domingo, julio 13, 2008

Feudalismo y democracia, dos viejos caminos para un único destino.



No es la primera vez que comento sobre la trampa ideológica como forma de suplantar virtualmente, la realidad de la demanda social y su legalidad que dé soporte a la justicia que la garantice. Cuando la ideología legaliza el atropello de derechos fundamentales, sencillamente estamos sometidos a un flagrante régimen de manoseo y tiranía criminal intolerable, delictiva y punible a todos los efectos, por mucho que pretenda ser legitimada con el cuento chino de las mayorías democráticas obtenidas en las urnas, o con pactos y coaliciones mafiosas. La invasión, el atropello, la obstrucción o el impedimento de cualquier derecho individual o colectivo, es delito criminal siempre, aunque se dé bajo cualquier condición o excusa, por mucho formato democrático que lo envuelva. Los autores de esos delitos, solo son vulgares delincuentes mafiosos y pandilleros, bajo jurisdicción de cualquier ciudadano honrado, victima o no, por muy ilustre o majestuosa posición social, jurídica, política o cargo cualquiera que ostenten, y por mucho que legalicen o justifiquen su delito.



La mayoría de democracias occidentales, nunca lo fueron. Nunca pasaron de ser un mecanismo útil para canalizar el conjunto de debilidades, avaricia, estupidez, ruindad y carencias del ser humano hacia intereses concretos, llevándolos a su total dependencia hasta dejarse caer en su total autosometimiento, dándole apariencia y parafernalia de libertad. Se abandonó el látigo negrero por su mal vista brutalidad, pero sobre todo porque mantenía intacta la dignidad del sometido, y se reconoció la igualdad entre todos los hombres, vendiéndose como evidencia de evolución cívica y enriquecimiento espiritual de la humanidad, cuando simplemente se despojaba al esclavo de razones que justificaran el derecho a legítima rebelión contra la explotación, para luego llevarlo a las condiciones en que su única salida hacia la supervivencia, es la aceptación voluntaria de su expolio, una vez malvendida su dignidad en el mercado de las baratijas.
La vulgar estafa del ‘tocomocho’ elevada y sofisticada hasta niveles de prostitución del estado, dando apariencia de humanización, a la teatral, brutal y consentida explotación del hombre por el hombre, por el tradicional sistema del abuso de poder, tan brutal como siempre a lo largo de la historia, por mucho que se oculte tras unos bien montados, decorados democráticos. Valga como ejemplo la aparente y resonada creación de una brigada especial para perseguir delitos de narcotrafico, mientras los camellos vendían, y tal vez sigan vendiendo, drogas con absoluta impunidad en los alrededores de las escuelas y discotecas, a pesar de las múltiples y continuas denuncias de los padres. Por algo somos el segundo país del mundo, tras USA, en tráfico y consumo de cocaína. Eso puede explicar infinidad de carencias humanas y políticas, pero no justifica ni una sola, sino todo lo contrario.



Las técnicas más habituales o frecuentes de estafar a las víctimas, es organizarse en mafias que captan a sus víctimas mediante sistemas de márqueting, basados en vender e inocular sus doctrinas ideológicas que alineen a los individuos evitando su propia capacidad crítica, anulando su carácter y su libre albedrío. Reciclando valores de personas humanas, reduciéndolos a la ínfima cualidad de peleles y piltrafillas rastreros, sin honor ni dignidad. La doctrina ideológica no solo anula al individuo como ente libre, sumiéndolo en el fanatismo, sino que además la antepone al interés general y a su propio interés, en el desprecio a la ley que lo garantiza y ampara, dando apoyo a la que legaliza su destrucción y lo que es mucho peor, la de sus conciudadanos. Naturalmente las doctrinas cristianas, como elemento que refuerza la dignidad y potencian el carácter crítico e independiente del individuo, es la gran competencia a batir. Criminalizan a la Iglesia, acusándola de inmiscuirse en política. Argumento tan pobre, tan miserable y tan mentira como todo el resto de su repertorio. Lo que temen no es a la Iglesia, ni al carácter divino o religioso del cristianismo, en el cual no creen, sino a su componente filosófico que muestra la identidad de la verdad, como referencia del bien y del mal, con aplastante e incontestable facilidad y realismo, que llegan a superar con claridad meridiana, todo el saber, todos los principios y toda la racionalidad de todos los tratados y trabajos de filosofía del mundo de todos los tiempos, aunque tampoco es casualidad que hayan suprimido la filosofía de los planes de estudio, imponiendo su criminal adoctrinamiento ideológico.



Como no puede ser de otra forma, todo ello facilitado por la inestimable colaboración de la tímida o casi inane, oposición, que vive del mismo negocio y que queda a la espera, sabedor que antes o después heredará el derecho a la “explotación democrática” de la nación, o de lo que de ella quede. Y que el Mariano, anda como loco a la caza y captura de ese buen manojo de votos anarco-capitalista adoradores del becerro de oro, y votantes leales de la delincuencia del estado, como buenos carroñeros que no desprecian las facilidades de la inutilidad o inepcia del traidor, que generan corrupción y enriquecimiento ‘como sea’, a la vez que ponen su corazón en la derecha, o como liberales en la blogosfera. El Mariano sabe que por ahí se le ha podido escapar la victoria y se ha apresurado a dejarse querer enterneciéndolos a ver si consigue reconvertirlos en ‘Hijos pródigos’ y realojarlos en sus ‘estancias naturales’. Quedan cuatro años para recuperar la confianza del electorado traicionado y abandonado sin representación política, en los colectivos de víctimas, de familias y de gente normal, honesta y decente. Pero igual que ZP, lo hará con engaño y el truco del enfrentamiento ideológico. Nunca nos vendrá la democracia de su política, ni de la de nadie de la casta que nos ha ocupado, estafado y sometido, hasta sumir a España y a los españoles, en unas carencias de derechos y libertades muy inferiores y mucho más humillantes, que las limitadas por la 'democracia' de Franco.

Clandestino

martes, julio 01, 2008

Coge los votos y corre.

La delincuencia no puede hacer la Ley, pero ocupa el estado, legaliza sus delitos, convierte a los ciudadanos en zombis serviles adheridos a su cuerpo político, renunciando a su libertad y haciéndoles concebir ‘derechos de esclavos’, y convirtiendo la vida de la disidencia en una terrible cárcel infernal.



Andaba Mariano Rajoy, con su aspecto adusto, sobrio y austero, abiertamente implicado -e implicando al PP, partido al que representaba y representa, dirigía y dirige- en la legalidad constitucional, en la igualdad de todos los españoles (independientemente de su lugar de nacimiento, origen ideología o confesión) en la lealtad nacional y especialmente comprometido en llegar hasta el final en pro de conseguir justicia para todas las víctimas del terrorismo. Así lo vi y así se lo oí decir en varias ocasiones ante cientos de miles de personas que confiamos en él. Alto, fuerte y claro dejaba sentado, una y otra vez, que esas eran las directrices de la política del PP, como partido de centro. Esa posición de centro y esas directrices fueron apoyadas por la nada desdeñable cantidad de votos, cercana a los diez millones y medio.



Apenas unos meses después, Mariano Rajoy se pone a buscar el “centro” en el que todos creíamos que estaba -siempre dijo que era allí donde estaba- diciendo que “de cuando en cuando hay que moverse y que no se puede quedar por las esquinas”. Fue entonces cuando entendí: Mariano y la tropa que lo arropa no parecían muy distintos a la caterva del Tinell.

Nunca entendí muy bien estos movimientos extraños hacia la derecha, hacia el centro o hacia la izquierda, pasando por las esquinas. Claramente estos movimientos solo tienen la utilidad de enfrascar al ciudadano en el típico mareo de la perdiz, mientras sus mafias corruptas y sus thrileros de turno, le vacían la cartera, le vendan los ojos, lo amordazan y le taponan los oídos, enajenándolos totalmente de la cruda realidad que no es otra que vender democracia, mientras concentran y prostituyen el poder y legislan el expolio de los derechos fundamentales y patrimoniales.



El único lugar para cualquier formación política, en calidad y ejercicio de servio público, ha de estar totalmente liberada de ideología, y centrada únicamente en el inalienable sometimiento a la legalidad soberana del pueblo, al que únicamente ha de servir, desde la eficacia de la aptitud y la honorable humildad de poder hacerlo. No quiero un gobierno de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, ni escorado a ninguna esquina o lateral. Quiero un gobierno eficaz en el servicio, y rigurosamente respetuoso con la legalidad que garantice la justicia que ampara el derecho. Ninguna ideología puede ser impuesta desde el estado, como central de suministro y servicios, según la demanda de los ciudadanos.



Busqué causas que justificaran este giro tan radical de Rajoy, suponiendo que alguna vez estuviera en algún lugar o mirase dirección alguna, fuera de su propia ambición. Quise creer que prefirió apoyar la clamorosa inutilidad del gobierno ZP, antes que permitir que este volviera a caer en manos de las jaurías del Tinell. Esperé. Pero las piezas no encajaban. No tenía sentido. Un pacto con los ineptos, no implicaba traicionar ni renunciar a sus principios, que son los de sus militantes y los de diez millones de votos. El paralelismo con ZP era evidente. Este se deshizo de los más útiles y críticos, dejando el PSOE con los de “usar tirar”. Rajoy hace exactamente lo mismo. El desprecio o rechazo del sector crítico, con gente de la talla y valores incuestionables como María San Gil u Ortega Lara, entre otros muchos, y la inclusión en la dirección del partido de una peste agusanada como Gallardón, no deja lugar a dudas: Mariano Rajoy mintió, como siempre lo hizo ZP. Utilizó la sensibilización de un gran sector de la ciudadanía para su negocio de votos. Nunca estuvo en el centro, ni nunca fue leal a sus electores ni a los principios que pregonó, mintiendo. Ha acudido al hueco del descalabrado pacto del Tinell, para formar un nuevo pacto que lo sustituya formando un gran PPSOE que sirva tanto a ZP como a Rajoy, contra España y contra los españoles, como ya lo hicieran los nazis y resto de mafias, en la legislatura anterior.



Mariano Rajoy simplemente ha hecho un movimiento para tocar poder, traicionando a su electorado y llevándose sus votos con él, como botín para reposicionarse políticamente, dejando a diez millones de electores abndonados, desarticulados y sin representación política. Ha dejado claro que sus objetivos son paralelos a los de ZP. Que la supuesta oposición que ejerció contra este durante la pasada legislatura, no era por la legalidad ni los principios que decía representar, sino para suplantarlo. Echarlo para ponerse él y hacer lo mismo que ZP. Ha dejado claro que todos forman una gran familia de vividurías, contra el ciudadano a cuya costa consiguen vivir en el lujo y el despilfarro y a cuya costa omiten las leyes del derecho y aprueban las de someter y expoliar.



Diez millones de electores que vivieron cuatro años de angustia, desamparo y acoso del estado, unidos alrededor de una figura que coge sus votos y su confianza y corre a “disfrutarlos” sazonándolos con el hedor putrefacto del lodazal que fluye incesantemente bajo los harapos de su peor enemigo. Diez millones de electores, que tendrán que sufrir otros cuatro años de acoso y derribo de un gobierno sumado a lo que creímos ‘la oposición’. Cuatro años más de acoso y menosprecio, sin voces ni tribunas de denuncia, bajo la tiranía política, añadida a la tiranía del silencio. Diez millones de electores al que deben unirse y articularse inmediatamente, tantos cuantos no compartan esta nueva alianza de omisos y traidores, organizando una seria oposición a la gran concentración de poder renegado del PPSOE. Organizados sin partidos, sin subvención y sin dependencia del cubil en el que se ha convertido el estado, a desalojar, limpiar y desinfectar, por los medios que sean menester. Ningún pueblo digno puede tener un estado regido por criminales.

“Prefiero una libertad peligrosa a una esclavitud tranquila”

“Un pueblo que aliena su soberanía, pierde su cualidad de pueblo y se disuelve por este acto. Se convierte en un rebaño al servicio de un déspota”.

Jean Jacques Rousseau



Clandestino

jueves, junio 12, 2008

El estado negocio con asesinos y ordena apalear y detener a trabajadores



Invadieron mis derechos matrimoniales, y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos de var'on y heterosexual y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos civiles y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos individuales y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos patrimoniales y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos constitucionales y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos humanos y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos adquiridos y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos nacionales y por cobarde miserable, call'e.

Agredieron mis derechos fundamentales y por cobarde miserable, call'e.

Favorecieron con mis impuestos a otra gente para que vivieran mejor que yo y por cabarde miserable, call'e.

Dispensaron mejor trato a los asesinos que a m'i mismo y por cobarde miserable, call'e.

Me niegan la democracia que pago y quiero, y por cobarde miserable, call'e.

Destruyeron y traicionaron la naci'on a la que pertenezco y quiero, y por cobarde miserable, call'e.

Pusieron a la naci'on a pagar impuestos a algunas regiones de la naci'on, a cambio de nada, y por cobarde miserable, call'e.

Se burlaron de la inteligancia de todos con mentiras increibles y continuadas, y por cobarde miserable, call'e.

Acosaron, persiguieron y vilipendiaron a la iglesia cat'olica, y por cabarde miserable, call'e.

Nos insultaron, despreciaron y vejaron a sus v'ictimas y a los que las apoyamos, y por cobarde miserable, call'e.

Nos despreciaron, agredieron y llamaron fascistas, por ejercer el noble y leg'itimo derecho al uso respetuoso de los s'imbolos nacionales, y por cobarde miserable, call'e.

Una mafia nazi y pol'itica, pact'o con los ocupas del Gobierno, intereses esp'ureos contra la Naci'on, contra su idioma, contra sus s'imbolos, contra la Justicia, contra el Gobierno, contra el Parlamento y contra el Estado, y por cobarde miserable, call'e

Potenciaron la corrupci'on del estado y por cobarde miserable, call'e.

Me despojaron de la justicia y por cobarde miserable, call'e.

Me despojaron de la seguridad y por cobarde miserable, call'e.

Me despojaron de la legalidad constitucional y por cobarde miserable, call'e.

Me criminalizaron desde el estado y por cobarde miserable, call'e.

Me expoliaron con canonj'ias regaladas por el estado, a organizaciones privadas, y por cobarde miserable, call'e.

Expolian a mis hijos para facilitar el blanqueo a mafias, que nutren la corrupci'on y omisi'on del estado, y por cobarde miserable, call'e.

Promulgaron leyes para reprimir y someter y por cobarde miserable, call'e.

Usaron el estado de la naci'on contra la naci'on, y por cobarde miserable, call'e

Promulgan leyes para el adoctrinamiento y la explotaci'on de mis nietos y aunque sigo siendo un cobarde miserable, ya no me voy a callar.



Hace una semana, un puñado de hombres y mujeres, desesperados y arruinados, como consecuencia del expolio y sometimiento de los maleantes del estado y del silencio cobarde y miserable de millones de ciudadanos como yo, se han tirado a la calle a reclamar todos los derechos expoliados bajo ese silencio cobarde y miserable. Los antiespa;oles del Gobierno, actuando en su l'inea habitual de represi'on, los han mandado apalear y a muchos, encarcelar. Ser'an fuertemente sancionados. Les prohibir'an el uso de sus herramientas de trabajo y ser'an ignorados en su indignidad y tal vez en su indigencia. La cobard'ia miserable de la calle, la cobard'ia miserable del estado, la cobard'ia miserable de la oposici'on, la cobard'ia miserable de la prensa, la cobard'ia miserable de todos los "sin derechos" y "perros del hortelano" y la omisi'on repulsiva de todos, se han arrastrado sobre el rastro de excrementos con el que merecidamente nos premian esa Tinellcracia mafiosa y nutrida con los principales enemigos del estado.

Todos a una hemos apelado a nuestros derechos para demonizar al trabajo y la honradez que en un inevitable esfuerzo han conseguido valor para defender sus sobradas razones y sus irrogados derechos. Todos en nuestra cobard'ia miserable, nos hemos ensañado contra los 'unicos ciudadanos de esta naci'on con derechos leg'itimos, por ser los 'unicos con coraje para reclamarlos y con determinaci'on para hacer uso leg'itimo de la fuerza, frente a la fuerza vand'alica de la tiran'ia del estado.

Una ciudadan'ia que renuncia a sus derechos por cobarde miserable, no tiene derechos. No merece derechos. Los transportistas agredidos y esquilmados s'i los tienen en el instante que se enfrentan a los que se los impiden o apropian y ning'un "sin derechos" puede obstruirle su lucha por ellos. Ning'un miserable cobarde puede esgrimir derechos que no tiene para entorpecer a los que s'i tienen derecho a defenderse de los traidores que utilizan sus medios institucionales, para irrog'arselos. Contra esos caudillitos de peana, que env'ian a unos ciudadanos armados para apalear a otros ciudadanos sin m'as armas que su raz'on y su honradez. Esos mismos maleantes que no tuvieron una pizca de decencia y honestidad, para mandar a esos mismos apaleadores a los asesinos que sentaron a su mesa mientras asesinaban. O contra los negreros que esclavizaron a varias generaciones por d'ecadas. O a los que omiten sus ineludibles deberes desde sus poltronas del estado. O sobre los que deben garant'ias democr'aticas pero cobran para impedirlas. Contra los que impiden la justicia. Contra los que cobran para defender los intereses de los trabajadores y los venden abandon'andolos a su suerte, por una paga miserable. Contra los que revientan el mercado usando impunemente la inmigraci'on ilegal. Contra los que legislan contra derecho. Contra los que privilegian a unos discriminando a los otros. Contra los que prommocionan el expolio legal. Contra ellos mismos. Llenar'iamos muchas p'aginas con las omisiones del estado mucho m'as graves que la acitud honesta y digna de estos transportistas.




Pero NO. Los ineptos bananeros del estado atienden los derechos de los "sin derechos" sabiendo que no los tienen porque ellos se los han apropiado, pero usan su mentira para impedir los derechos a los pocos que tienen el valor y la osad'ia de exig'irselos. Privan a todos los paganos de sus derechos y servicios, desde los m'as rutinarios a los m'as fundamentales. Deben saber que cuando este niega los servicios que cobra, los paganos est'an legitimados para tom'arselos por su mano, haciendo uso de la fuerza, si fuera menester. Ning'un maleante, ni del estado, ni callejro, tiene autoridad, leg'itima ni moral, para oponerse y si lo hace ser'a contra el derecho constituido en la Carta Magna normalmente infringida por ellos y usada contra sus v'ictimas. Seguros de que porque anulen al Jefe del Estado, y sellen en el silencio subvencionado, a defensores del pueblo, a sindicatos, a las asociaciones de aut'onomos y PYMES y mangoneen al T.C. y al 'organo de gobierno de la Justicia, todo est'a leg'itimado e inmunizado. Se creen sus propias trampas contra el sistema y lo usan de lleno contra los d'ebiles.

Es llegado el momento de exigir. De ganarlo y merecerlo. Es el momento de salvar los restos de nuestra dignidad y el total de nuestros derechos. De exigir al hampa que abandone nuestras dependencias. Es hora de advertir a las FSE y a las FF.AA que ellos son ciudadanos que prestan servicios al ciudadano, no a los que los mandan apalear a sus conciudadanos. Que su deber es proteger a la naci'on contra intrusos y contra maleantes. Que est'an al servicio del ciudadano y no al de sus represores. Que deben cumplir con su deber, por encima de mandos y de 'ordenes. Especialmente si son de origen hamp'on, criminal o pol'itico. No vuelvan a salir a impedir, obstaculizar o a apalear a ciudadanos de pleno derecho, en el leg'itimo y democr'atico ejercicio de reivindicaci'on de esos derechos. No impiden derechos a nadie. No hay un solo español cuyos derechos puedan ser impedidos, en esta huelga, aparte de los propios huelguistas. De haberlos estar'ian junto a ellos. El resto de españoles renunciamos a esos derechos en el momento que permitimos ser ocupados por los que nos estafan y reprimen. Especialmente los colaboracionistas de los medios que han orquestado esta miserable y vergonzosa campaña de acoso y derribo contra la honradez, para lavar la cara a los miserables ocupas del estado, tanto gobierno como oposici'on, que los mantienen a costa de la miseria del trabajador. Venden la imagen de delincuentes de una gente harta y desesperada de ejercer la esclavitud.

No podemos. No debemos permitir, ni al Gobierno ni a nadie, que un puñado de hombres honrados, que reivindican un derecho leg'itimo e inalienable, sean perseguidos, apaleados, encarcelados y esquilamdos por un Gobierno cobarde que le dispensa un trato que no ha tenido redaños a dispensarle a la banda asesina nacionalsocialista vasca, a la que nos sento en nuestra mesa de nuestro estado. Si no tiene redaños contra la banda terrorista, no tiene autoridad moral para perseguir a nadie. Mucho menos a gente honrada, trabajadora y esquilmada.



Todos somos v'ictimas del estado y de toda la delincuencia que acoge y ampara. Todos somos ciudadanos. Todos somos transportistas aut'onomos. Las FF.AA y FSE, tambi'en. Solo sobran los maleantes y entre todos debemos desalojarlos de nuestras instituciones, por cualquier medio. Si se niegan por la fuerza, nosotros debemos emplearla tambi'en. El estado y la democracia, la pagamos nosotros y son nuestros. Solo nosotros decidimos. Los elegimos para servir a la naci'on bajo el estricto y riguroso sometimiento a nuestra legalidad constitucional. No para delinquir, expoliar y mentir.

El derecho de todos los españoles, est'a en el derecho de estos transportistas. Si ellos fracasan, todos habremos fracasado. Pido a mis conciudadanos el apoyo incondicional a los transportistas y a sus leg'itimas reivindicaciones, contra los ocupas del Gobierno y toda la inmundicia omisa, nazi, corrupta y vividora de la subvenci'on, que habita y cohabita en y con el estado. Que nadie descanse ni una sola hora, hasta que el 'unico poder que rija a la naci'on sea el de la naci'on debidamente constituido, dejando claro la 'unica condici'on de servicios p'ublicos, SIN poder, de toda actividad pol'itica.

Nota.-

El 15 de Julio se paraliza España. Huelga general, total y absoluta. Como sea.

Clandestino

lunes, junio 09, 2008

La Tinellcracia culpa al pesimismo 'antipatriota' y no se inmuta.



Huelgas, crisis, inflaci'on, paro, terrorismo, secesionismo, nazismo nacionalsocialista, pero sobre todo y muy por encima de todo corrupci'on. Nadamos en la corrupci'on. Corrupci'on plenamente satisfecha durante las vacas gordas y que se exprime al que menos posee para seguir satisfaci'endola, seg'un los dogmas de la desigualdad nazi.

¿Como se solventará la situación en una Tinellcracia cuya legalidad es el crimen de estado, por omisión, en el mejor de los casos? ¿Donde está el tan cacareado superhábit? ¿Donde está el dinero del oro malvendido? ¿Donde está ese apabullante PIB, fruto de la explotaci'on, en la indefensi'on, de los esclavos "democráticos"?

La Federación Nacional de Asociaciones de Transportes (FENADISMER), la Plataforma Nacional de Transportes por Carreteras y distintas cofradías de pescadores de España, estan de huelga. Los sindicatos deben estar haciendo las cuentas de la rentabilidad de sus arcas, a cuenta del empobrecimiento, directamente proporcional al aumento de horas de trabajo y a la pérdida total del derecho laboral, de nuestra clase trabajadora, gracias a su eficaz colaboración con los negreros y sus servidores ocupas del estado, para que eso haya sido posible en la total y ramplona impunidad, de la supuesta octava potencia económica del mundo. Unos sindicatos que ya deben estar agremiados como funcionarios del gobierno, en la especialidad de "omisos subvencionados".

Lo dijo Platón, y no caducan ni su acierto ni sus razones. La única forma de gobernar una nación con garantías para la justicia y la igualdad es la ley ajustada a derecho, como única forma de eludir la tiranía de las mayorías. Siglos padeciendo innumerables formas de estafar a los pueblos, inventadas con mil y una formas de denominar el encubrir el encumbramiento de la delincuencia en la "cracia" -para estafar, someter, mentir, mangonear y robar limpia y legalmente desde el estado- la última que podemos añadir al extenso rol de denominaciones, es "Tinellcracia". El pacto del Tinell ha supuesto un paso importante en las cada vez más descaradas formas de esclavitud, desigualdad, privilegios, represión y humillación a la dignidad de las personas, incluidas las leales y afines a la cúpula delictiva que la articula y gestiona. Se trata de aglutinar a toda la morralla social y política, nutridas por las castas menos amantes de la igualdad, del trabajo, de la decencia y de la justicia. Con los que muestran menos escrúpulos y son más radicales y mafiosos. Con organizaciones de izquierdas, lobbys y gremios con carisma y número para captar votos hasta suplantar y puentear a la Constitución, al Estado, al Parlamento y a la Justicia, unificándolos a todos bajo una única voluntad hasta la legalizar la omisión y otras formas de actividad criminal. Toda una España explotada para enriquecer a un puñado de vividores, renegados y delincuentes que solo necesitaban un gobierno inepto, haragán y traidor al que apoyar y manejar a su antojo e interés. Todos conocemos el resultado y muchos sufrimos sus éxitos.



España ha sobrevivido durante cuatro años bajo una cleptocracia corporativa, sin estado, sin gobierno y sin justicia, en la indefensión suministrada por los omisos 'bienpagaos', de la subvención, de la corrupción y del reparto del botín exprimido al esclavismo y al chanchullo facilitado por el desamparo institucional de esta timocracia bajo la presión del despotismo hidráulico. Dejando a los esclavos sin poder adquisitivo salarial y obligados al pago del expolio criminal, durante décadas, o al embargo de sus bienes y el de sus avalistas, como única segunda salida posible. Hemos visto impotentes y sorprendidos como se han aprobado leyes contra derechos constitucionales y fundamentales, para el privilegio, para el expolio y para el asesinato, también conocida como 'ley del aborto'.

Ahora que han agotado el filón de la vivienda, quemando y esclavizando a media España, hundiendo la economía, orientan su miserable expolio hacia los alimentos, energías, combustibles y otras formas de extorsión y expolio, girando siempre alrededor de artículos ineludibles, de primera necesidad. Siguen especulando y mintiendo. Siguen con el chiringuito montado contra la ley y contra el ciudadano, golpeándolos con todas las organizaciones sociales e institucionales que paga para ser protegidos de ellos, solo se preocupan de como disminuye el chorro de oro procedente de sus expolios e ideando nuevas formas de exprimir aún más a los asfixiados paganos. Enriquecimiento rápido a costa del empobrecimiento a largo plazo.



Claramente aún ven rentabilidad en la sumisión de una nación enfrentada, reprimida y deshecha por esa Tinellcracia. El Jefe del Estado, ya enriquecido, le importa un bledo el destino de sus víctimas, con la vista puesta en la abdicación, en la seguridad de eludir la justicia. Un gobierno al que nunca le interesó España y mucho menos esa España aferrada a sus valores y principios tan incómoda y correosa a la hora de burlarla, esquilmarla y someterla. Un nacional socialismo, más afín al mangoneo corrupto y a sus satelites, que a cualquier forma de convivencia, ni con España ni con nadie, solo leal al dinero que graciosamente extrae de ella y de la cobarde traición de sus indignos gobernantes. Que podemos decir de esos colectivos que se, y nos, venden por dos reales de caracoles, aunque los cuatro que se forran lo tengan que distraer del 0,7%.

Frente al hampa, tenemos a una Iglesia Católica, tan odiada como atacada, solo por ser el referente de la demagogia y carencia de moral y valores, de los fueras de la ley, y a las víctimas que antaño fueran del terrorismo y actualmente sumadas, formando frente común con las víctimas de la cleptocracia Tinellcrática. Odian a una Iglesia que propaga el cristianismo que hizo grande y poderosa a la civilización occidental, a la que odian los neofeudalistas medievales y tercermundistas.



Ante este triste, podrido y humillante panorama, y en la conciencia de que las FF.AA son unas de las instituciones que omiten sus deberes constitucionales, me pregunto ¿Qué habría ocurrido si, en cumplimiento de la legalidad constitucional vigente, la intervención del Coronel Tejero hubiera sido hoy? ¿Alguien cree que la 'cleptocracia despótoca' es mejor que la 'democracia orgánica', aún sin ser buena ninguna de las dos? No nos caerá la breva de tener alguien con suficiente ética, responsabilidad y sentido del deber como para aplicar la ley y hacerla cumplir, dada la total corrupción institucional del estado en pleno. Pero hay que recordar que ante la inhibición del cumplimiento de deberes por parte de los responsables del estado, cualquier ciudadano, o colectivo de ellos, tiene el derecho y la obligación de suplantarlos y cumplir o hacer cumplir esos cometidos. La nación no puede continuar sin ordenamiento jurídico que garantice la justicia y el derecho de todos los ciudadanos de la naci'on en la total igualdad, y sometida a una legalidad, por acción y por omisión, criminal.

Las v'ictimas, los esclavos, los paganos, los acosados, los insultados, los maltratados, los estafados, los ciudadanos, merecen ver pasar el 'cad'aver' de sus enemigos, ante ellos.




Clandestino

miércoles, mayo 28, 2008

¿A quién discriminan y llaman imbécil, estos pandilleros xenófobos?



Esos son sus modos. Sus formas de tratar a aquellos que resisten a su denigrante y casi impuesta dependencia, a los que no necesitan ser estómagos agradecidos, que no les tienen miedo o que no son sensibles ni asequibles, a sus mensajes de engañabobos. Al acoso, discriminación, desprecio, indefensión y desamparo absoluto, suman xenofobia sobre colectivos no afines, invitando e incitando a sus dependientes, comprados y aliados a presionarlos y declararles su ‘rara diferencia’ cebándose en su ‘imbecilidad’. Enviando el mensaje de que nadie más que ellos respetan y garantizan los derechos de estos colectivos, siendo los demás unos raros e imbéciles, a los que hay que batir. Poniendo una diana a los orientales, blancos españoles heteros, no promiscuos, a la moral cristiana, a la fidelidad conyugal y un largo etc., que según estos hampones y provocadores, aparte de ser imbéciles y diferentes, no tienen derechos al estado y a las garantías constitucionales, que son suyas y le pertenecen, pero que una pandilla de de trapaceros se la escamotea ante la pasividad de todo el mundo, incluidos sus propias víctimas. Lo nunca visto.

Ese, y así, es el partido de vividores que ocupa el Gobierno de España y gracias a la graciosa colaboración pasiva, del partido de vividoreres que forman en el partido de la oposición. Barriobajeros de arrabal que fomentan el odio, la división y el enfrentamiento usando el insulto como línea que divide a sus 'tutelados' de los ‘raros y diferentes’, que es como consideran y califican a los que no se someten a su villanía ramplona, tras anular la justicia e imponer su ley como única ley. Un partido miserable que recurre al 'rio revuelto' de la gresca, como fuente de lealtad. Que le señala -a los que impone lealtad a cambio de protegerlos 'no agrediéndolos'- el blanco contra el que han de dirigir sus rabias y sus fobias, y aliviar sus tensiones y sirviéndose de ellos para que agredan a los demás, en su lugar. Que se sepa quién manda. Quien es el capo. Un partido miserable, dirigido por miserables que se permite insultar y provocar a los que no son como ellos (No como los del cartel, sino como ellos) y se permite llenar nuestras calles e invertir nuestros impuestos, para anunciarlo a bombo y platillo, conscientes de ser los amos absolutos de nuestro país y de nuestra nación. Estilo de claro corte facineroso de mafia, dejando claro el mensaje típico del hampa: "O conmigo o contra mí". Somos una nación que paga impuestos, pero está sin gobierno, sin oposición, sin garantías legales, ni institución alguna que impongan la legalidad soberana, que permita la convivencia en la normalidad y la justicia.

Cuando menos es chocante que nadie mueva un solo dedo, contra los desmanes de los criminales del estado, de toda la cadena de responsables de impedir su existencia que por el contrario son leales a ellos, campando todos juntos a sus anchas con total impunidad. Mientras destrozan la nación y se mofan insultando con cartelitos pagados por los propios insultados.

Si no eres puta. Si no eres negro. Si no eres marica. Si no eres moro. Si no eres sudaca. Si no eres mujer. Entonces eres un imbécil, según el PSOE de Asturias. Según el partido cuyas manos destrozan el pasado de una nación, a la que se le hurta el presente y se le niega el futuro.

La ciudadanía debe articularse, parar a esta morralla y recuperar su estado, su legalidad y su dignidad cuanto antes. Mañana puede ser demasiado tarde.

Clandestino

lunes, mayo 26, 2008

Nación sin ley.




¡Franquistas! gritan despectivos los que imitan a Franco y usan sus métodos para destruir a la España de todos y arremeter contra los españoles y sus símbolos, cayendo muy por bajo del peor listón que midiera la dictadura. Mientras puentean al Estado y al Parlamento, con el pacto del Tinell. Mientras marginan a la nación. Mientras dan cobertura logística, económica, social y política a la escoria criminal, haciendo frente común contra la decencia, el derecho y la libertad, hasta cotas que la España que dejó Franco no se permitió jamás, siendo superado en inmoralidad y represión, por muchas veces.

Tras la muerte del dictador, la sociedad española se infló como un enorme globo, llenándose, en desmedida incontención y ansiedad, con aires de libertad. Los partidos políticos surgieron como las setas en las tardes soleadas que preceden a las copiosas lluvias otoñales. Todos eran buenos. Todos eran democráticos. Ni uno solo era maldito por el estigma franquista. La tétrica figura negra, sin rostro, nos concedió una gran victoria usando su guadaña a favor de la libertad y de la justicia. El derecho era una novedosa bendición del cielo, negada durante cuarenta años de desesperanza y humillante sometimiento.



Esa fue la sensación tras un cuidadoso adoctrinamiento que se nos inculcó desde la más tierna edad, en aquella España en la que se aseguraba que no se podía hablar de política, pero en la que de alguna manera no había un solo español que no hubiera sido fanatizado en el odio hacia el dictador. Todo aquello que rebatiera, discrepara, disintiera o se enfrentara a Franco y a sus Principios del Movimiento Nacional, automáticamente era bueno, democrático y justo. ¡Dios mío! ¡Como pudimos ser tan incautos! ¡Como pudimos hipotecar el futuro de la nación asimilando aquel fanatismo tan ciego y pernicioso, como suicida, contra nosotros mismos! ¿Cómo es posible que permitiéramos ser despojados de nuestro derecho y dignidad, con la excusa de librarnos de Franco ya muerto?



¡Les ha sido tan fácil! Les ha bastado alinear a España con Franco, para identificarla y relacionarla con él, y así descargar todo aquel odio sobre ella, tanto a manos de los que gracias a él presumen de cuarenta años de honradez, al no poder tocar cajón, y por los que se forraron gracias a él y se siguen forrando sin él. Cizañando y arraigando el odio contra España, contra todo el que la ame, y al rechazo de todo aquello que la simboliza, volcando su veneno sobre las generaciones que no pueden cotejar con la realidad y llegar a la verdad. Los que nunca han conocido a Franco lo odian mucho más que los que lo sufrimos en nuestras carnes. El odio creciente contra España, puede ser mucho mayor ¿Cómo es posible? Odian y transmiten el odio mientras suplantan e imitan lo peor de Franco: La dictadura. Pero al contrario que Franco, ellos lo hacen contra la nación, contra el trabajo y contra la honradez.

¿Quién puede pensar que se puede construir una nación sobre la represión, el enfrentamiento, el asesinato patrocinado, el privilegio y la discriminación? ¿Cómo hemos sido tan ciegos? ¿Cómo se lo hemos permitido?

El grueso de la ciudadanía española solo quiere garantías al derecho, libertad y la supervivencia desde la honradez del esfuerzo personal. Pero son vilmente engañados unos, y tachados de fascistas los otros, por los que tienen pánico a la competitividad democrática que obliga a la igualdad de condiciones. Por los ventajistas que usan el corporativismo mafioso para marginar al estado y pactar leyes criminales que legalicen sus expolios, sus esquilmos, sus privilegios y sus delitos contra la justicia.



Despectivamente los acusan de ser de derechas. ¡Franquistas! Un amplio catálogo de improperios son dedicados a sus víctimas que muestran públicamente el rechazo al terrorismo, al nacionalsocialismo repugnante de los radicales y asesinos. A los que reclaman sus derechos democráticos tras cumplir rigurosamente con sus deberes fiscales. A los que reclaman servicios escamoteados y regalados a los que viven al margen de las leyes y no pagan impuestos o se quedan los que pagamos otros. A los que manifiestan su fe en la religión católica. A los que gritan exigiendo justicia y deberes a los servidores que pagan y la impiden u obstruyen desde las instituciones del estado.

Ignorantes o perversos, acusan de franquistas a quienes de ninguna forma pudieron serlo. Franco solo era franquista. Nunca fue de derechas ni de izquierdas. Como nacional sindicalista convencido, y del probado paternalismo hacia el obrero, tan odiado por la patronal, quizás pueda ser identificado como de derechas dado el conocido desprecio de la izquierda por el ámbito laboral. Pero jamás permitió, ningún tipo de expresión pública que hegemonizara a ningún colectivo, ideológicamente. Paternalismo que fue lo primero que destruyó el PSOE, poco antes de hundir a los sindicatos en la pleitesía servil que les obligaba a la dependencia y sumisión, subliminalmente engastada en la subvención como único recurso para su supervivencia, hasta dejar a España aproximadamente, a los niveles de la República Popular de China, en cuanto a derechos laborales, con contratos basura o NO contratos ni garantías de ningún tipo.



En la España actual solo hay dos ideologías: La de los lobbys asociados -de delincuentes, asesinos, represores, engañabobos y expolia-euros- y la de la gente decente amante de la justicia y la libertad, incapaces de entender la vida fuera de sus convicciones y principios éticos y morales, permanentemente en guardia y a la defensiva de las agresiones y abusos del estado. Esas son las dos Españas que se debaten enfrentadas, bajo el patrocinio de ZP. Desgraciadamente los primeros ganan por humillante goleada. Sobre todo ahora que la directiva del ‘equipo’ contrario traiciona a los suyos y se vende al enemigo, completando y cerrando el desamparo total sobre esa ciudadanía, sumando la traición de Rajoy a las del Jefe del Estado y resto de poderes. A esto habría que añadir los múltiples reclamos atrayendo a la delincuencia mundial hacia este su ya conocido como paraíso de impunidad. Crimen y avaricia, aplastando la convivencia, la justicia y el trabajo. Esto nos enseña que hay que desterrar el timo de las ideologías y aferrarse al derecho y a la justicia, armadas con legalidad democrática y al rigor en su gestión y aplicación, como objetivo común que vuelva a unir a la nación, como un coloso bajo la única bandera de su propia legalidad, controlada por su propio poder, de forma que a los vividores y delincuentes les resulte inexpugnable.




Jueces, FSE y FF.AA, tienen el deber de intervenir de oficio, ante la ausencia de gobierno y de órganos de gobierno, que articulen los medios que correspondan para instaurar y hacer cumplir la legalidad constitucional vigente, y ampliamente violada, contra la nación y contra el estado. Tienen el ineludible deber de parar esta impunidad criminal, contra el secuestro del estado, contra sus ocupantes y contra la indefensión de la nación. Las urnas solo autorizan y legitiman para servir, desde el riguroso sometimiento a la legalidad constitucional, nunca para agredir al ciudadano, ni debilitar o malversar las funciones del estado.

Clandestino

lunes, mayo 19, 2008

Vencedores o vencidos. Vulgares sicarios de toga aplicando leyes contra la justicia y contra la vida






Son rastreros y mezquinos. Basuras con piernas, manoseando la dignidad y el derecho de pueblos, para mantener y conseguir las ventajas que mantengan su forma de vida en el obtener imponiendo. Estos hombrecetes basura, no dudarán en violar todos los derechos como sea y a cualquier precio, incluido el asesinato individual, colectivo o en masa. Siempre ganan en sus montajes corporativos de la impunidad, pues aunque a veces, algunos son sometidos al dictamen de la justicia y pagan parte de sus daños, siempre es tarde para sus víctimas, y no siempre, y nunca todo, y nunca todos...






Al igual que está ocurriendo con el régimen nacionalsocialista en España, el horror nazi alemán, también empezó con la aniquilación del estado de derecho, mediante la concentración de poderes, leyes políticas, imposiciones sobre aspectos de la vida privada o sobre la conciencia, la aniquilación de la justicia mediante la violación de los derechos fundamentales, la amenaza, la extorsión y el acoso, la indefensión, el desamparo, la descalificación, señalamiento, marcado y expolio sobre sus víctimas. Todo legal sostenido sobre una caterva de jueces aplicando leyes contra derecho. Contra la justicia. Leyes que llevaron a millones de hombres mujeres y niños a los campos del horror.




Hace años que ví la película 'Vencedores o Vencidos'. No es solo una obra maestra del séptimo arte, sino un auténtico alegato sobre el papel de la sociedad civil y sus aparatos institucionales, como responsables o cómplices de un genocidio tan monstruoso como el impunemente acontecido en los Campos nazis. Es un juicio a jueces que dictaban sentancias sobre inocentes a sabiendas de que lo eran, limitándose a aplicar la legalidad que les proporcionaba el estado criminal, para legitimar una cruenta limpieza étnica masiva, a costa de anular los derechos fundamentales mediante su aparato judicial, que aceptó su papel de sicario, omitiendo sus deberes de impartir justicia garantizando los derechos, exceptuando algunos de ellos cuya profesionalidad, dignidad y decencia les llevó a dimitir, arriesgando la vida. Desgrana y reconstruye toda una trama de hechos en los que se muestra como una sociedad en pleno se implica llevada por el miedo y la angustia artificial y subliminalmente inoculados mediante insana manipulación, a una masa que se deja llevar por la histeria colectiva, hacia el odio agresivo sobre unas étnias, a pesar de ignorar las causas o si estas existían, sumergiéndose en el amparo que les proporcionaba el anonimato dentro de la ‘marabunta’.



Nos muestra con meridiana claridad, como el nacionalsocialismo manipula a las masas con grandes dosis de mentiras y fariseismo populista, revueltas con pequeñas dosis de verdades a cuenta de errores del pasado, que destacan y amplifican para exacerbar y aflorar las más bajos y primitivos instintos de grandes masas sobre los objetivos cuidadosamente señalados para su consiguiente goteo de acoso y derribo. El juez Dan Haywood deja claro que toda persona es responsable de sus actos, independientemente de a qué o a quien sirva, con qué medios y con qué fines. Nada ni nadie puede justificar, su arte y parte en el despojo premeditado de los derechos fundamentales sobre inocentes, especialmente el inalienable derecho a la vida.

El proceso de ZP en España empezó hace cuatro años con el pacto del Tinell donde se confabularon todos los practicantes de las doctrinas nacionalsocialistas, entre lo mas rastreros y lo peor de entre lo peor, cuidándose mucho de señalar y acosar, mediante el insulto y la descalificación, a los que se mantuvieron leales a la legalidad constitucional y en los principios de la ética y la moral cristiana, así como a sus víctimas y a las del terror, al que por el contrario, mimaron y se cuidaron mucho de potenciar, amparar y justificar hasta legitimarlo. Pero no fue lo peor que se organizaran, intrigaran y ocuparan el estado utilizándolo para legalizar la violación de derechos con fines de lucro, ventajas sociales y traición, mediante la liquidación del estado de derecho. Lo peor es que han ganado, lo han conseguido y que la oposición ha traicionado a la nación, uniéndose a las tesis nacionalsocialistas y abandonandola totalmente tirada en un estado malversado sin justicia, sin gobierno y sin legalidad ajustada a derecho, y sometida a la represión de sus leyes políticas aplicadas fielmente por su aparato judicial, servil a la casta criminal, en la total omisión de la justicia.



¿¡¡Estabamos sordos!!? ¿¡¡Estabamos ciegos!!? ¿¡¡Estabamos mudos!!? Se preguntaba el juez y reo Hernst Jannig, entre el remordimiento y la contricción, tras tomar conciencia de su criminal complicidad en tan horrendo sacrificio humano. Pero entonces el mal ya era irreversible.

La historia se repite. España se encuentra en la peor situación de su historia como nación, al borde de dejar de serlo, en una UE cuya casta política se enajena del ciudadano y se organiza contra él, para seguir los pasos de ZP, en esa liquidación del estado de derecho, reflotando un nuevo feudalismo bajo la represión de la ley. Hitler cabalga de nuevo, desde Madrid hasta Bruselas, pasando por todos y cada uno de los estados que conforman esta Torre de Babel. Tal vez un día haya otro nuevo gran juicio en Nüremberg, o en Paris o en Madrid… Pero como siempre para las víctimas ya será demasiado tarde. Como siempre la crueldad y la perversión degenerada se cebará con total impunidad sobre los más indefensos y deprimidos. Como siempre la justicia será a título póstumo, en honor de miles o millones de cadáveres de inocentes. Como siempre el ser humano asesina su condición de tal, ahogando el ideal de convivencia y evolución, en sus miserias que lo niegan como dignos de esa facultad. El triunfo siempre está reservado a los miserables.


Clandestino