políticas sociales’. Esto mitiga el autoritarismo del régimen franquista, teniendo en cuenta que el capitalismo y las izquierdas siempre compartieron objetivos comunes y que por entonces el grueso de la población es clase trabajadora, por tanto clara beneficiaria. Franco no solo fue denostado por las izquierdas, sino también por gran parte del capitalismo. Más cuanto más nivel y poder económico, como pueden ver en el vídeo del ministro Arrese, en la parte superior derecha. ¿Contradictorio? Puede ser, pero lo cierto es que como demuestra este gráfico así fue, priorizando el crecimiento salarial, sobre el IPC, lo que supone menos beneficios a la inversión y por ende, al estado. Por entonces el ITE (Impuesto del Tráfico de Empresas, equivalente al IVA actual), era un 2%, creo.


http://html.rincondelvago.com/inflaccion-en-espana.html

Este gráfico muestra como nuestra clase trababjdora, fue abiertamente amparada por el régimen de Franco, contrastando con el humillante expolio, desamparo "democrático" progresivo. Aunque no se recoge, es ya sobradamente conocido el desprecio absoluto que recibe del régimen de ZP.

Aquí se muestra una de las múltiples formas de garantías al derecho laboral, y a la generación de las condiciones que permitían optar al bienestar, de la clase trabajadora, exclusivamente por sus medios, sin ninguna dependencia ni del estado, ni de ninguna política social. La clase obrera, en la época, congregaba al grueso de la población. Franco se deslinda de las izquierdas y del capitalismo, centrando sus políticas en el pleno empleo y en su dignificación desde su propio esfuerzo. Me cuento entre los que puedo afirmar que así fue. En la última década la demanda de mano de obra, alcanza cotas que permite frenar el boom de la emigración, invirtiendo ese flujo hacia el retorno y que la autosuficiencia de la población obrera, era plena, con un excelente nivel adquisitivo salarial, libre de todo tipo de impuesto, que nunca volverá a soñar, ni en España ni en lugar alguno del mundo.

Observen el comportamiento de la curva del crecimiento salarial, con respecto a la curva del crecimiento del Índice de Precios al Consumo (IPC). Observen la drástica bajada tras los Pactos de la Moncloa, en el 77, y vemos que el salario es igualado al IPC, además de ser incluido en el IRPF, con la aplicación de la reforma fiscal de Abril Martorell, bajando enormemente su poder adquisitivo, además de no beneficiarse por la caída de la inflación. Queda así el salario, anillado al rol de expolios mediante mordidas, impuestos directos e indirectos, tasas, multas, extorsiones y corrupciones que a partir de entonces protagonizaron la normalidad de las ‘libertades’ en el “Estado social sin Derecho”, que suplantó al “Estado de justicia social autoritario”, hasta que el ingreso en la CEE, se apuntilla, dando muerte definitiva al salario gravado con el IVA, como consumidor final neto. Esto lo hunde en la necesidad de la autorrenuncia a cualquier derecho suplantándolo por la humillante súplica de cualquier trabajo a cualquier precio y bajo cualquier condiciones, una vez liquidados los sindicatos y consolidado el desamparo total del estado.

Hay mucho que decir sobre el tema. Seguiré comentando.


Clandestino

domingo, abril 26, 2009

Martha Colmenares, convaleciente



Según informa Alexis Marrero en su blog, ha sufrido unas lesiones, causadas accidentalmente por un sobreesfuerzo, a la altura de la cadera y afectando también a algunas vértebras. Aunque no parece revestir gravedad o riesgos que impidan su total restablecimiento, sí la obligará a mantenerse totalmente inactiva, y ‘sometida’ a las órdenes del galeno que la trata de su ‘mal’, hasta que este desaprezca.


Desde aquí le deseamos su pronta recuperación, pero no en menos tiempo del necesario, para que esta sea total y efectiva, sin riesgos de reproducirse como consecuencia de la impaciencia. Es cuestión de tiempo. Es joven y vigorosa. Se restablecerá para su bien y para nuestra satisfacción.

Que disfruten los que son objetivo de su azote, mientras dure su convalecencia. Cuando vuelva a la ‘carga’, seguro que lo hará con fuerzas redobladas y espíritu renovado. No me gustaría estar en la piel de los enemigos de la justicia, de la convivencia y de la paz. Hasta entonces seremos muchos los que la echaremos en falta.

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Clandestino

Estertores de fracasados y arreones de miserables.

















Últimamente se habla mucho de acometer una ‘amplia reforma laboral’. Realmente se trata de despojar el derecho y medio que le queda a la clase trabajadora. El anarco-capitalismo ha obtenido de ZP todo el dinero nacional, pero antes de que agonice del todo, lo quieren todo. Esperan conseguir de él la cabeza del trabajador, con la facilidad que han conseguido su esfuerzo y su patrimonio, dando continuidad por ley, a lo que hasta ahora se ha solucionado con la inmoralidad del desamparo sindical.



La realidad es que tenemos un estado en manos de una supuesta izquierda enriqueciendo al anarco-capitalismo nacionalista y al corrupto nacional, amasando los recursos de todos los españoles, gracias a la generosa e inestimable colaboración de esas izquierdas, que le están poniendo en bandeja el trabajo sucio al neo-feudalismo ramplón que se reinstaura por sus respectivos feudos ‘federales’. Es decir ahora tenemos a una clase minoritaria súper rica, que premeditadamente inmoviliza los recursos económicos que han acaparado con la sañuda colaboración de los gobiernos ZP, cuya solución es seguir endeudando al estado para seguir alimentando este efecto. No solo han esquilmado hasta el último euro del ciudadano de a pie, sino que ahora se quedan con el ‘dinero de nadie’ que tan generosamente se entrega a Cajas, bancos, nacionalistas y ayuntamientos. Dinero que no verá la calle mientras el ciudadano empieza a tener problemas tan primarios como alimentarse. Apagar fuego con gasolina.

Que nadie crea que ZP va a resolver esta crisis. ZP es la crisis. No vengan con la milonga de Bush, ni historias. La crisis es internacional, pero la situación de España no es de crisis, es de auténtico pavor. Mientras ZP viva en la Moncloa, nadie con dinero pondrá ni un solo euro en su particular mercado de votos. Esto durará mientras dure ZP. No habrá economía hasta que no se vaya. El hambre no tiene leyes. Cuando esta inunde la calle, nadie la parará. O dimite y el partido lo releva, o disuelve las Cortes y adelanta las generales.


ZP ha fortalecido a sus enemigos privilegiándolos a costa de hundir en la miseria al grueso de su electorado. Ahora se erige en salvador de esa clase trabajadora a la que ha privado de cualquier amparo a sus derechos dejándolos caer en la total miseria mientras sus afectos y el anarco-capitalismo se forraban. Ahora está en la disyuntiva de dar rango de ley a su traición a su gran electorado o traicionar a sus pupilos ricos y nuevos ricos. En cualquiera de los dos casos nadie le librará de la patada en su trasero, o de los unos o de los otros.

- O se enfanga en la más absoluta inmoralidad, cediendo los escasos derechos laborales que aún dignifican a la clase trabajadora, entregándolos como carnaza a la avaricia anarco, justo antes de que los propios trabajadores le den la patada definitiva.

- O le niega esa carnaza mientras mantiene la ruina total, a la totalidad de la ciudadanía que ya lleva tiempo en esa angustia de la absoluta miseria y ruina, gestionando en minoría una España endeudada, parada e insolvente. Es cuestión de tiempo. Nadie se fía de él y ‘las ratas’ empezarán a abandonar este barco a la deriva y semi-embarrancado en manos de un capitán inepto y sin arrestos para reflotarlo.

O finalmente puede abandonar dejando el barco a la deriva total, que es como realmente ha estado toda su legislatura y pico, disfrazada bajo el extraordinario velamen de aquellos PIB de ensueño, mientras la clase trabajadora se sumía en la indefensión y la miseria importada, doblándolos con inmigrantes a granel, que rompieron sus posibilidades competitivas, para pujar en el mercado boyante, y dejando el camino expedito a ese anarco-capital, silenciando a los sindicatos.

Dimitiendo solo salva la honrilla de reconocer su absoluta incompetencia y la buena fe de no seguir aumentando los graves daños que ha infringido a España y a los españoles. Eso es lo único y lo máximo que puede hacer por él mismo.

Se acabó la fiesta ZP. Ha perdido y nos ha hundido. Que se vaya.

Clandestino

martes, abril 07, 2009

Estado de derecho o estado criminal.




Políticamente, aunque se definen de múltiples formas, básicamente solo hay dos clases de estado: El estado de derecho y el estado criminal.

El DRAE define ‘estado’ como el “conjunto de órganos de gobierno de un país soberano”. Bastante pobre y ambiguo, para un ente de tal enjundia, sobre el que pende la vida de toda una nación. Con más ambigüedad y distorsión de la realidad, se define el estado en Wikipedia.

Según lo veo, el estado de derecho es: una central de garantías al derecho, de gestión a los intereses generales y de suministro de servicios e infraestructuras comunes, al conjunto ciudadano.

Solo hay un poder, y este reside en la nación soberana, y al que el estado y todas sus leyes deben quedar sometidos, aunque este sea delegado, mediante elecciones, a los 'poderes' que rigen el estado, en un número no menor de tres y rigurosamente independientes. El poder soberano del pueblo queda articulado en una Constitución como techo de todo el sistema legal y político, como principales servidumbres de la nación, para sus garantías de justicia que proporcione la debida cobertura de amparo a la inviolabilidad del derecho, como pilar fundamental del estado de derecho, que no la ley.

El conjunto nacional mantiene los equipamientos, los empleados y los cargos públicos, necesarios para sus diferentes servicios y necesidades comunes, como propietarios del estado, y como tales además les asiste el derecho y el deber a ejercer el control directo sobre la gestión pública de sus servidores, a los que tendrá que sustituir de sus cargos, en cada elección, si se manifiestan como ineptos para su desempeño, o de inmediato si se manifiestan como mafias criminales, en un uso bastardo de su desempeño.

No son pocos los estados que aún siendo concebidos como democráticos, cuyo articulado constitucional garantiza el estado de derecho y la independencia judicial que lo garantice, terminan siendo regidos por camarillas criminales, en la acción y/o en la omisión, o por lo que es peor, promoviendo y promulgando leyes que violan derechos tan fundamentales como el de la vida humana, entre otras múltiples formas de agredirlo legal y sistemáticamente. No hace falta seguir repitiendo que cualquier estado que promulga y aplica leyes contra derecho, es objeto de un uso criminal, por regidores criminales.



Cuando el uso de un estado de derecho es contrario al mismo y al que sus propietarios desean, estos tienen la ineludible obligación de despedir a los criminales que lo ocupan, una vez deslegitimados en sus funciones, por sus delitos. Nadie es legitimado por el voto para delinquir desde el estado. Por tanto si lo hacen deben ser de inmediato puestos a disposición de la justicia, que no necesariamente judicial.

Las mafias políticas, en el ejercicio de funciones públicas, hacen uso de todos los equipamientos y empleados públicos para las naturales funciones propias a las responsabilidades inherentes a sus respectivos cargos. Aquí se incluyen las FSE y las FF.AA. Ejercer el delito desde el estado de derecho, solo es posible haciendo un uso criminal de los recursos y mecanismos disponibles y articulables para su persecución y erradicación, incluido el empleo de la fuerza. Esto convierte a las FSE, y algunos también a las FF.AA, en cómplices de las mafias criminales, toda vez que su deber es actuar contra ellas y no a sus órdenes.

El crimen organizado en el estado, venderá una imagen delictiva de sus víctimas, deslegitimando cualquier acción reivindicativa que perjudique o arriesgue su impunidad, y dándose razones para emplear su criminalidad legal contra ellos, haciendo recaer la culpabilidad de sus propios delitos sobre las conciencias y el patrimonio de sus víctimas, hasta acobardarlas en el miedo a ser objeto del despojo en la conciencia de su indefensión por ese estado que lo saquea y desampara.

Esto hace necesario que el ciudadano se organice en insurgencia activa, contra el crimen del estado, ejerciendo las funciones de sus regidores, con el fin de recuperarlo y normalizar el estado de derecho. Es decir esa insurgencia no actuará nunca fuera de las garantías del estado de derecho que reclama y pretende implantar, considerándose por el contrario su legítimo representante, en cuanto que defiende y reclama sus principios democráticos, cumpliendo su primer y principal objetivo de dar garantías al derecho persiguiendo a los delincuentes que los viola, desde él. Así debe legitimarse para actuar en la contundencia que merece cualquier organización dedicada al delito y a la traición con la malversación de los órganos de gobierno, desechando cualquier idea de que actúa contra un gobierno, sino que por el contrario lo hace contra el crimen. Incluso debe legitimarse para el empleo proporcional de la fuerza, sin más limite, tanto al alza como a la baja, que el que la resistencia del hampa exija para su total reducción.


Los malos son los que violan el derecho, tanto de forma legal como ilegal, electos o no. El estado de derecho, siempre lo representa, en el deber de defenderlo, de entre todos sus propietarios, aquellos que están del lado de la justicia y de la inviolabilidad del derecho, incluso por encima de la ley, electos o no.

Debe quedar muy claro que el estado de derecho debe fundamentarse sobre la justicia y la inviolabilidad del derecho, y jamás sobre la ley, por caer esta en manos de mafias políticas que las convierten en instrumentos legales para legitimar la violación del derecho y el ninguneo sobre la justicia.


Clandestino

jueves, marzo 26, 2009

Barak Obama. ¡S.O.S!




La tremenda crisis económica que hunde al mundo, es el efecto, no la causa. La crisis, la auténtica crisis, es sociopolítica. Más política que social.

El crimen es camaleónico. Se adapta al entorno y se agazapa confundiéndose entre la decencia y la responsabilidad de asumir el esfuerzo como forma de progreso. Su gran objetivo se fija en la facilidad de traspasar las generosas puertas de la democracia. Una vez dentro no le es demasiado dificil medrar a través de ella hasta los vértices de poder que generosamente ceden las naciones confiando en la lealtad de sus propios estados, en el sometimiento a su legalidad soberana, articulada en sus respectivas Constituciones democráticas.

Para cuando los ciudadanos se percatan de haber sido objeto de un golpe de estado, como es el caso de España, es demasiado tarde. Generalmente este se produce lentamente, de forma taimada y sibilina, en una concienzuda labor de transformación social suplantando ciudadanía por lacayos o súbdutos sumisos, mediante adoctrinamiento y omisión del deber de la enseñanza, hasta acabar desposeyendo a los padres del derecho inviolable a educar a sus hijos, arrogándose el derecho a su adoctrinamiento ideológico, avalado por sus tribunales de su “justicia” obligados a aplicar sus leyes contra derecho, propias del totalitarismo de su régimen. Así anulan el libre albedrío y criterio propio, inoculando en su lugar vasallaje y dependencia. Ahí andan dando vueltas a una Constitución Europea, que huele tan mal que nadie la quiere tener cerca, pero que la mayoría de sus gobiernos no esconden su autoritarismo imponiéndola con su poder feudal, puenteando impunemente la soberanía de sus naciones, a las que deben servidumbre.

Entonces, cuando ya es demasiado tarde, se empieza a descubrir que las garantías democráticas no se basan en la inviolabilidad del derecho ni de la justicia que lo ampara, sino en la ley. En el ‘imperio de la ley’, más exactamente. Y que el 'imperio de la ley' depende de la mafia política de turno, para su diseño y promulgación. Esto permitirá a esas mafias políticas, organizarse en castas casi endogámicas, que se auto-relevan perpetuándose en los poderes expropiados a la nación, tras consolidar la ocupación del estado, haciendo un uso bastardo del mismo mediante una disposición arbitraria de la ley, con la que despoja a los ciudadanos de sus derechos y del amparo de la justicia, apoderándose así de la soberanía nacional y tratarla como a una vulgar explotación ganadera.

Esta ha sido la norma en las últimas décadas en no pocas “democracias” que conforman la gran ‘Civilización Occidental’ en general y de forma clamorosamente bochornosa y humillante, en España; reconvertidas en cubiles de corruptos y saqueadores globalizados, llegando en la última década a una desaforada agresión sobre los mercados y sobre todo aquello susceptible de convertir en dinero, que ha acabado en el acaparamiento e inactividad, de la mayor parte de los recursos del planeta, sabiéndose en la más absoluta impunidad, una vez anuladas las voluntades y los derechos de los pueblos. La globalización criminal toma los estados, redescubriendo y reimplantando las prácticas feudales con las que siempre soñaron.

Y llegó lo que tenía que llegar. La desaparición del dinero, como contravalor de los recursos del mundo, que curiosamente pasan de la luz a las sombras, sin dejar rastros. Empresas, grandes y pequeñas cierran arruinadas. Millones de trabajadores pasan al desempleo. Los bancos no tienen liquidez. ¿Dónde está el dinero? Donde quiera que esté, su inactividad obliga a la inactividad de los mercados y por ende de la economía mundial. Pero ¿hasta cuando los estómagos de los parados y la intemperie de los desahuciados, soportarán esa obligada inactividad?

Sin ninguna duda la gran tajada de ese dinero en paradero desconocido, está en manos con poder en los mercados, y en los propios estados. Solo hay que ver cuales son las medidas correctoras y a qué manos van a parar. Solo hay que ver con el descaro que aumenta la presión del saqueo contra los cada vez más empobrecidos, avalados por políticos cada vez más corruptos. Solo hay que ver que ni un solo político ni economista de enjundia, menciona ni dirige sus dardos contra las famosas cuentas “B”, ni las cuentas cifradas en paraisos fiscales, ni los zulos, colchones o baldosas, donde sin duda descansa la ruina y la miseria de miles de millones de personas que a corto plazo empezarán a ser o a producir cadáveres, por inanición o abatidos por el hampa político, sus esponsors o sus esbirros de ambos, en el momento que empiece el inevitable ejercicio a la legítima defensa, mediante el envilecimiento de la deseperación.

Pero aún hay una esperanza. Y esa esperanza se llama Barak Obama. De momento está nutriendo y engordando a las mafias, dando continuidad a la criminalidad que encontró al llegar a presidir la administración USA. Pero sospecho que es de los pocos o quizás el único Presidente independiente de todos los gobiernos norteamericanos, y quizás de Occidente. Puede llegar a tomar decisiones valientes y comprometidas con el fin de erradicar la criminalidad del estado y del hampa colaborador o asociado, como única forma de dar solución y evitar un conflicto mundial que puede dar al traste con la propia superviviencia de la especie humana. Podrán utilizar el poder de los pueblos para saquear y someter a los pueblos, pero la desesperación del hambre, no la controlará nadie más que con el infierno de la muerte de esos pueblos. Los criminales que los han saqueado, tendrán que asumir la responsabilidad de abatirlos, o devolverles el botín obtenido de sus saqueos.

Pero también se les puede dar la oportunidad de volver a ponerlo en circulación. En su defecto también se pueden tomar las medidas para expropiárselo, al menos aquellos que estén en negro. No sería la primera vez. Ya se ha hecho en distintas ocasiones y lugares. Cuando nos acogimos al Euro, durante la anterior ruina socialista, obligó a aflorar todo el dinero negro, lo que hizo reflotar nuestra economía. La globalización de la política corrompida por el anarcocapitalismo criminal, obliga a medidas globales que protejan los interese generales de la camunidad humana, frente a la insaciable avaricia del despojo de derechos sobre las víctimas, cambiando la moneda y dando un plazo corto para acreditar el origen de todo aquel dinero que actualmente esté sin declarar o no esté en cuentas bancarias. Pasado el plazo, el dinero restante será propiedad del erario público. Será el estado el que lo devuelva al mercado y se ponga nuevamente en circulación. Antes o después esta medida será inevitable. Si se implanta antes que después se ahorrará parte del horror a gran parte de la humanidad. Necesariamente habrá que poner medidas para que las zarpas del hampa nunca más vuelvan a acceder a esa nueva economía.

Las medidas nacionales son completamente inútiles, en una economía globalizada y en manos del hampa globalizada. Necesariamente las medidas han de ser globales, tanto en las soluciones económicas, como en la erradicación sin contemplaciones del crimen político y asociado.

La imperiosa necesidad de aflorar o cancelar el dinero negro, mundial, es la única solución al drama que sobrevuela la humanidad. Será inevitable acometer esa medida. Hoy ya empieza a ser tarde.

Si Obama tiene redaños y lo hace con el Dólar, Europa no tendrá más remedio que hacerlo con el Euro. Solo las dos monedas juntas darán resultados satisfactorios. Entre el cambio de las dos monedas obligarán a aflorar al menos el noventa por ciento del dinero negro del mundo, o en su defecto permitirá su caducidad como moneda de curso legal. Esto podrá salvar lo inevitable por otros medios. Lo inevitable está mucho más cerca de lo que muchos creen. Todo es cuestión de cuantos ciudadanos estarán dispuestos a aceptar la omisión del estado y morir de hambre, o cuantos se organizarán para defender por sus medios su legítimo derecho a sobrevivir. Ningún estado podrá contener ni socorrer a todas las víctimas de lo que sobrevendrá.

No se puede permitir que la inactividad del dinero paralice el mundo, aumentando la velocidad del saqueo al doble, por cada día de impunidad que disfrutan.

Creo que merece la pena que alguien se decida, por una vez, a embargar el botín a los saqueadores, llevando las aguas a sus cauces. Cada día que pasa es vital. Cada día pueden suponer meses de sufrimiento y angustia. Algunos políticos internacionales lo apoyarán sin fisuras. La mayoría se opondrán. Será el momento de decidir los que sobran en las instituciones y aislarlos de los espacios reservados a la soberanía de los pueblos. El hampa sigue trabajando y saqueando, en connivencia con esos mafiosos políticos que dan carácter legal a sus delitos. En España se han promovido y promulgado leyes que violan derechos, algunos de ellos fundamentales, y hay algunas en cartera como la ley de abrasar niños no natos, en masa. Estas castas políticas deben ser barridas de la faz de la tierra, “como sea”, para siempre jamás. De nada servirán las soluciones si vuelven a caer en manos del problema.

El hampa debe desaparecer de los mercados y de los estados. Su dinero miserable, debe ir a los crematorios.

El Presidente Barak Obama puede hacerlo, si quiere. Si no quiere, ojalá y exista Dios, porque todos dependeremos enteramente de su clemencia y amparo.


Clandestino