Las mismas claves que le llevaron a acometer la gran gesta de desmantelar los 'Principios del Movimiento', le dieron alas para cosechar éxitos, cuyo reconocimiento traspasaron nuestras fronteras y fueron causa de rendidos homenajes de admiración y respeto, en no pocas naciones y potencias mundiales. Desde su buen hacer elaborado con meticulosa e impecable pulcritud y con el brío y firmeza que permiten la seguridad de un hombre trabajador, honesto y cargado de grandes valores y principios éticos y morales, que le permitió convertir en transitables auténticos caminos de espinas, sin que sus errores puedan desmerecer su gran labor. La vitalidad y convicción unidas a la vehemencia y fluidez en la exposición de sus proyectos, hacía inevitable percibirlos en toda su amplitud y lógica, con total claridad y transparencia, hasta fascinar a sus oyentes.
“Puedo prometer y prometo”, solía decir con su seguridad aplastante bajo el aplastante peso de la razón y sus mejores deseos revueltos con el pesado blindaje de su abnegada, rigurosa y callada entrega al servicio de la Nación, alejado de cámaras y parafernalias, con su inquebrantable lealtad y su exuberante calidad humana y exultante vigor. Estas fueron sus armas para implantar una democracia en el solar que él mismo desbrozó tras derruir los vetustos y caducos residuos del franquismo. Sus métodos fueron la elaboración de un espacio común suficientemente ancho como para que diera cabida a personajes y colectivos cuyas conciencias y resquemores erraban por derroteros completamente opuestos, usando su gran percepción de la situación en su contexto más general, su gran capacidad para sumar y aunar esfuerzos y sacrificios y sobre todo ganas ilusión y convicción. Ganas de hacer una España mejor para todos los españoles. Un Estado fuerte y respetable que proyectara al mundo la mejor faz y el valor de nuestra Nación.
Y fue capaz de hacerlo. Lo consiguió. Un eterno franquista. Todo un Secretario General del Movimiento, entra y por la puerta grande, como el primer Presidente demócrata del Gobierno de España, en toda su historia, suplantando a su propio y obsoleto franquismo. Liquidó la ‘Guerra Civil’ y los restos de un franquismo sentando las bases para una España igualitaria en derechos y justicia para todos sus habitantes. Su denominada Transición Democrática fue largamente reconocida por propios y extraños, como un gran modelo a imitar.
Pero sus grandes éxitos llevaban el sello de una conciencia social manada de una gran riqueza espiritual y una gran carga de humanidad. Algo no permitido en política. Según se percibía la autenticidad y consolidación del proyecto de Suárez, fue cundiendo el pánico entre todos aquellos que vieron peligrar sus privilegios y “vividurías”. No tardaron en urdir intrigas y formar corrillos contra la brillante higiene moral del que empezó a ser el enemigo principal de sus propios socios de partido y de toda una oposición que esperaba, salibeante, su turno para acoger las prebendas del Estado entre sus fauces lampantes y sedientas de poder y riqueza. Su esfuerzo titánico y su irrepetible labor, fueron arrojados al odio y el rencor a caballo de la morralla vulgar y vacía de valores e intelecto, guiados por su instinto primitivo y tribal, mafioso o corporativo, con olfato solo para el oportunismo y rentabilización personal y partitocrática, de la política. Inmediatamente los soportes de la transparencia, valores y decencia, fueron en parte desmantelados, en parte corregidos derivando en un sin sentido irracional hasta que a día de hoy nos pone, dramáticamente, más cerca del treinta y seis que del setenta y cinco.
El cúmulo de valores que dieron quilates a España y a D. Adolfo como Presidente del Gobierno, fueron la causa de su destrucción, como político, y políticamente desvirtuado y minimizado en sus cualidades humanas, como hombre. Una vez más fue imposible construir una democracia por la habitual abundancia de antidemócratas. Casi treinta años después recordamos con nostalgia a aquel que, partiendo desde menos cero, hizo lo casi imposible para darnos millones de razones que nos hicieran creer en la ansiada realidad democrática. Hoy sufrimos la gran estafa de pagarla abusivamente y soportar un régimen mucho más zafio, tercermundista, degradante e inhumano que aquel franquismo, a manos de los que nos destruyeron aquella hermosa realidad.
El pasado domingo ABC le rinde un merecido homenaje publicando una entrevista inédita, donde podemos observar como se va derrumbando un hombre decente y valeroso minado y torpedeado por los que impidieron el triunfo de su impecable democracia, intentando comprender por qué su ilusión y honradez, en pro de la Nación, es repelida por el resto de “servidores” de la misma. Entre su alto intelecto y la realidad que le desbordó, se interponía su ingenuidad, típica de los limpios de corazón, impidiéndole ver la podredumbre de sus colegas, hasta que fue demasiado tarde.
Resalto parte de una respuesta, durante la entrevista, que fotografía la grandeza de un hombre que impregnó de honestidad y calor su excelente labor política, creando un precedente histórico, inédito e irrepetible, como hemos podido comprobar.
“...los políticos son hombres como los demás. En el fondo, las cualidades que verdaderamente cuentan son las humanas».
«Un político no puede ser un hombre frío. Su primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados... Gracias a Dios, yo no lo he olvidado nunca. Pero se sufre porque no puedes tomar decisiones satisfactorias a corto plazo para todos los españoles. Aunque esperas que sean positivas en el futuro y asumes el riesgo... Hay personas que no ven a los gobernados uno a uno... Yo los sigo viendo. ¡les veo hasta las caras!»”
Clandestino
UNA NACIÓN QUE SOSTIENE UN ESTADO CRIMINAL, ES UNA NACIÓN CRIMINAL. La estupidez de aquellos que exigen derechos violados a los ajenos, aceptando los privilegios legales de un estado criminal, labran su propio fin como nación y como pueblo libre.
martes, septiembre 25, 2007
martes, septiembre 11, 2007
ZP, terroristas y elecciones. ¿Les suena?
Entre las muchas caras que le vamos descubriendo a ZP, ocultas tras su foto fija -la de la sonrisa de cartón-piedra, mostrando su ‘fuerte carácter’ y personalidad fulero-camaleónica- la que más gasta y explota es la de mentir. Debe ser a la que más réditos le saca o la que tiene más a mano. Es típico observar en sus discursos una actitud lastimera y victimista acusando a la oposición de crispar, a la vez que le dispensa peor trato que sus pupilos terroristas. Acusar de fascista a los que defienden la legalidad mientras que él la incumple. O cuando se salen de la legalidad para dejar solo al PP y le acusa de no querer unirse a ellos contra ETA. La ETA que ellos protegían y legitimaban.
Podríamos llenar páginas con sus mentiras, traiciones e incumplimiento delictivo de la ley democrática. Pero solo voy a recordar su última, patética y esperpéntica actuación paseando por toda España su “españolidad”, tan falsa como él, comprando votos con dinero del erario público, contribuido por esa Nación a la que tanto odio ha demostrado, especialmente a las víctimas de sus socios y protegidos, para poder seguir con su único proyecto de destrucción definitiva de nuestra Nación.
Tras el repetido, cansino y bien deletreado “se-re-mos im-pla-ca-bles- con E-TA” de la vice, salen sus pupilos -los asesinos- a escena a interpretar su papel de la misma farsa: “La negociación por la ‘paz’ fracasó porque ZP solo quería la rendición de ETA”. Dicen los asesinos. Ni siquiera Pepiño hubiera encontrado un eslogan más descaradamente favorable a la campaña de ZP. ¿O sí...? No hay que ser muy sagaz para atar cabos y sacar conclusiones. Desde el supuesto fin de la supuesta tregua, han sido medio detenidos, medio entregados, varios jóvenes que aseguraban ser de ETA, antes de su detención. Las detenciones de verdad, como es habitual desde la ocupación del Estado por los nazis, de la mano de ZP, las hacen siempre en Francia. De los cuatro coches-bomba, con explosivos de baja potencia, el primero lo abandonaron por una carretera de Huelva; el segundo explosionó en Durango tras un extraño fallo del agente que no activó el perturbador de señal a tiempo, produciendo daños materiales; el tercero, extrañamente se les estalla en una carretera de Castellón, sin testigos ni daños, solo el informe del M.I. declarando que fue por mor del acoso de la G.C.; el cuarto iba a volar la Delegación de Defensa, creo, en Logroño, pero una vez más algo falla y no explosiona. Lo siento pero no me lo creo. No me creo nada.
Añadamos a esto, que si de verdad quiere acabar con ETA, lo lógico es empezar por sus cómplices del Estado. Pues no. Ahí siguen los terroristas en instituciones municipales y ahí sigue la desobediencia civil a la sentencia del TSJ, sobre la bandera, omitiendo el deber de hacer cumplir la ley y permitiendo la chulería y mofa, a esa ley y al Estado, a los nazis vascos y catalanes, sin olvidar lo felices y calladitos que lucen el terrorista Otegui y el multiasesino de Juana, bajo llave y entre rejas, en un silencio cuando menos raro, del PNV y de los proterroristas aberchales. No menos extraño el silencio de tanto periodista y tertuliano profundamente identificados con la traición de ZP, pero que de repente aceptan, 'de buen grado', las remarcadas ‘vo-ca-li-za-cio-nes’ de la vice, cuando dice que “se acabó y que nunca más volverán a negociar con ETA”, exactamente en el mismo tono y acento que cuando lo decía tras el “accidente” de la T4.
Creo que está bastante claro. ETA hace la campaña a ZP a la vez que advierte de lo que va a pasar si gana el PP, dejando claro que están preparados y que en su momento los “fallos” de ahora, después se contaran en muertos. Es más que probable que si gana ZP se volverá a la “negociación-rendición” con la entrega de Navarra y la formación de ‘Euscalerría’. ZP ha permitido a los asesinos -con los que aseguró que solo negociaría tras un riguroso desarme- el rearme, la reorganización, reimplantación de su entramado logístico, recuperar o rehacer, sus canales de financiación, y acceso a información privilegiada, sobre movimientos policiales y posibles víctimas de asesinato y extorsión. ETA necesita a ZP, más que el aire que respira. Por primera vez en cuarenta años, tiene al alcance de la mano lo que tanto ansía. La carencia de ética, moral y escrúpulos de este, acepta encantado la ayudita terrorista, como la usó y se benfició con su manipulación, de forma indecente y ramplona, entre el 11 y el 14-M. ZP sabe que si pierde le deja una píldora a Rajoy que le amargue la legislatura. Si gana tendrá el "ejército vasco" cubriendole contra cualquier desliz de algún "fascista" constitucionalista.
Siempre me negué rotundamente a aceptar lo que creí maquinaciones y elucubraciones que señalaban a ETA como autores del 11-M y sugerían cierta complicidad de ZP. Tras sufrir durante estos larguísimos tres años y medio el talante repulsivo de un individuo rencoroso, mentiroso, poco inteligente, manipulable, sin escrúpulos, cobarde y traidor, que desprecia la ley como el que se come una rosquilla, y flirtea haciendo concesiones a los enemigos de la Nación, de la ley y de la vida, me pone en serias dudas sobre quienes pudieron tramar el 11-M. Y digo dudas, pero a día de hoy me puedo creer todo de estos indeseables. Por otro lado, mas que duda, es pánico lo que siento por lo que se pueda volver a repetir, si nuevamente las encuestas dieran la mayoría absoluta al PP, el próximo ‘¿x?-M’. ¿Qué podrá hacer ETA con todo el arsenal acopiado y su organización abastecida, robustecida y enteramente operativa, cuando vea volar todo lo que le puede sacar, o le ha sacado, al rojo?
¿Qué harán el PNV, CiU, IU, ERC, ETA, PSOE, SGAE, gays, feministas, Gallardón, corruptos y todos aquellos privilegiados por el talante, si en cualquier momento se pueda saber, entre hoy y el día de las elecciones, que puede peligrar el botín político, económico y social, arrancado a la Nación. ¿Aceptarían democráticamente un resultado adverso, aquellos que desprecian sentencias, normas y leyes ajustadas a derecho?
No tengo duda de que el fin de la tregua, es una tregua trampa electoral para que gane ZP. Lo que ocurra si pierde puede ser terrible, pero lo que pueda ocurrir si gana, mejor no pensarlo.
Clandestino
Podríamos llenar páginas con sus mentiras, traiciones e incumplimiento delictivo de la ley democrática. Pero solo voy a recordar su última, patética y esperpéntica actuación paseando por toda España su “españolidad”, tan falsa como él, comprando votos con dinero del erario público, contribuido por esa Nación a la que tanto odio ha demostrado, especialmente a las víctimas de sus socios y protegidos, para poder seguir con su único proyecto de destrucción definitiva de nuestra Nación.
Tras el repetido, cansino y bien deletreado “se-re-mos im-pla-ca-bles- con E-TA” de la vice, salen sus pupilos -los asesinos- a escena a interpretar su papel de la misma farsa: “La negociación por la ‘paz’ fracasó porque ZP solo quería la rendición de ETA”. Dicen los asesinos. Ni siquiera Pepiño hubiera encontrado un eslogan más descaradamente favorable a la campaña de ZP. ¿O sí...? No hay que ser muy sagaz para atar cabos y sacar conclusiones. Desde el supuesto fin de la supuesta tregua, han sido medio detenidos, medio entregados, varios jóvenes que aseguraban ser de ETA, antes de su detención. Las detenciones de verdad, como es habitual desde la ocupación del Estado por los nazis, de la mano de ZP, las hacen siempre en Francia. De los cuatro coches-bomba, con explosivos de baja potencia, el primero lo abandonaron por una carretera de Huelva; el segundo explosionó en Durango tras un extraño fallo del agente que no activó el perturbador de señal a tiempo, produciendo daños materiales; el tercero, extrañamente se les estalla en una carretera de Castellón, sin testigos ni daños, solo el informe del M.I. declarando que fue por mor del acoso de la G.C.; el cuarto iba a volar la Delegación de Defensa, creo, en Logroño, pero una vez más algo falla y no explosiona. Lo siento pero no me lo creo. No me creo nada.
Añadamos a esto, que si de verdad quiere acabar con ETA, lo lógico es empezar por sus cómplices del Estado. Pues no. Ahí siguen los terroristas en instituciones municipales y ahí sigue la desobediencia civil a la sentencia del TSJ, sobre la bandera, omitiendo el deber de hacer cumplir la ley y permitiendo la chulería y mofa, a esa ley y al Estado, a los nazis vascos y catalanes, sin olvidar lo felices y calladitos que lucen el terrorista Otegui y el multiasesino de Juana, bajo llave y entre rejas, en un silencio cuando menos raro, del PNV y de los proterroristas aberchales. No menos extraño el silencio de tanto periodista y tertuliano profundamente identificados con la traición de ZP, pero que de repente aceptan, 'de buen grado', las remarcadas ‘vo-ca-li-za-cio-nes’ de la vice, cuando dice que “se acabó y que nunca más volverán a negociar con ETA”, exactamente en el mismo tono y acento que cuando lo decía tras el “accidente” de la T4.
Creo que está bastante claro. ETA hace la campaña a ZP a la vez que advierte de lo que va a pasar si gana el PP, dejando claro que están preparados y que en su momento los “fallos” de ahora, después se contaran en muertos. Es más que probable que si gana ZP se volverá a la “negociación-rendición” con la entrega de Navarra y la formación de ‘Euscalerría’. ZP ha permitido a los asesinos -con los que aseguró que solo negociaría tras un riguroso desarme- el rearme, la reorganización, reimplantación de su entramado logístico, recuperar o rehacer, sus canales de financiación, y acceso a información privilegiada, sobre movimientos policiales y posibles víctimas de asesinato y extorsión. ETA necesita a ZP, más que el aire que respira. Por primera vez en cuarenta años, tiene al alcance de la mano lo que tanto ansía. La carencia de ética, moral y escrúpulos de este, acepta encantado la ayudita terrorista, como la usó y se benfició con su manipulación, de forma indecente y ramplona, entre el 11 y el 14-M. ZP sabe que si pierde le deja una píldora a Rajoy que le amargue la legislatura. Si gana tendrá el "ejército vasco" cubriendole contra cualquier desliz de algún "fascista" constitucionalista.
Siempre me negué rotundamente a aceptar lo que creí maquinaciones y elucubraciones que señalaban a ETA como autores del 11-M y sugerían cierta complicidad de ZP. Tras sufrir durante estos larguísimos tres años y medio el talante repulsivo de un individuo rencoroso, mentiroso, poco inteligente, manipulable, sin escrúpulos, cobarde y traidor, que desprecia la ley como el que se come una rosquilla, y flirtea haciendo concesiones a los enemigos de la Nación, de la ley y de la vida, me pone en serias dudas sobre quienes pudieron tramar el 11-M. Y digo dudas, pero a día de hoy me puedo creer todo de estos indeseables. Por otro lado, mas que duda, es pánico lo que siento por lo que se pueda volver a repetir, si nuevamente las encuestas dieran la mayoría absoluta al PP, el próximo ‘¿x?-M’. ¿Qué podrá hacer ETA con todo el arsenal acopiado y su organización abastecida, robustecida y enteramente operativa, cuando vea volar todo lo que le puede sacar, o le ha sacado, al rojo?
¿Qué harán el PNV, CiU, IU, ERC, ETA, PSOE, SGAE, gays, feministas, Gallardón, corruptos y todos aquellos privilegiados por el talante, si en cualquier momento se pueda saber, entre hoy y el día de las elecciones, que puede peligrar el botín político, económico y social, arrancado a la Nación. ¿Aceptarían democráticamente un resultado adverso, aquellos que desprecian sentencias, normas y leyes ajustadas a derecho?
No tengo duda de que el fin de la tregua, es una tregua trampa electoral para que gane ZP. Lo que ocurra si pierde puede ser terrible, pero lo que pueda ocurrir si gana, mejor no pensarlo.
Clandestino
jueves, septiembre 06, 2007
Si no es democracia, aunque lo parezca, no lo es.
Si solo lo parece, no es. Cuando lo parece es porque no es democracia y sí algo similar a una explotación bananera, aunque en España, se empeñen e seguir llamando democracia a unas elecciones periódicas y al solemne acto de investidura con una mayoría que impide hacerlo a la oposición. Fin. Se acabó la democracia. A partir de ese día y hora, el ‘caudillo en jefe’ estará por encima de la Nación, de ley y del bien y del mal. Decidirá, de forma prepotente y autoritaria, por todos los españoles, para bien o para mal, les guste o no. Si le apetece destruir la Nación o venderla por manadas o puntas, como ganado, lo hará. Nada ni nadie puede o estará dispuesto a hacer cumplir la ley. Todos los poderes de la Soberanía Nacional serán mangoneados “democráticamente” por un único individuo durante al menos cuatro años. Esté loco o cuerdo. Sea valiente o cagatintas. Sea inteligente o imbécil. Culto o bananero. Amigo o enemigo de la Nación.
Pero no debemos pasar por alto que aunque nos sea hurtada, con total desfachatez y prepotencia, se nos vende una democracia, pagamos una democracia y tenemos derecho a exigir una democracia. Tenemos derecho a exigir a la 'mayoría' que ocupa el Estado legalmente, mediante las urnas, un comportamiento impecablemente democrático, como única forma aceptable y permitida, por esa legalidad, de ejercer las funciones de gobierno. La mayoría en las urnas le da ese carácter legal para esas funciones en esos términos, no le da derecho ni legitima a ningún gobierno para actuar como capos mafiosos y criminales, despreciando o hurtando el derecho a grandes sectores ciudadanos, omitiendo la legalidad o usándola para encubrir a criminales y desamparar a sus víctimas.
Por muchos votos o por mucha mayoría que ostente, democráticamente no están por encima del Estado de Derecho ni de su legalidad. Si no se someten a esa legalidad y a la voluntad popular, durante toda la legislatura, pierden la legitimidad para ejercer y quedan fuera de la legalidad que sustenta su condición de servidores públicos. Le apoyen un voto o cien millones. Un solo ciudadano respetuoso con la ley democrática, tiene más poder legal y más legitimidad que el gobierno al completo, mientras este no la cumpla o no la haga cumplir.
Cuando se constata la condición antidemocrática de ese gobierno con legalizaciones contra derechos, para lucrar a amiguetes y votantes, o pagar a deudores, o para que unos le paguen votos a terceros, o para hacerlo con el erario público, el ciudadano, en mayoría, en minoría o individualmente, puede y debe ejercer su derecho a exigir rectificación, respeto y lealtad a la ley y a sus derechos, tantas veces como les sea posible, por todos los medios que les sea posible, como ciudadanos gravados por ese gobierno que al renegar de la democracia, que debería custodiar y garantizar, e intervenir o asociarse corporativa o mafiosamente, con todos los poderes públicos, no ofrece garantías judiciales suficientemente fiables como para recurrir a los tribunales, sin el riesgo de resultar duramente represaliados, reprimidos o perseguidos de la misma forma que se favorecen a asesinos o se permiten las prácticas nazis y delictivas desde el Estado. Todo el mundo ha podido observar como ha pajeado el Fiscal General del Estado y como ‘sus’ leyes se moldean como plastilina según convenga, a la hora de imputar o exonerar de culpa a un individuo por los mismos cargos, sobre un mismo ‘presunto’ acto delictivo.
Es público y harto conocido que ZP, su gobierno, su partido y sus socios, han corrompido y debilitado al Estado, con la mentira, el sobeteo con sus simpatizantes y la crispación contra la oposición, como único proyecto político. Han violado sistemáticamente la Cunstitución con leyes sectarias y actuaciones que atentan contra el interés general.
Tenemos un Estado corrupto, con un Jefe que no puede ejercer, regido por fueras de la ley democrática y sin la posibilidad de articular ni un solo mecanismo de autodefensa, contemplados en la Carta Magna, contra ocupas enemigos. Ejerzo el derecho al pataleo renunciando, cobardemente, a defender mis derechos constitucionales renunciando, a su vez, a mi derecho a legítima defensa, por los medios a mi alcance, como la desobediencia civil sobre leyes agresivas con dichos derechos, o cualquier otro, dejándome someter por la fuerza del Estado y su uso ilegítimo ejercido, sin escrúpulos, por sus ocupantes. Lamento que estos ocupas traidores, fuleros y nefastos, no hayan tenido una oposición que haya cumplido con su deber de enfrentarse a ellos parando estos destrozos, con la legitimidad, el vigor y el poder que les concede la ley y el derecho natural a la mencionada legítima defensa, permitiendo, con su actitud pasiva, la vulnerabilidad del Estado y el desamparo e indefensión del conjunto ciudadano, ante las agresivas exigencias de nazis y terroristas, entre otros, y la cobarde debilidad, mediatización y mangoneo de poderes e instituciones, y renuncia al ejercicio de sus responsabilidades de gobierno por parte del ejecutivo, como más activo y principal colaborador de los enemigos de la Nación española y de la paz, como perturbadores unilaterales de la misma.
Clandestino
Pero no debemos pasar por alto que aunque nos sea hurtada, con total desfachatez y prepotencia, se nos vende una democracia, pagamos una democracia y tenemos derecho a exigir una democracia. Tenemos derecho a exigir a la 'mayoría' que ocupa el Estado legalmente, mediante las urnas, un comportamiento impecablemente democrático, como única forma aceptable y permitida, por esa legalidad, de ejercer las funciones de gobierno. La mayoría en las urnas le da ese carácter legal para esas funciones en esos términos, no le da derecho ni legitima a ningún gobierno para actuar como capos mafiosos y criminales, despreciando o hurtando el derecho a grandes sectores ciudadanos, omitiendo la legalidad o usándola para encubrir a criminales y desamparar a sus víctimas.
Por muchos votos o por mucha mayoría que ostente, democráticamente no están por encima del Estado de Derecho ni de su legalidad. Si no se someten a esa legalidad y a la voluntad popular, durante toda la legislatura, pierden la legitimidad para ejercer y quedan fuera de la legalidad que sustenta su condición de servidores públicos. Le apoyen un voto o cien millones. Un solo ciudadano respetuoso con la ley democrática, tiene más poder legal y más legitimidad que el gobierno al completo, mientras este no la cumpla o no la haga cumplir.
Cuando se constata la condición antidemocrática de ese gobierno con legalizaciones contra derechos, para lucrar a amiguetes y votantes, o pagar a deudores, o para que unos le paguen votos a terceros, o para hacerlo con el erario público, el ciudadano, en mayoría, en minoría o individualmente, puede y debe ejercer su derecho a exigir rectificación, respeto y lealtad a la ley y a sus derechos, tantas veces como les sea posible, por todos los medios que les sea posible, como ciudadanos gravados por ese gobierno que al renegar de la democracia, que debería custodiar y garantizar, e intervenir o asociarse corporativa o mafiosamente, con todos los poderes públicos, no ofrece garantías judiciales suficientemente fiables como para recurrir a los tribunales, sin el riesgo de resultar duramente represaliados, reprimidos o perseguidos de la misma forma que se favorecen a asesinos o se permiten las prácticas nazis y delictivas desde el Estado. Todo el mundo ha podido observar como ha pajeado el Fiscal General del Estado y como ‘sus’ leyes se moldean como plastilina según convenga, a la hora de imputar o exonerar de culpa a un individuo por los mismos cargos, sobre un mismo ‘presunto’ acto delictivo.
Es público y harto conocido que ZP, su gobierno, su partido y sus socios, han corrompido y debilitado al Estado, con la mentira, el sobeteo con sus simpatizantes y la crispación contra la oposición, como único proyecto político. Han violado sistemáticamente la Cunstitución con leyes sectarias y actuaciones que atentan contra el interés general.
Tenemos un Estado corrupto, con un Jefe que no puede ejercer, regido por fueras de la ley democrática y sin la posibilidad de articular ni un solo mecanismo de autodefensa, contemplados en la Carta Magna, contra ocupas enemigos. Ejerzo el derecho al pataleo renunciando, cobardemente, a defender mis derechos constitucionales renunciando, a su vez, a mi derecho a legítima defensa, por los medios a mi alcance, como la desobediencia civil sobre leyes agresivas con dichos derechos, o cualquier otro, dejándome someter por la fuerza del Estado y su uso ilegítimo ejercido, sin escrúpulos, por sus ocupantes. Lamento que estos ocupas traidores, fuleros y nefastos, no hayan tenido una oposición que haya cumplido con su deber de enfrentarse a ellos parando estos destrozos, con la legitimidad, el vigor y el poder que les concede la ley y el derecho natural a la mencionada legítima defensa, permitiendo, con su actitud pasiva, la vulnerabilidad del Estado y el desamparo e indefensión del conjunto ciudadano, ante las agresivas exigencias de nazis y terroristas, entre otros, y la cobarde debilidad, mediatización y mangoneo de poderes e instituciones, y renuncia al ejercicio de sus responsabilidades de gobierno por parte del ejecutivo, como más activo y principal colaborador de los enemigos de la Nación española y de la paz, como perturbadores unilaterales de la misma.
Clandestino
miércoles, septiembre 05, 2007
Maratón preelectoral para una derrota segura
Empiezan los juegos estadísticos y las sagradas encuestas que dan vida a héroes de cartón piedra o visten de blanco satén a sucios miserables. La miseria ruin y el vacío neuronal es puesto al servicio de sí mismos. Mentirosos de sí mismos, comprados y alquilados, se ufanan en prometer derechos que son nuestros, que nos pertenecen y que llevan treinta años robándonos. Todos acusan a los demás de ser los malos. Como si tuviera alguna importancia quien pueda dirigir el látigo que golpea y explota a cuarenta millones de sometidos indefensos y desamparados ahogando, impotentes, su dignidad en su humillante cobardía. Muchos encumbran a los más ramplones y degradados del bando contrario, para desprestigiar a su líder y candidato oficial. Otros arengan a sus neuronas, las del ‘saber’, para de forma gratuita y sin que nadie se lo pida, soltar pedazos de su incoherencia “democrática” ensalzando a los figurantes más ineptos, bajos o viles que haya salido de las entrañas de esta partitocracia bananera, para desestabilizar, dejando evidente que su concepto de la democracia es dar apoyo incondicional a criminales y traidores a la par que apoya a todo nazi y fascista viviente en un vano y patético intento por ocultar y rebajar, a su mísero nivel, el indisimulable resplandor y grandeza de la verdad manada de la realidad objetiva, evidente y palpable cuando se eleva entre la multitud y sus inmundicias.
Para ‘los más “demócratas” de España’, encumbrar al discapacitado político -el traidor ZP y sus compinches nazis, criminales y renegados- pasa por hacerlo con el residuo político mas anticiudadano, el ególatra feudal_fascista Gallardón, guarnecido con el ¿ga-ga? Fraga, o el inane Piqué, solo por el único mérito de no estar en línea con el único político vivo que aún ostenta la honradez y la decencia que tanto odian y temen, al poder recuperar algo de esperanza y dignidad para España, dando talla como persona, en inteligencia y calidad humana, y como político, en lealtad a la Nación y a su legalidad: el Sr. Rajoy.
Toda una gran coalición de morralla y fueras de la ley, erigiéndose en poseedores y custodios de esa democracia que acosan, persiguen e impiden, como única forma posible de elevar a nivel de Estado su insignificancia sin escrúpulos que permita su actividad fascistas y cobarde que legitime el crimen y el expolio para la opulencia y el lucro de nazis, vagos y maleantes. Todos regodeándose de una Nación estafada, sometida y ninguneada por unas pandillas de indeseables ocupando su Estado para someterlos y explotarlos, usando a un vulgar y traidor como ‘capataz’.
Nadie ganará estas elecciones, como nadie ganó ninguna de las anteriores. Nadie ganará nunca unas elecciones en un Estado podrido, sin justicia y en manos de intereses bastardos. Mientras nadie tenga redaños para asumir o erradicar las reacciones mafiosas, de nacionalistas y otros sectores económicos y sociales, al implantar la democracia y consolidarla en el rigor de la ley para la justicia y el derecho, caiga quien caiga, en lugar de ser un instrumento de partidos y organizaciones criminales, todos seremos perdedores sin remedio. Unos seguirán aumentando el peso de sus 'bolsas' y su degradación, mientras otros seguirán sufriendo el expolio y el insoportable hedor del totalitarismo bananero de sus sirvientes. Pero política y socialmente, todos seremos arrastrados hacia la derrota final, como ya ocurriera antaño, para ‘gloria’ de la ignorancia suicida, que se repite una y mil veces jaleando, aplaudiendo y besando el trasero a los porteadores de su desgracia. De la desgracia de todos.
Clandestino
Para ‘los más “demócratas” de España’, encumbrar al discapacitado político -el traidor ZP y sus compinches nazis, criminales y renegados- pasa por hacerlo con el residuo político mas anticiudadano, el ególatra feudal_fascista Gallardón, guarnecido con el ¿ga-ga? Fraga, o el inane Piqué, solo por el único mérito de no estar en línea con el único político vivo que aún ostenta la honradez y la decencia que tanto odian y temen, al poder recuperar algo de esperanza y dignidad para España, dando talla como persona, en inteligencia y calidad humana, y como político, en lealtad a la Nación y a su legalidad: el Sr. Rajoy.
Toda una gran coalición de morralla y fueras de la ley, erigiéndose en poseedores y custodios de esa democracia que acosan, persiguen e impiden, como única forma posible de elevar a nivel de Estado su insignificancia sin escrúpulos que permita su actividad fascistas y cobarde que legitime el crimen y el expolio para la opulencia y el lucro de nazis, vagos y maleantes. Todos regodeándose de una Nación estafada, sometida y ninguneada por unas pandillas de indeseables ocupando su Estado para someterlos y explotarlos, usando a un vulgar y traidor como ‘capataz’.
Nadie ganará estas elecciones, como nadie ganó ninguna de las anteriores. Nadie ganará nunca unas elecciones en un Estado podrido, sin justicia y en manos de intereses bastardos. Mientras nadie tenga redaños para asumir o erradicar las reacciones mafiosas, de nacionalistas y otros sectores económicos y sociales, al implantar la democracia y consolidarla en el rigor de la ley para la justicia y el derecho, caiga quien caiga, en lugar de ser un instrumento de partidos y organizaciones criminales, todos seremos perdedores sin remedio. Unos seguirán aumentando el peso de sus 'bolsas' y su degradación, mientras otros seguirán sufriendo el expolio y el insoportable hedor del totalitarismo bananero de sus sirvientes. Pero política y socialmente, todos seremos arrastrados hacia la derrota final, como ya ocurriera antaño, para ‘gloria’ de la ignorancia suicida, que se repite una y mil veces jaleando, aplaudiendo y besando el trasero a los porteadores de su desgracia. De la desgracia de todos.
Clandestino
Etiquetas:
criminales,
democracia,
fascista,
maleantes,
traidor
lunes, septiembre 03, 2007
El Estado totalitario de la democracia española
El drástico y dramático cambio de papeles, donde la delincuencia tribal, primitiva, fanática y vulgar, ocupa el Estado y suplanta a la ley que soporta a la justicia y que a su vez garantiza la convivencia pacífica y solidaria, en la igualdad, degrada a sus promotores y beneficiarios al nivel de las bestias y alimañas, sumiendo al pueblo en la confusión de un relativismo asentado en la necesaria abolición o erradicación de valores y principios que propicie la podredumbre suficiente para garantizar la estabilidad y solidez de su hábitat. Así democracia, familia, patriotismo, trabajo u honradez son ridiculizados, discriminados y estigmatizados junto a sus usuarios y afectos que a su vez serán los más perseguidos, señalados o marcados, para el expolio que pagará las corruptelas y fanatismos que promuevan las divisiones y enfrentamientos en abundancia y agresividad suficientes para garantizar el desplome total de una unidad nacional que pueda poner en peligro el éxito de su barbarismo lucrativo, al que denominan ‘progreso y modernidad’. El premeditado embrutecimiento y vacío intelectual de grandes masas sociales -mediante programas de enseñanza y adoctrinamientos directos o subliminales, que convierten en dúctiles y maleables el carácter de millones de personas paridas libres e inteligentes- se suma la mentira, manipulación, avaricia e intransigencia de grupos nazis, criminales o mercaderes de votos, cuyas demandas son satisfechas mediante la legalización del expolio, fraccionamiento nacional y discriminación sectaria y esquilmo contra aquellos que se aferran a la legalidad democrática y a la dignidad sustentada en sus valores y principios, situando la suma de todos ellos en un número de votos, superior al de expoliados y amantes de la legalidad, de tal forma que les permite continuar manejando el Estado, contra la Nación, bajo una bananera apariencia “democrática”.
‘Cada pueblo tiene lo que se merece’, afirman algunos. Nadie merece esta peste. Ni los que los votan, ni los que se benefician, ni los que sufren privaciones por mor de la esclavitud que los mantiene en la opulencia. Nadie merece la humillación de ser agredido en su derecho y en su dignidad. De ser privados del derecho a la dignidad de su autosuficiencia, mediante el abusivo despojo de sus logros, invitándole o imponiéndole la cómoda y segura, pero humillante, dependencia. Nadie merece ser satisfecho en sus miserias y estupidez. Nadie merece malversar el poder soberano de una Nación mediante una apariencia democrática representada por actores muy bien pagados para destruir no interviniendo. Ninguna nación merece quedar a merced del bandolerismo y el crimen organizado mientras es obligada a pagar una gestión honrada, legal, útil y democrática. Ninguna nación merece ser despojada de su soberanía en el desamparo del Estado que paga para su garantía pero que ampara y acoge a criminales. No merece una oposición que no vele porque el gobierno cumpla sus obligaciones, desde la legalidad, denunciando los numerosos artículos violados o incumplidos, de La Carta Magna, o plantando cara contra el abuso cobarde del gobierno, o sus compinches, contra los más debilitados. La Nación española la quiere y lo paga, pero NO recibe su democracia. Pero SÍ es estafada y maltratada por los ocupas de su Estado que SÍ se la cobran. No solo no recibe la mercancía que paga, sino que además es vejada, humillada, despreciada, esquilmada. Es estafada con la desfachatez y prepotencia típica de los fascistas y traidores que ocupan sus instituciones.
Bajo esta perspectiva, el Sr. Rajoy pretende ser el nuevo jefe de gobierno de España. Hay una gran distancia entre la natural condición de respetabilidad social y lealtad a la Nación y a su legalidad y la de mentiroso y manipulador del traidor cuyo cúmulo de aspectos que le caracterizan el que más destaca es su absoluta carencia de intelecto revuelta con la de falta de escrúpulos, permitiéndose mentir, discriminar, estafar o traicionar a España con la misma facilidad y sangre fría con la que da amparo y protección a un multiasesino llamándolo hombre de paz, o poner el futuro económico, político y social de los españoles, en manos de sus socios nazis. Pero a pesar de todo eso, el Sr. Rajoy no podrá vencer al traidor así sin más. Somos muchos los que no queremos esa victoria. El elector ha votado demasiadas veces, perdiendo para que pierda el ocupa de turno. Creo que es hora de exigir al aspirante que merezca su victoria. Que implante la democracia que llevamos pagando y esperando treinta años. Que pase por la “quilla” de la justicia, mediante el rigor de la legalidad democrática, a los traidores que tanto daño han infringido a la Nación, gran parte de él irreversible. Que fortalezca al Estado con poder para amparar y defender a los millones de de sus contribuyentes atrapados o sometidos, a día de hoy, a merced de la legalidad criminal y de los sicarios de caudillos nazis y fascistas nacionalistas, autonómicos y municipales. Que el ciudadano tenga garantías de recibir los servicios que paga con la debida calidad, abundancia y puntualidad. Que cualquier omisión premeditada o atentado al derecho o dignidad del ciudadano, por parte de cualquier servidor público sea inmediata y severamente castigada. Que se aplique la ley de partidos e inhabilite de por vida a dirigentes y funcionarios implicados en tramas de corrupción, omisión o de alta traición a la Nación. Que limpie el Estado de sinvergüenzas y vividores enquistados en él durante treinta años. Que el Estado tenga un jefe que ejerza de tal, con sus deberes y poderes para ello. Que queden totalmente excluidos y desconectados de él todo los que no sirvan para nada. Que solo coman los que se lo ganen desde la honradez de su esfuerzo personal, dignificando a los que, de forma clara y demostrable, no sean autosuficientes, como únicos subvencionados de la Nación, evitando que los impuestos sirvan para perpetuar en el Estado a sus enemigos. Que la ley solo sirva al Derecho y a la Justicia y que esta suplante a todo aquello que bajo la denominación de “política social” justifica a organizaciones para el desfalco y el pillaje, mediante subvención, contra el Estado y desde el Estado. Que empiece dando ejemplo y elimine de sus filas a caudillos fascistas y anti-obreros como ese que rige Madrid, y que nada tiene que envidiar al 'traidor', previa devolución de todo lo esquilmado.
No quiero nada del Estado. No quiero que me regale nada. Exijo, para mí y para toda la Nación, los servicios, amparo y garantías que pagamos o que nos pertenecen por derecho natural. No quiero que expolien a nadie para mí. No quiero ser expoliado para nadie. No puedo reconocer la legitimidad de un Estado que se organiza contra partes del pueblo que lo crea y mantiene para regirse con todas las garantías democráticas y se rebela contra el mismo violando y traicionando la Constitución sobre la que se sustenta, y agrediendo derechos de la ciudadanía a la que se debe. No puedo reconocer la legitimidad de un Estado que actúa como enemigo represor del pueblo pero que promueve, acoge y ampara a sus enemigos, poniendo en grave riesgo la seguridad nacional, sin activar ni un solo mecanismo de autodefensa y protección del conjunto nacional. No reconozco la legitimidad de un Estado que lejos de servirme me somete, humilla y veja violando mis derechos y mi dignidad. No puedo reconocer legitimidad a un Estado que desprecia el poder de la razón, del derecho democrático y de la justicia, para someterme por el único poder de la fuerza.
El Sr. Rajoy tendrá que luchar, vencer y convencer. Tendrá que luchar por los mismos objetivos democráticos que el pueblo y junto al pueblo, desde la paradoja de tener que hacerlo contra otra parte de ese mismo pueblo comprado o engañado o comprador y engañador. No tendrá más remedio que hacerlo desde la verdad. Esa es la única arma que le dará alguna posibilidad de victoria. Tendrá que olvidarse de continuar representando la farsa democrática e informar al pueblo del engaño y de la estafa a la que ha sido sometido durante treinta años de corrupción, fascismo y expolio. No ganará esperando a retirar el cadáver de su enemigo para ocupar su lugar y que todo siga como estaba. Eso no le servirá a nadie para nada. Nadie podrá gobernar España democráticamente sobre la montaña de leyes delictivas, contra su Constitución y contra el derecho, de su pueblo, acumuladas desde que el dictador dejara un régimen totalitariamente limpio y despejado, idealmente abonado para haber implantado una excelente democracia en él, si alguien hubiera querido hacerlo. Cualquier victoria de cualquier organización política que no pase por la democracia del pueblo, será una nueva derrota para el estafado y sometido ciudadano.
Si, como parece, no está dispuesto a hacerlo, mejor que lo deje estar. Es mejor que el traidor y sus compinches acaben de una vez con todo, según lo tienen planeado, que dar falsas esperanzas prolongando la agonía a un pueblo tantas veces y tan gravemente estafado y sacrificado, ante la impasible, cobarde y lucrativa omisión de absolutamente todos los responsables de las distintas instituciones, entre cuya responsabilidades están, como prioritaria, las de impedir el uso delictivo del Estado contra la democracia, la seguridad y la unidad nacional.
Clandestino
‘Cada pueblo tiene lo que se merece’, afirman algunos. Nadie merece esta peste. Ni los que los votan, ni los que se benefician, ni los que sufren privaciones por mor de la esclavitud que los mantiene en la opulencia. Nadie merece la humillación de ser agredido en su derecho y en su dignidad. De ser privados del derecho a la dignidad de su autosuficiencia, mediante el abusivo despojo de sus logros, invitándole o imponiéndole la cómoda y segura, pero humillante, dependencia. Nadie merece ser satisfecho en sus miserias y estupidez. Nadie merece malversar el poder soberano de una Nación mediante una apariencia democrática representada por actores muy bien pagados para destruir no interviniendo. Ninguna nación merece quedar a merced del bandolerismo y el crimen organizado mientras es obligada a pagar una gestión honrada, legal, útil y democrática. Ninguna nación merece ser despojada de su soberanía en el desamparo del Estado que paga para su garantía pero que ampara y acoge a criminales. No merece una oposición que no vele porque el gobierno cumpla sus obligaciones, desde la legalidad, denunciando los numerosos artículos violados o incumplidos, de La Carta Magna, o plantando cara contra el abuso cobarde del gobierno, o sus compinches, contra los más debilitados. La Nación española la quiere y lo paga, pero NO recibe su democracia. Pero SÍ es estafada y maltratada por los ocupas de su Estado que SÍ se la cobran. No solo no recibe la mercancía que paga, sino que además es vejada, humillada, despreciada, esquilmada. Es estafada con la desfachatez y prepotencia típica de los fascistas y traidores que ocupan sus instituciones.
Bajo esta perspectiva, el Sr. Rajoy pretende ser el nuevo jefe de gobierno de España. Hay una gran distancia entre la natural condición de respetabilidad social y lealtad a la Nación y a su legalidad y la de mentiroso y manipulador del traidor cuyo cúmulo de aspectos que le caracterizan el que más destaca es su absoluta carencia de intelecto revuelta con la de falta de escrúpulos, permitiéndose mentir, discriminar, estafar o traicionar a España con la misma facilidad y sangre fría con la que da amparo y protección a un multiasesino llamándolo hombre de paz, o poner el futuro económico, político y social de los españoles, en manos de sus socios nazis. Pero a pesar de todo eso, el Sr. Rajoy no podrá vencer al traidor así sin más. Somos muchos los que no queremos esa victoria. El elector ha votado demasiadas veces, perdiendo para que pierda el ocupa de turno. Creo que es hora de exigir al aspirante que merezca su victoria. Que implante la democracia que llevamos pagando y esperando treinta años. Que pase por la “quilla” de la justicia, mediante el rigor de la legalidad democrática, a los traidores que tanto daño han infringido a la Nación, gran parte de él irreversible. Que fortalezca al Estado con poder para amparar y defender a los millones de de sus contribuyentes atrapados o sometidos, a día de hoy, a merced de la legalidad criminal y de los sicarios de caudillos nazis y fascistas nacionalistas, autonómicos y municipales. Que el ciudadano tenga garantías de recibir los servicios que paga con la debida calidad, abundancia y puntualidad. Que cualquier omisión premeditada o atentado al derecho o dignidad del ciudadano, por parte de cualquier servidor público sea inmediata y severamente castigada. Que se aplique la ley de partidos e inhabilite de por vida a dirigentes y funcionarios implicados en tramas de corrupción, omisión o de alta traición a la Nación. Que limpie el Estado de sinvergüenzas y vividores enquistados en él durante treinta años. Que el Estado tenga un jefe que ejerza de tal, con sus deberes y poderes para ello. Que queden totalmente excluidos y desconectados de él todo los que no sirvan para nada. Que solo coman los que se lo ganen desde la honradez de su esfuerzo personal, dignificando a los que, de forma clara y demostrable, no sean autosuficientes, como únicos subvencionados de la Nación, evitando que los impuestos sirvan para perpetuar en el Estado a sus enemigos. Que la ley solo sirva al Derecho y a la Justicia y que esta suplante a todo aquello que bajo la denominación de “política social” justifica a organizaciones para el desfalco y el pillaje, mediante subvención, contra el Estado y desde el Estado. Que empiece dando ejemplo y elimine de sus filas a caudillos fascistas y anti-obreros como ese que rige Madrid, y que nada tiene que envidiar al 'traidor', previa devolución de todo lo esquilmado.
No quiero nada del Estado. No quiero que me regale nada. Exijo, para mí y para toda la Nación, los servicios, amparo y garantías que pagamos o que nos pertenecen por derecho natural. No quiero que expolien a nadie para mí. No quiero ser expoliado para nadie. No puedo reconocer la legitimidad de un Estado que se organiza contra partes del pueblo que lo crea y mantiene para regirse con todas las garantías democráticas y se rebela contra el mismo violando y traicionando la Constitución sobre la que se sustenta, y agrediendo derechos de la ciudadanía a la que se debe. No puedo reconocer la legitimidad de un Estado que actúa como enemigo represor del pueblo pero que promueve, acoge y ampara a sus enemigos, poniendo en grave riesgo la seguridad nacional, sin activar ni un solo mecanismo de autodefensa y protección del conjunto nacional. No reconozco la legitimidad de un Estado que lejos de servirme me somete, humilla y veja violando mis derechos y mi dignidad. No puedo reconocer legitimidad a un Estado que desprecia el poder de la razón, del derecho democrático y de la justicia, para someterme por el único poder de la fuerza.
El Sr. Rajoy tendrá que luchar, vencer y convencer. Tendrá que luchar por los mismos objetivos democráticos que el pueblo y junto al pueblo, desde la paradoja de tener que hacerlo contra otra parte de ese mismo pueblo comprado o engañado o comprador y engañador. No tendrá más remedio que hacerlo desde la verdad. Esa es la única arma que le dará alguna posibilidad de victoria. Tendrá que olvidarse de continuar representando la farsa democrática e informar al pueblo del engaño y de la estafa a la que ha sido sometido durante treinta años de corrupción, fascismo y expolio. No ganará esperando a retirar el cadáver de su enemigo para ocupar su lugar y que todo siga como estaba. Eso no le servirá a nadie para nada. Nadie podrá gobernar España democráticamente sobre la montaña de leyes delictivas, contra su Constitución y contra el derecho, de su pueblo, acumuladas desde que el dictador dejara un régimen totalitariamente limpio y despejado, idealmente abonado para haber implantado una excelente democracia en él, si alguien hubiera querido hacerlo. Cualquier victoria de cualquier organización política que no pase por la democracia del pueblo, será una nueva derrota para el estafado y sometido ciudadano.
Si, como parece, no está dispuesto a hacerlo, mejor que lo deje estar. Es mejor que el traidor y sus compinches acaben de una vez con todo, según lo tienen planeado, que dar falsas esperanzas prolongando la agonía a un pueblo tantas veces y tan gravemente estafado y sacrificado, ante la impasible, cobarde y lucrativa omisión de absolutamente todos los responsables de las distintas instituciones, entre cuya responsabilidades están, como prioritaria, las de impedir el uso delictivo del Estado contra la democracia, la seguridad y la unidad nacional.
Clandestino
Etiquetas:
civismo,
democracia,
honradez,
patriotismo,
trabajo
domingo, agosto 26, 2007
Tregua-trampa electoral de ZP
Tras tres años de infierno sin gobierno y plena dejación política, planeando contra el Estado y contra la Nación, podemos aseverar, sin miedo al error, que cualquier plan o proyecto que haya desarrollado ZP -independientemente de quién los ideara o preconcibiera- siempre ha sido improvisado sobre la marcha, de forma frívola y vacía de contenido social o político, zarandeado y dirigido por grupos de presión, organizados para la defensa de sus intereses de partido, de colectivos de poder o delitivos, y siempre sacrificando o agrediendo los del grueso de la Nación, siendo, en su mayoría de aspectos, pura casualidad cualquier coincidencia con la legalidad, por prácticas habituales de manipulación mediante mediatización y mangoneo sobre la abogacía del Estado, justicia y legislativo, para que así fuera, con algunas leyes, normas o decisiones contra derecho.
Tres años de asociación, pactos, negociación y repartos de bienes nacionales con bandas mafiosas, corruptos de partidos y colectivos que estaban fuera de la ley, unos, o con gran aspiración a cambiarla, para su beneficio tribal, otros, y para expolios y privilegios, los más, formando un conglomerado antinacional y anticonstitucional, correoso y compacto, que lejos de desarrollar y mejorar leyes, infraestructuras y la implantación democrática que permitiera la convivencia y aplicar una ley antiterrorista, dura con los asesinos y criminales del radicalismo nazi y el expolio, dispensaron a estos mejor trato, servicios y amparo, que a sus víctimas y que a la propia Nación, en un clamoroso ejercicio de omisión e incumplimiento de la legalidad democrática, sustentada en una miserable campaña mediática contra ciudadanos decentes en colectivos de trabajadores, familiares, religiosos, de víctimas o del único partido que no se sumó a su aquelarre de perversión criminal y alta traición, dejando una impronta de miseria legal y tiranías desde el Estado, infringiendo un tremendo daño irreversible a España.
Ahora, estos impresentables -que para ser públicamente señalados como criminales y estar entre rejas, seguramente habría bastado con que España hubiera tenido un régimen democrático y una oposición que hubiera denunciado el artículo 102 de la Constitución- ante el daño meditado, producido con sus catastróficas “políticas” de estos catastróficos tres años, pretenden ser los “buenos” exigiéndole al PP la unidad que ellos traicionaron primero y le negaron después, para la aplicación de la legalidad que incumplieron y despreciaron siempre, crucificándolo, cuando se salieron de ella, antes y durante su ocupación del Estado. ¿Ahora quieren unidad para derrotar a la misma banda de asesinos, que ampararon y protegieron legitimándola en España y en el Parlamento Europeo? ¿Ahora exigen -a los que trataron peor que a los asesinos- su colaboración y apoyo incondicional para acabar con los que hasta hace poco eran sus “hombres de paz” y que los que protegieron de las policías españolas y francesas, procurándoles refugio en Italia?
Ahora este insensato exige apoyo para detener y llenar cárceles con pistoleros, mientras mantiene en el Estado a los que les procuran información, financian y abastecen, a esos pistoleros, de forma que jamás podrán acabar con ellos. Mientras mantiene legal su red financiera, comercial y no erradica ni la extorsión ni el terrorismo callejero. Que sigue permitiendo la omisión de la ley, con las banderas españolas y el manejo político de los idiomas, y que desampara en la indefensión a millones de españoles bajo las zarpas del radicalismo nazi nacionalista a los que sigue coaligado. El PP sigue sin enterarse y sigue chupando rueda y legitimando a un gobierno enemigo de la Nación, permitiendoles la ocupación de nuestro Estado, para agredirnos desde él.
Todo es un juego de 'judas' para propaganda electoral que ensalce e inmacule al traidor. Saltarían a la pata coja si con ello evitan la mayoría absoluta del PP. Si fuera sincero ¿Por qué no dimite y se entrega a las FSE, consciente de que debe purgar sus delitos contra la Nación. Por qué quiere seguir aumentando ese daño? Porque es solo un ardid para recabar votos que le mantenga la poltrona y así rematar su único plan, meditado y premeditado, para destruir España como Nación.
Es bien conocido su estilo thrilero basado en la mentira y la manipulación, como único “principio” que distingue su “política”. No tengo la más mínima duda . Han generado muchas expectativas y han avalado o legalizado delitos que generan pingües beneficios a grandes organizaciones que les reportan millones de votos. Solo la victoria del traidor les puede dar continuidad al expolio. Si ganan, automáticamente las cosas volverán a “la tregua” de hace tres meses, con los mismos socios y los mismos pactos, incluidos los iniciados y cerrados con los asesinos, deshaciendo la pantomima de la investidura en Navarra, que será entregada a los nazis, mediante moción de censura, en cuanto se celebren las 'Generales'. En cuanto ZP se reacople en la Moncloa, saldrá del T.C., y se concluirá el desarrollo del anticonstitucional estatuto catalán y se iniciará el mismo desarrollo de los acuerdos con los asesinos. Ni me creo el extraño “accidente” de Durango, ni todas esas extrañas ‘entregas-detenciones’ anteriores.
Aún resuenan las explosiones en trenes llenos con nuestros conciudadanos inocentes, que les regaló una legislatura. El terrorismo los entronizó una vez y el terrorismo puede ser de nuevo su ‘tren’ para conseguirlo una segunda y última vez, en lo que muy probablemente sería la última legislatura del Estado español...si el electorado no lo impide. ¡Qué pena que no haya una oposición que lo evidencie o informe debidamente y evite el ‘suicidio’ colectivo! ¡Que pena de Nación con un gobierno y una oposición en igualdad de estafa, desprecio y rechazo a la implantación democrática, que les cobran¡
Clandestino
Tres años de asociación, pactos, negociación y repartos de bienes nacionales con bandas mafiosas, corruptos de partidos y colectivos que estaban fuera de la ley, unos, o con gran aspiración a cambiarla, para su beneficio tribal, otros, y para expolios y privilegios, los más, formando un conglomerado antinacional y anticonstitucional, correoso y compacto, que lejos de desarrollar y mejorar leyes, infraestructuras y la implantación democrática que permitiera la convivencia y aplicar una ley antiterrorista, dura con los asesinos y criminales del radicalismo nazi y el expolio, dispensaron a estos mejor trato, servicios y amparo, que a sus víctimas y que a la propia Nación, en un clamoroso ejercicio de omisión e incumplimiento de la legalidad democrática, sustentada en una miserable campaña mediática contra ciudadanos decentes en colectivos de trabajadores, familiares, religiosos, de víctimas o del único partido que no se sumó a su aquelarre de perversión criminal y alta traición, dejando una impronta de miseria legal y tiranías desde el Estado, infringiendo un tremendo daño irreversible a España.
Ahora, estos impresentables -que para ser públicamente señalados como criminales y estar entre rejas, seguramente habría bastado con que España hubiera tenido un régimen democrático y una oposición que hubiera denunciado el artículo 102 de la Constitución- ante el daño meditado, producido con sus catastróficas “políticas” de estos catastróficos tres años, pretenden ser los “buenos” exigiéndole al PP la unidad que ellos traicionaron primero y le negaron después, para la aplicación de la legalidad que incumplieron y despreciaron siempre, crucificándolo, cuando se salieron de ella, antes y durante su ocupación del Estado. ¿Ahora quieren unidad para derrotar a la misma banda de asesinos, que ampararon y protegieron legitimándola en España y en el Parlamento Europeo? ¿Ahora exigen -a los que trataron peor que a los asesinos- su colaboración y apoyo incondicional para acabar con los que hasta hace poco eran sus “hombres de paz” y que los que protegieron de las policías españolas y francesas, procurándoles refugio en Italia?
Ahora este insensato exige apoyo para detener y llenar cárceles con pistoleros, mientras mantiene en el Estado a los que les procuran información, financian y abastecen, a esos pistoleros, de forma que jamás podrán acabar con ellos. Mientras mantiene legal su red financiera, comercial y no erradica ni la extorsión ni el terrorismo callejero. Que sigue permitiendo la omisión de la ley, con las banderas españolas y el manejo político de los idiomas, y que desampara en la indefensión a millones de españoles bajo las zarpas del radicalismo nazi nacionalista a los que sigue coaligado. El PP sigue sin enterarse y sigue chupando rueda y legitimando a un gobierno enemigo de la Nación, permitiendoles la ocupación de nuestro Estado, para agredirnos desde él.
Todo es un juego de 'judas' para propaganda electoral que ensalce e inmacule al traidor. Saltarían a la pata coja si con ello evitan la mayoría absoluta del PP. Si fuera sincero ¿Por qué no dimite y se entrega a las FSE, consciente de que debe purgar sus delitos contra la Nación. Por qué quiere seguir aumentando ese daño? Porque es solo un ardid para recabar votos que le mantenga la poltrona y así rematar su único plan, meditado y premeditado, para destruir España como Nación.
Es bien conocido su estilo thrilero basado en la mentira y la manipulación, como único “principio” que distingue su “política”. No tengo la más mínima duda . Han generado muchas expectativas y han avalado o legalizado delitos que generan pingües beneficios a grandes organizaciones que les reportan millones de votos. Solo la victoria del traidor les puede dar continuidad al expolio. Si ganan, automáticamente las cosas volverán a “la tregua” de hace tres meses, con los mismos socios y los mismos pactos, incluidos los iniciados y cerrados con los asesinos, deshaciendo la pantomima de la investidura en Navarra, que será entregada a los nazis, mediante moción de censura, en cuanto se celebren las 'Generales'. En cuanto ZP se reacople en la Moncloa, saldrá del T.C., y se concluirá el desarrollo del anticonstitucional estatuto catalán y se iniciará el mismo desarrollo de los acuerdos con los asesinos. Ni me creo el extraño “accidente” de Durango, ni todas esas extrañas ‘entregas-detenciones’ anteriores.
Aún resuenan las explosiones en trenes llenos con nuestros conciudadanos inocentes, que les regaló una legislatura. El terrorismo los entronizó una vez y el terrorismo puede ser de nuevo su ‘tren’ para conseguirlo una segunda y última vez, en lo que muy probablemente sería la última legislatura del Estado español...si el electorado no lo impide. ¡Qué pena que no haya una oposición que lo evidencie o informe debidamente y evite el ‘suicidio’ colectivo! ¡Que pena de Nación con un gobierno y una oposición en igualdad de estafa, desprecio y rechazo a la implantación democrática, que les cobran¡
Clandestino
martes, agosto 21, 2007
La ‘verdad’ y sus mentiras
El artículo publicado por Rosa Regás en El Periódico sobre Chávez, sus políticas y sus detractores, han levantado ampollas en partidos y organizaciones conservadoras y liberales. Me parece entrever que nos hemos fanatizado en la lealtad tribal a los que gestionan nuestra identidad ideológica, tan intensamente, que de forma irracional, ignoramos y rechazamos la evidencia palpable de la realidad objetiva, como gran verdad. ‘Todo lo nuestro es lo mejor y todo le do los “otros” es el mal absoluto’, encumbrando nuestras carencias y defenestrando las posibles virtudes ajenas. Solo aceptamos el blanco y el negro.
Es legítimo alinearse con ideales y principios, pero no es bueno dispensarle lealtad incondicional a aquellos que dicen ser sus garantes, gestores o custodios. Puede ser bueno sentir una ideología, paro jamás darle carta blanca a impresentables -algunos delincuentes- como Chávez, Cháves, ZP, Otegui, Evo Morales, Pérez Díez (alias Carod Rovira) o F. Castro, porque entonces pierden toda su esencia y su credibilidad. La verdad vale más que cualquier partido, de cualquier signo, que la vilipendie, siendo, la verdad, siempre verdad, "dígala quien la diga y ejérzala quien la ejerza". La lealtad a la verdad es el soporte y el nutriente de la democracia y esta la garante de las ideologías y de la convivencia, como mejor útil para evitar el enfrentamiento y facilitar la justicia. Ser leal a partidos que mienten y mangonean los derechos democráticos, es legitimar, de forma irracional, leyes y actuaciones criminales que agreden y obstruyen la justicia y prostituyen la propia democracia, debilitando y fomentando la división y el enfrentamiento de sus propias víctimas.
No me gusta Rosa Regás ni Chávez. Si lo que dice Regás es cierto, hay que aceptar que la política de este es coherente con las políticas sociales genéricamente atribuibles a ideologías de izquierdas, aunque generalmente son acometidas por partidos de corte liberal. Habrá que felicitar a Chávez, al menos por esas actuaciones. Pero medias verdades es manipular y mentir. Hay que recordar a Chávez y a Regás -y a muchos otros como ZP- que un gobierno de una nación democrática, debe gobernar para toda la nación y aunque preste especial atención a los más deprimidos, no tiene derecho a agredir u obstruir el derecho del resto. Sigo negándole cualquier reconocimiento democrático a su 'talante' autoritario, grosero, insultante y estúpido que además de los daños que pueda producir, con su totalitarismo tirano, a la nación que rige, produce bochorno y vergüenza ajena. En España hemos aprendido mucho, de eso, en los últimos años.
En cuanto al tema Palestino es un viejo conflicto en evolución progresiva hacia el extermino recíproco y donde la única evidencia que destaca, es que nadie es inocente. Hay que admitir que el estilo del Estado "democrático" de Israel, no difiere un solo ápice del igualmente macabro, cruel y sanguinario de Hamás. Al otro lado está el supuesto arbritio del Mundo delegado en la ONU, tan ineficaz e incompetente como ineficaz e incompetente es el intervencionismo y la obstrucción de la administración Norteamericana, sobre ella, en su empeño por eternizar un conflicto convertido en una masacre permanente, que simboliza el fracaso de la humanidad, en su empeño por aparentar que somos mejores que las bestias y las alimañas.
Clandestino
Es legítimo alinearse con ideales y principios, pero no es bueno dispensarle lealtad incondicional a aquellos que dicen ser sus garantes, gestores o custodios. Puede ser bueno sentir una ideología, paro jamás darle carta blanca a impresentables -algunos delincuentes- como Chávez, Cháves, ZP, Otegui, Evo Morales, Pérez Díez (alias Carod Rovira) o F. Castro, porque entonces pierden toda su esencia y su credibilidad. La verdad vale más que cualquier partido, de cualquier signo, que la vilipendie, siendo, la verdad, siempre verdad, "dígala quien la diga y ejérzala quien la ejerza". La lealtad a la verdad es el soporte y el nutriente de la democracia y esta la garante de las ideologías y de la convivencia, como mejor útil para evitar el enfrentamiento y facilitar la justicia. Ser leal a partidos que mienten y mangonean los derechos democráticos, es legitimar, de forma irracional, leyes y actuaciones criminales que agreden y obstruyen la justicia y prostituyen la propia democracia, debilitando y fomentando la división y el enfrentamiento de sus propias víctimas.
No me gusta Rosa Regás ni Chávez. Si lo que dice Regás es cierto, hay que aceptar que la política de este es coherente con las políticas sociales genéricamente atribuibles a ideologías de izquierdas, aunque generalmente son acometidas por partidos de corte liberal. Habrá que felicitar a Chávez, al menos por esas actuaciones. Pero medias verdades es manipular y mentir. Hay que recordar a Chávez y a Regás -y a muchos otros como ZP- que un gobierno de una nación democrática, debe gobernar para toda la nación y aunque preste especial atención a los más deprimidos, no tiene derecho a agredir u obstruir el derecho del resto. Sigo negándole cualquier reconocimiento democrático a su 'talante' autoritario, grosero, insultante y estúpido que además de los daños que pueda producir, con su totalitarismo tirano, a la nación que rige, produce bochorno y vergüenza ajena. En España hemos aprendido mucho, de eso, en los últimos años.
En cuanto al tema Palestino es un viejo conflicto en evolución progresiva hacia el extermino recíproco y donde la única evidencia que destaca, es que nadie es inocente. Hay que admitir que el estilo del Estado "democrático" de Israel, no difiere un solo ápice del igualmente macabro, cruel y sanguinario de Hamás. Al otro lado está el supuesto arbritio del Mundo delegado en la ONU, tan ineficaz e incompetente como ineficaz e incompetente es el intervencionismo y la obstrucción de la administración Norteamericana, sobre ella, en su empeño por eternizar un conflicto convertido en una masacre permanente, que simboliza el fracaso de la humanidad, en su empeño por aparentar que somos mejores que las bestias y las alimañas.
Clandestino
Suscribirse a:
Entradas (Atom)