jueves, diciembre 25, 2008

Recordemos que nuestro Maestro y Salvador, nos juzgará.



Tal día como hoy sucedió el feliz acontecimiento de su nacimiento. Nació de mujer, y vivió como hombre. Como hombre sufrió y derramó su sangre, tras dejarnos las claves para convivir y salvarnos de nosotros mismos. Como hombre sucumbió al pecado de la ira y llegó a hacer uso de la violencia para arrojar a los mercaderes que prostituyeron La Ley y el Templo de su Padre. Pero volvimos a convertir en mercados los templos de la convivencia y los de la justicia, y desoyendo, olvidando u omitiendo sus enseñanzas, volvimos a dejar nuestros destinos en manos de los mercaderes, convirtiendo el mundo en un reguero de dolor, hambruna y muerte. Volvimos a condenarnos, sometidos a ellos como mansos, en el grave pecado de no hacer nada por nuestra salvación. Pero Él ya no volverá. No se puede ayudar a quien no quiere, ni a quien no le conviene. Será 'El Cristo Hombre' el que premie las virtudes y perdone los pecados. Será 'El Cristo Juez' el que haga justicia en el Juicio Final. Entonces lo que el hombre perdone, la justicia del hombre lo condenará.

La bitácora 'Desde la Tierra de Jesús', nos ofrece una 'gira guiada', por los escenarios más significativos, donde se desarrollaron los principales pasajes de su vida y muerte.

Feliz Navidad a toda la Comunidad Cristiana, del mundo.


Clandestino

domingo, diciembre 14, 2008

Anticristianismo “laico, plural y democrático” de ZP



Una vez más, da muestras de desprecio a la inteligencia nacional, afirmando que promoverá reformas en la ‘Ley de Libertad Religiosa’ para “equiparar el Islam al Cristianismo”, encuadrándola en el plan de DD.HH . Lo presenta como un ajuste al estado laico, en pro del pluralismo democrático. Hemos podido comprobar mil y una formas de autodegradarse moral e intelectualmente, pero la de relacionar el Islam con DD.HH, pluralismo y democracia, es la más absurda y ridícula de todas. Que explique y detalle cuantos templos cristianos han autorizado los estados de Arabia Saudí, Siria o Irán, por citar algunos, en sus territorios por cada mezquita que ellos han financiado y se les ha autorizado en Europa. En su defecto que detalle los asesinados o ejecutados por ser cristianos o conversos al cristianismo, en países islamistas bajo el resentimiento y el odio del Islam, contra la plural y democrática civilización occidental. Que detalle los programas que elaboran para ampliar garantías de derechos y libertades de sus súbditos en Europa u otros estados democráticos o en sus propios estados. Que detalle las amenazas y asesinatos contra el derecho a la vida y la libertad en Europa y EE.UU.



Todo el mundo sabe que la componente religiosa del Islam es el ancla que inmoviliza y retiene a su mundo en un primitivismo ancestral basado en el tribalismo machista totalitario, pederasta y jerárquico, de corte feudal, siendo el medio de transmisión generacional del odio y el resentimiento contra occidente, mediante la fanatización de sus fieles que bajo amenazas de muerte han de serlo todos los islamistas. Es normal que los envidie ZP, dada la afinidad de su gestión y modos, absolutamente totalitarios, arcaicos, primitivos, hueros y caprichosamente estúpido e infantiloide, guiado por una galopante ineptitud.



Conviene recordar y no olvidar, que el socialismo de Adolfo Hitler, también se acercó al Islam, cuando arremetió contra el judaísmo y planificó la destrucción y la limpieza étnica de Europa. También necesitó del vaciado moral y religioso que pudiera obstaculizar el relativismo necesario, para evitar la piedad o los escrúpulos, facilitando la debida deshumanización para acometer el genocidio. Para ello se sirvió de la tradicional aversión del Islam contra el judaísmo y el cristianismo, siendo utilizadas por Hitler, para neutralizar la fuerte componente moral cristiana, de la sociedad y de las tropas alemanas, que relativizara la crueldad de sus crímenes. La promulgación de leyes para violar derechos, algunos fundamentales, por parte de ZP, le lleva a su despreciable acoso al cristianismo, valiéndose del referente antidemocrático del Islam, para rebajar al cristianismo a su nivel, minimizando y ninguneando sus referentes éticos y morales, que desnudan su traidora ignominia contra la nación, fuertemente enraizados en la sociedad española.



Ambas religiones, judía y cristiana, son los que nutrieron de principios y valores, éticos y morales, a toda la civilización del Occidente, hasta elevarlo sobre el resto de civilizaciones ancladas en su inmovilismo feudal del medievo. Todos aquellos incapacitados intelectuales e indigentes morales, que huyen de la responsabilidad y el esfuerzo de conseguir sus sustento y su patrimonio por sí mismo, a la par de compartir la convivencia en paz y solidaridad fomentando sus virtudes y el respeto al derecho ajeno, odiará a la civilización occidental, que le exigirá competir en rigurosa igualdad y ajustar su nivel de vida al fruto de su esfuerzo y a sus aptitudes. Estos colectivos plantarán cara organizándose en bandas patrocinadas por hedonistas y nihilistas, cuya implantación necesita imperiosamente de la erradicación de sus antónimos cristianos cuyos valores contrastan y denuncian sus múltiples carencias. Buscarán y se aferrarán al poder soberano de los que reconvertirán en sus siervos, para golpearlos con él, dando rienda suelta a su zafiedad e inepcia inmoral, a golpe de ley criminal contra derecho, y de privilegios corporativos o de corrupción, hasta aislar la dignidad, la honradez y la decencia.



En el caso concreto de España, ZP nos va a colar el Islam, privilegiándolo en clara competencia desleal contra el cristianismo. Competencia desleal en cuanto que España es mayoritariamente católica y aplastantemente cristiana desde su existencia. Por mucho que no le interese y le fastidie a ZP, España es Católica por sus cuatro costados, por lo que, independientemente de la aconfesionalidad del estado, exige un respeto y consideración muy por encima de cualquier otra práctica religiosa o seudopolítica, que adoctrine a sus ciudadanos en la enajenación y renuncia de sus derechos y libertades, y abiertamente contra el Occidente cristiano. Claramente desleal porque el carácter totalitario del Islam es totalmente incompatible con la legalidad y con la convivencia de una sociedad libre con un estado democrático. Claramente desleal porque sus adoctrinados lo son en el fanatismo y la obediencia ciega, lo que equivale a que el Islam será la única ley a le que deberán obediencia, se encuentren donde se encuentren. El carácter totalitario y de rechazo total al adoctrinamiento virtuoso de los súbditos del Islam, que no creyentes, en España solo se asimila a la personalidad del propio ZP. Todo el mundo sabe que cuando el totalitarismo invade y rige un estado democrático, sin una fuerza política que presione y contrarreste su criminalidad, desde la oposición, el uso y disfrute de las garantías democráticas de la nación, tiene los días contados.

El claro totalitarismo de ZP, con todos los poderes de la nación secuestrados, convierte su voluntad en la única ley, y se verá fuertemente reforzado con el debilitamiento de la Iglesia Católica, el amparo y reforzamiento del Islam y el estado vegetativo de la oposición dejando en el absoluto abandono a una nación totalmente dividida y desarticulada, haciendo imposible la imperiosa necesidad de desalojar del estado a todos y cada uno de los enemigos de la justicia, de la nación y de las libertades.

Cuando el Gobierno omite sus deberes y el estado deniega el amparo de la justicia, la nación tiene el deber de tomársela por su mano, recuperando su estado y relevando a sus sirvientes.



“...que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres, los gobiernos derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla, o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad.”

Extraído del preámbulo de la Declaración de Independencia de los EE.UU de América, firmada en Philadelphia, el 4 de julio de 1.776.

Los EE.UU de América, sigue siendo la democracia más sólida del mundo, a pesar de Europa, del Islam y de Goerge W. Bush. Esperemos que además, lo sigan siendo a pesar de Barak Hussein Obama.


Clandestino

sábado, diciembre 06, 2008

La mayoría criminal se impone en las urnas y certifica el fracaso democrático.



O se cambia el modelo de convivencia, aumentando la represión ciudadana contra el hampa criminal que ocupa algunos estados, o nos preparamos para sobrevivir en la jerarquía tribal, sin más ley que la de la fuerza, como siempre fue en muchos países y como se vuelve a reasentar en no pocos estados democráticos, a manos de gobiernos tiranos, criminales y traidores, como consecuencia de sumar más votos que los ciudadanos leales al derecho y a la justicia.

Mientras la delincuencia y la criminalidad fuera perseguida y discriminada social e institucionalmente, las democracias se nutrían de personas más o menos aptas o inteligentes, pero siempre bajo las garantías de la justicia que, salvo excepciones puntuales, garantizaban el derecho y permitían la convivencia nacional y las buenas relaciones internacionales, consolidando cada vez más el bloque Occidental que llegara a hegemonizar el progreso y abanderar la férrea defensa de los DD.HH.



Inexplicablemente y en solo unas décadas, terroristas, nazis, criminales, corruptos, ignorantes, vividores, embusteros, estafadores, fanáticos, maltratadores, pelotas, rastreros, automarginados en general, son formados sobre sus propios y únicos principios hedonistas y nihilistas, y propagados hasta sumar más votos que la decencia culta, cívica, productiva y responsable, formada a base de principios y valores sustentados en la moral cristiana como revitalizante de la superioridad moral de la civilización occidental, ostentada como ejemplo a seguir por todos los disidentes del mundo más deprimido y oprimido.

Una vez identificados, aunados y organizados, ocupan los estados, con sus propios votos. A partir de ahí tienen fácil atacar y eliminar los elementos fundamentales que obstruyen sus actividades inmorales y antioccidentales o anticristianas, mediante el empleo de la ley para legalizar sus delitos, privilegiando y discriminando, violando derechos fundamentales y atacando o impidiendo la justicia y todo referente ético y moral que pueda servir para evidenciar su abyecta trayectoria criminal, que les permite frenar el progreso invirtiendo el sentido del tiempo hasta retrotraer a las sociedades hacia el primitivismo original, donde la cultura y la racionalidad son fácilmente suplantados por el fanatismo tribal, dividiéndola en un feroz enfrentamiento visceral según intereses solapados mediante derechos inventados y legitimados con sus leyes criminales opuestas a toda posibilidad de administrar justicia alguna.

El viejo afán de superación remedando a los más inteligentes, a los más humanos y a los más eficientes, se torna en amargo odio y resentimiento contra una gente que se limita a actuar con total naturalidad según sus cualidades y virtudes. Gente que de la noche a la mañana se ve discriminada, incriminada, expoliada y acosada por sus propias instituciones de sus propios estados y por grandes lobbies ventajistas en el privilegio de la canonjía o de la ley contra derecho. De energúmenos crispados por los voceros a sueldo de la ignorancia maliciosa de los embusteros y timadores que ocupan esos estados. Por unas turbas exaltadas y legitimadas con el uso arbitrario de la ley y el sometimiento del sistema judicial, con el apoyo de diferentes instituciones, todos ellos autodenominados ‘izquierdas progresistas’, criminalizando a sus víctimas, reduciéndolas a categoría de ‘fascistas’.



Una vez ocupado el estado por las catervas criminales, todo movimiento del estado, está dirigido al beneficio espurio de sus afines con leyes de robar y de impedir el desarrollo que les permita la vida a todo el que no se someta a su tiranía inmunda, franquiciando a capos corruptos regionales y locales. O se unen a ellos o serán sometidos por ellos. El cobarde y miserable silencio de todas y cada una de las instituciones y organizaciones sociales y políticas, con el deber de ejercer la oposición y garantizar derechos hasta las últimas consecuencias, es aterrador, aplastando cualquier esperanza. Dejan a millones de ciudadanos leales a sus principios, en la única posibilidad de vivir del delito o del fruto de su indignidad, en la encrucijada del vaciado moral o de ser el cordero para el sacrificio. Solo queda la posibilidad de sucumbir como pasto que nutre a la delincuencia, o aplastados como delincuentes por la ley para la injusticia del estado de derecho, reconvertido en criminal.

En esta España sin gobierno y sin justicia, no funciona nada. Todo es un parcheo urgente y a conveniencia de sus ocupas embusteros, amorales relativistas y totalitarios. Todo vale contra la honradez y contra un Franco totalmente inofensivo, pasados treinta años de cadáver, parapetando su palurda e indolente ignominia tras su vilipendiada y sobreexplotada memoria. Las TVs públicas son utilizadas de gacetilla ‘Goebbelsiana’ por aprendices con genética nazi, metiendo títulos o imágenes subliminales o vomitivos que justifiquen sus mentiras y manipulaciones de bobos para engañabobos, incriminando a una oposición totalmente inútil para inquietar al régimen totalitario y tercer mundista que nos somete. En su última manifestación de clamorosa discapacidad intelectual y absoluta carencia moral, muy propia de la caterva ocupa, acusan a Franco de “Robar” y “secuestrar” niños de madres encarceladas y niños españoles en el extranjero, o de imitar al socialismo nazi de Hitler. La idiocia de estos individuos es ilimitada, solo comprensible en mentalidades tan mezquinas y ruines que les hacen capaces de destruir una nación por un puñado de garbanzos.

La guinda consiste en la mofa general sobre la nación decente, que aunque en minoría, pasan de once millones de votos, recondecorando a un tipo, ya investido ‘Doctor Honoris Causa’, por la Universidad Complutense de Madrid, y ahora con la medalla al trabajo. Un tipo que no se le conoce que nunca se ganara el sustento mediante su esfuerzo personal. Un tipo del que se sospecha, y nadie lo quiere investigar, que mandó fusilar, u omitió la responsabilidad de impedirlo, de más de seis mil prisioneros, porque necesitaban el transporte para robar el oro del Banco de España, del que nunca jamás se volvió a saber. Un tipo, que en plena guerra, escribe una carta a su padre, también comunista, repudiándolo por querer negociar la paz. La misma paz que ahora tanto aplaude al traidor para que la negocie con los asesinos nacionalistas, que debió rematar cuando se pudo, en lugar de legitimar, amparar y permitir su rearme y reorganización. Un tipo llamado Santiago Carrillo.



Mientras restriega y se nutre de la memoria de Franco y restriega y distrae con Carrillo, y con el cadáver aún caliente del Sr Uría, última víctima del horror nazi nacionalista, el traidor se decanta por continuar manteniendo a individuos de la banda asesina en las instituciones del estado, hasta pasadas las elecciones vascas
.



España se extingue y muere asesinada vilmente, dentro de una Europa suicida que se pudre en la total indigencia moral. Igualmente en Iberoamérica esta enfermedad se extiende como la pólvora. Rusia suministra armamento y tecnología nuclear a todo lo que se mueva contra Occidente. EE.UU sale de “Guatemala”, y la impresión es que se dirige hacia el abismo del “Guatepeor”.

Tal vez alguna vez nos atrevamos a impedir que los criminales ocupen los estados, en cualquier lugar del mundo. Tal vez decidamos organizarnos algún día y volverlos a perseguir, encerrar y discriminar, como antaño, liberando y dando una nueva oportunidad a la racionalidad, a la justicia y a la decencia. Antes o después será inevitable hacer uso del derecho a legítima defensa. Los sueños aunque utópicos hoy, pueden ser planes ejecutables un mañana.

Tal vez un día decidamos destrir la moneda como medio de acumular recursos ajenos, y se acabe el crimen y los criminales, cuando solo se pueda poseer lo que se produce mediante el propio esfuerzo. Tal vez.


Clandestino

Actualizado 07-12-08

jueves, noviembre 20, 2008

Era un estado este mercado.



Cuando la sociedad permite que su estados sea ocupado por criminales, tiene que asumir las consecuencias de su irresponsabilidad. El estado creado para servir el interés general y garantizar el derecho colectivo e individual, de cada uno de sus miembros de su nación, se convierte en un vulgar mercado de intereses corporativos que hunden a la nación en la más miserable covacha de criminalidad fascista a manos de depravados y miserables, imponiendo el crimen, el caos y la desesperanza en la humillación del sometimiento o la anexión a los tiranos.

En este circo de descontrol y desorientación relativista, se achican los espacios a los valores y principios de la decencia y se le ganan al crimen que llega a gozar del favor o la omisión de la ley que los libra de la justicia, y la maldad de los más degenerados encuentran sus espacios, incluso hasta la osadía de ser reivindicados públicamente.

El crimen por excelencia más humillante y degradado, donde se pierde la condición de humano, es el abuso impune y a veces inmune, de los pederastas, cebando su infecta degeneración sobre lo mejor y más inocente de la especie humana: sus niños.

Quien no sea capaz de sacar un mínimo asomo de amor, ternura o instinto de protección ante la inocencia pura y el desamparo absoluto de un niño, queda automáticamente relegado a niveles inferiores al de las peores alimañas. Es sabido, y en numerosas ocasiones ha quedado demostrado y evidente, que la mayoría de estas, lejos de dañar a un niño, les dispensan protección y cariño. Cuando un humano rebaja sus instintos a niveles inferiores al de esas bestias, no puede gozar del derecho y consideración de humano.



No pueden gozar de derechos humanos quienes actúan con menos sensibilidad que un gorila o una loba. Entre los que ostentan la sensibilidad humana que nos diferencia de las bestias, y los pederastas, hay millones de animales que merecen esos derechos, mucho más que un pederasta cualquiera.

La deshumanización de la que hacen gala estos criminales, obliga a retirarles su estatus de personas, así como el uso y disfrute de los derechos inherentes a las mismas. Si son peores que las peores alimañas, deben compartir las mismas condiciones de vida que esas alimañas.

No puede haber piedad ni respiro para estos gusanos. Lo menos que podemos y debemos hacer, contra esta lacra, es denunciarlos, en el mismo instante en el que sean detectados.

Policia Nacional Email denuncias.pornografia.infantil@policia.es

Guardia civil http://www.guardiacivil.org/telematicos/formulario.jsp

Protegeles http://www.protegeles.com/

Teléfono 91 74 00019 E-mail contacto@protegeles.com


Clandestino

miércoles, noviembre 05, 2008

Cuando la vida no es un derecho



Cuando la ley y el estado se oponen a que la vida sea un derecho, aniquila todos los demás derechos, la justicia que los ampara y la posibilidad de la convivencia, en medio de la vorágine criminal, que obliga a someterse a la ley de la selva, donde vivir o morir es solo cuestión de suerte.



El estado español se cae. Se desploma como un fardo inerte, vencido por el sobrepeso de la ignominia en la impunidad del crimen a manos de un hampa aferrado a él y dispuesto a succionar hasta los tuétanos de su víctima terriblemente enferma y moribunda. Cuatro años siendo vilmente asesinado en la absoluta impunidad, ante la indiferencia de sus garantes. Cuatro años durante los cuales hemos permitido la destrucción de los principios y valores que nos identificaban como civilización y nos unían como nación, en la convivencia pacífica, culta, cívica y solidaria. Ahora es un triste solar arrasado, donde nada funciona, cuyo poder lo ostenta íntegramente los fueras de la ley, tanto callejeros como del estado, haciéndose fuertes en él, bajo los blindajes de protección, que este les procura, contra la honradez y la decencia de sus víctimas.



La legalidad democrática garantizada en nuestra Carta Magna, ha sido aniquilada y suplantada por la concentración de poderes y por leyes contra la justicia, para mangoneo y violación impune de derechos fundamentales, incluido el de la vida. Con el amparo y legitimación a los asesinos nacionalistas y al dramático desprecio y acoso a sus víctimas, se sucedieron leyes para el expolio, la discriminación, el privilegio o la exclusión, por razones de sexo, religión, lengua, origen y especialmente, por ideología o debilidad, engastando en el estado la más abyecta política mafiosa corporativa de claro corte nazi y fascista, con dramáticos resultados para millones de españoles, relegados del obligado amparo de la justicia y despojados de su derecho natural. Millones de ciudadanos abandonados a su suerte, a merced de la tiranía criminal del nazismo nacionalista. Millones de españoles hundidos en la absoluta miseria de la mano de millones de esclavos importados, que le reventaron su mercado y sus niveles de vida, viéndose obligados a competir con ellos, para satisfacer la avaricia del fascismo que se apoderó del estado. Millones de españoles sometidos a la tiranía que sirve al esquilmo nacional, de la mano de los miserables serviles que los ocupan.



La guinda viene de la mano de la ley para liberar el asesinato de fetos, y la eutanasia, como una especie de fecha de caducidad para los ancianos, muchos de ellos engañados miserablemente, con la ley de estafa electoral, llamada ‘de dependencia’. Ancianos que dependen íntegramente de personas que a su vez dependen de la precariedad de sus miserables trabajos y de la piedad de los carroñeros pupilos del estado, encarrilando a nuestra clase trabajadora hacia una situación de miseria y carencias similares a las del feudalismo medieval, en las que el amo era dueño de la vida y de la hacienda.



No son pocas las evidencias criminales que distingue la política bastarda que rige los intereses del corporativismo fascista, retrotraído de los años 19, y asumidas por Z para calmar la avaricia insaciable de las mafias, valiéndose de su totalitarismo criminal, de su entorno político y de la dejación de deberes de una oposición tan vil, indolente y traidora, como el propio ocupa del Gobierno, que ceden a las demandas corporativas de esas mafias, impiden la gobernabilidad de España y el derecho de su nación, sumiéndola en el caos hasta camuflar el relativismo nazi socialista, que enrasa igualando en legitimidad, el crimen con la justicia, asfixiando la vida desde las ostentosas muestras de desprecio hacia ella, por los monstruos que llegaron al poder a lomos de una masacre, aún sin aclarar, y se mantienen en él a base de dejar claro que no les importa la vida ajena de nadie, sean cuantos sean, lo que sean y quienes sean, hasta el punto que la muerte empieza a ser parte de la normalidad en nuestro paisaje tenebroso de inseguridad, miedo y miseria, que envilece a una sociedad embrutecida en la ignorancia ideológica de unos políticos profesionales que los explota y considera como a ganado.



Todo esto ocurre en el seno de una Unión Europea, que se apresuró a consumar la chapuza, como comparsas para el interés espurio, de condenar al régimen de Franco sin preocuparse en saber como era, ni averiguar cuales fueron sus posibles actos punibles, ni las mentiras que se le cargan gratuitamente a sus posibles culpas, y que de cualquier forma, ya es inofensivo para los españoles, mientras se mantiene una indiferencia indolente y cómplice, frente al destrozo criminal que Zapatero y sus dirigentes, le infringen a España y a los españoles, a diario y en vivo. Una UE cuyos estados miembros lo único que tienen en común, es la profesionalidad de sus políticos, con las políticas corporativas anticiudadanas, que les despojan por igual, de sus derechos y libertades, mientras les abren las puertas al apaciguamiento terrorista y al integrismo radical del Islam, que destruye los pilares naturales, cimentados con la moral cristiana que dio rigor y vigor durante tantos siglos a la supremacía de la civilización occidental. Hoy todos los asesinos terroristas del mundo, se saben apoyados en sus métodos y resultados, por el Europarlamento y el Foro de Sao Paulo, y en la mayoría de estados que los componen.

Un puñado de vividores inmorales y sin valores, apoltronados y vendiendo a una civilización envilecida en el hedonismo nihilista de sus naciones suicidas.



Os dejo un enlace al blog de Caballero zp, donde se puede observar con total nitidez la descomposición de una sociedad sin leyes, ni infraestructuras, ni iniciativas, que amparen debidamente el derecho, cuyo estado, muy por el contrario, auspicia el desprecio a la vida y a la moral, convierte el conocimiento y la cultura en puro negocio y vacía de valores a los más jóvenes e ingenuos, que perdidos y desamparados en las tinieblas de la nada, se rigen solo por sus más bajos instintos, sin referentes con los que medir el alcance de sus maldades.

Que Dios nos asista.

Clandestino

domingo, octubre 19, 2008

Martha, bajo la mira del entramado político-terrorista



Esta vez a manos del terror asesino y cobarde del brazo armado del MLNV, legitimado y, en parte, acomodado y nutrido logística y económicamente, por el estado democrático español, en manos del totalitarismo.

Martha Colmenares, es una vez más, blanco de la intransigencia y el radicalismo de los que imponen el privilegio ventajista, asesinando a sus semejantes, incapaces de ser uno de ellos, conviviendo entre ellos en igualdad de condiciones y leal competencia, con ellos. También una vez más el método para la coacción es la amenaza miserable de un asesino, muy probablemente, encubierto y amparado por el poder soberano de sus víctimas, con la misión de acallar las voces de la verdad, del derecho y de las libertades, en su habitual procedimiento de amordazar, amenazando o impidiendo, el derecho a la libertad y a la vida.

No me estoy refiriendo a los pistoleros mercenarios a sueldo, que ejecutan la orden de asesinato. Al fin y al cabo estos desgraciados son animales alimentados y amaestrados para atacar a la voz de sus amos. Cachos de carne con ojos, que merecen poco más consideración criminal que un perro amaestrado en el instinto de matar. Los peligrosos, los terroristas de verdad son los otros. Los de despacho, con nómina y coche oficial a cuenta de sus víctimas. Los que los utilizan y los que les dan cancha en los parlamentos que les ceden los nueceros amparándose en una paz que no quieren. Que no pueden permitir que se erradique el terror que tantas rentas políticas y económicas les ofrece, y tan útil como único argumento para aplastar la razón y la justicia, cuya existencia en libertad, les defenestraría la de ellos.



No son pocos los traidores acantonados en los estados, u ocupando sus gobiernos, que hablan de paz como medio de acercarse legalmente a los asesinos y adoptarlos para sus servicios que amedrenten a los que no ceden para favorecer sus intereses bastardos. Canallas que recaban el voto de los asesinos, a cambio de convivir con ellos y favorecerlos, tras ocupar instituciones o el gobierno de un estado democrático, mantenido por ciudadanos para que persiga a los asesinos que amparan, hasta sus últimas consecuencias. Un negocio cuya materia prima es la sangre de los más dignos, decentes y valientes.




No tengo la menor duda de que toda organización terrorista es una simple banda de subcontratas, tras la que hay al menos un gobierno que goza de los privilegios de una sociedad civilizada y pacífica, que les pone las víctimas y que les paga un estado democrático.

Tan amplio es el elenco de gobiernos afines o atrapados en las redes del hampa del terror, que los niveles de legitimación de los mismos, elevan actualmente su cotización a tal punto, que permite una mayor oferta al auge de la demanda, tan considerados y revalorizados, que permite la reincorporación de organizaciones dadas por extintas, desde hace años, como 'Sendero Luminoso', irrumpiendo nuevamente en lo que se decanta como nuevo mercado de políticas bastardas, que les genera espacios permisivos, en los que desarrollar sus actividades antaño criminales, pero últimamente en un estatus de cierta legitimación desde tribunas de la relevancia del Europarlamento o el Foro de Sao Paulo, donde la progresía ha inoculado el resentimiento que suplanta a los valores y principios cristianos, como elementos base de la paz y la convivencia, tan tradicional en las sociedades occidentales, pero que actualmente son ferozmente perseguidos, desde un humillante desprecio y acoso auspiciado desde los propios gobiernos.

Así estamos. Eso es lo que hay. El mal triunfará, toda vez que la buena gente no hace nada, salvo muy honrosas excepciones, con personas valientes y justas obstinadas en bucear bajo las basuras que cubren la justicia y la verdad, para extraer algo de ellas, en el doble peligro del desamparo y de la amenaza, entre las que cabe mencionar la muy querida, valiente e incombustible Martha, que no renuncia a la lucha por la libertad a pesar de la estrecha vigilancia a la que es sometida desde su querida Venezuela -donde se homenajean a los asesinos de las FARC, erigiéndoles monumentos y nombrándoles plazas- ejerce como faro guía de tantos que la admiramos. Ojalá un día los espacios de gestión pública, queden especialmente reservados a personas de la talla de las ‘Marthas Colmenares’, para el bien y el reencuentro de la humanidad, consigo misma.

Ojalá que así sea.


Clandestino

sábado, octubre 11, 2008

Ingrid. De víctima a mujer anuncio del surrealismo político más inmoral.



Todos nos congratulamos con la noticia de su liberación, junto a la de otros ciudadanos colombianos y norteamericanos, mediante una admirable operación militar impecable, llevada a cabo por las FF.AA de Colombia. Aún seguimos lamentándonos y esperando la liberación de otros secuestrados por la barbarie criminal del narcoterrorismo de las FARC.

Curiosa e inexplicablemente, Ingrid pasa de ser víctima del terrorismo, a personaje popular, blanco del agasajo y reconocimiento internacional –sin que nadie pueda explicar o reconocerle algún mérito, civil o político, que lo justifique- para finalmente aceptar el controvertido papel de colaboracionista convencida de que la legitimación política del terror es necesaria para alcanzar la paz. Acepta encantada, el papel de ‘apaciguadora’, alineándose con las tesis ramplonas o criminales de la progresía auropea, asentada a medio camino entre el crimen de estado y la complacencia con el crimen del hampa, en una alianza que macula los valores y principios sobre los que se asienta la cultura y la civilización europea, y viola los derechos de sus víctimas comunes, en pro de una paz consistente en compartir con ese mundo criminal, los espacios y poderes del estado, exigidos a base de terror y muerte.

Naturalmente Ingrid puede hacer con su vida lo que le apetezca. Nadie está en el derecho a condicionar su ideología o moral. Pero sí estamos en nuestro derecho a disentir y criticar o manifestar nuestro rechazo, por sus actos o iniciativas proterroristas, que tanto benefician a sus secuestradores, y a gentuza de su calaña. No menos beneficia a miserables responsables de estados e instituciones, dispuestos a entregar el derecho ciudadano, dando legitimidad al crimen cuya existencia se debe a su indolente omisión. Y por supuesto, es deber y derecho manifestar una firme repulsa por esos gobiernos que la utilizan, para justificar el expolio y ensañamiento legal contra sus naciones.

Transcripción de una de los múltiples formas de diálogo de la banda asesina, FARC


Ingrid fue una víctima del horror, con la que la inmensa mayoría ciudadana del mundo decente se identificó y clamó por su liberación. Hoy es un útil de ese horror, que esa inmensa mayoría que pedimos su libertad, incluidos sus propios libertadores, rechazamos frontalmente y para la que exigimos la rigurosa aplicación de la ley, sin más diálogo que su rendición incondicional.

Algunos dicen que se equivoca. Yo le niego el beneficio del error. No tiene derecho a la consideración de error, sobre una actitud firme, clara y deliberadamente favorable a las reivindicaciones delictivas de una escoria que la violentó en todos sus derechos, durante siete años, por respeto a otras víctimas de secuestro, a manos de organizaciones terroristas, de la coherencia de José Antonio Ortega Lara, por ejemplo.

La estafa democrática y el embaucamiento obsceno e inmoral, es evidente, en el uso deplorable, del tirón mediático de una figura, puntualmente en el candelero internacional, por circunstancias totalmente ajenas a cualquier mérito que la avale.



Se le concede a Ingrid, el premio Príncipe de Asturias, a la concordia.

La Eurocámara propone a Ingrid, para el premio Sajarov, a la defensa de la libertad, los derechos humanos y la democracia.

¿Qué méritos acumula Ingrid para merecer el premio a la concordia, o a la libertad, los derechos humanos y la democracia? ¿Qué tiene que decir de interés para las políticas europeas, en el Europarlamento, alguien recién liberada tras siete años en la selva, ajena al mundo? Solo lo puede explicar su utilidad para el márqueting, como ‘mujer anuncio’.

La torpeza de conceder un premio Nóbel a una vacuna, ignorando al equipo científico que la creó con sus esfuerzos y conocimientos, o premiar al piano ignorando al pianista que deleitó a la audiencia que le aplaudía, solo puede estar justificado en el uso interesado del poder mediático, del evento.



Se está premiando y encumbrando a una víctima, de entre decenas de miles de ellas –cuyos méritos no rebasan la superación de esa situación gracias a terceros- pero que extrañamente se le ofrece un foro de resonancia política mundial, como el Europarlamento –previamente aliñado con un premio de cierto ‘tirón’ mediático, como el Príncipe de Asturias- desde el que reclama legitimación política para los actos de terror que ella misma sufrió, mientras se ignora e insulta la memoria de los muertos por la barbarie de estas alimañas, al gobierno legítimo y democrático, de Colombia, y al comando heroico, que planeó la operación y se jugó la piel para rescatarla, en un ejercicio admirable del cumplimiento del deber y de la legalidad que impone el ineludible deber de perseguir, hasta su total erradicación, el crimen contra la nación ciudadana, en el riguroso respeto a los derechos de los propios asesinos. Se está aplaudiendo y ensalzando lo que claramente se decanta como un útil político espurio, empardando la evidencia de fines espurios. Se utiliza la condición de víctima de Ingrid, para degradar al conjunto de víctimas del terror y legitimar la connivencia política, como cómplice del mismo, que aniquila el estado de derecho, en una parte amplia e importante del mundo, donde finalmente también es propuesta para el premio Sajarov.

¿Acaso fue la liberación de Ingrid un montaje con la implicación, entre otros, de los gobiernos colombiano, venezolano, francés, la Comisión Europea y las propia banda terrorista FARC, y que este rol absurdo e infumable, sea parte de la ‘operación’? ¿Se decidió la concesión del premio Príncipe de Asturias, durante la visita de Chávez al rey, en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca? Descartada la amistad personal, la relación oficial o la imposible actividad política del rey ¿Qué otro sentido pudo tener la visita ‘personal’ o ‘particular’, de Chávez al rey? ¿Escribió las FARC el discurso de Ingrid, o tal villanía es toda ella de su propia cosecha? Ingrid fue liberada o rescatada, pero ¿Es consciente de que sus palabras legitiman a los asesinos para asesinar, retener e incluso ampliar el número de secuestrados actuales?



Sería aterrador que esta pesadilla macabra, en la que la vida deja de ser un derecho, formara parte de la realidad. Tanto en la prestación de estados democráticos a colaborar con bandas armadas para privilegiar la liberación de algunos rehenes, a costa de justificar un número infinito de ellos. O la prestación de los estados democráticos para apoyar y legitimar sus reivindicaciones, privilegiándolos sobre los miles de cadáveres a los que se negaron a prestarles las garantías pagadas, para sus derechos y su seguridad.

Clandestino